El depósito de combustible

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El depósito de combustible está en boca de todos los que tienen algún vehículo de combustión, ya sea una moto, un coche, camión, vehículos agrícolas, etc. Todos saben que es el elemento donde se almacena el combustible necesario para el motor, y parece algo extremadamente simple.

Pero no es solo una cavidad con estanqueidad sin más, sino que tiene algunos secretos escondidos. Aquí podrás descubrir todo lo que necesitas saber de él, sus tipos, precios si se necesita cambiar, cómo se limpia, dónde se aloja, etc.

Función de un depósito de combustible

repostaje

Un tanque de combustible, o un depósito de combustible, como su propio nombre indica, es un contenedor destinado a almacenar de forma segura los fluidos inflamables de los vehículos, es decir, el combustible. La función de este elemento no solo es almacenar, también propulsarlo con una bomba de combustible (o liberarlo en caso de ser gas), para que llegue al motor para su combustión.

Estos tanques varían mucho en tamaño, materiales de fabricación y complejidad dependiendo de para qué se usen. Desde depósitos pequeños de 5 litros, hasta los 40-60 litros de algunos automóviles, hasta cientos de litros para vehículos agrícolas, máquinas pesadas, camiones de alto tonelaje, etc., hasta barcos de gran tamaño que pueden tener tanques de más de 3.000 m3.

Más ejemplos, los tienes en los depósitos de combustible para gasolina o diésel suelen ser simples, fabricados en metal. En cambio, los usados para almacenar hidrógeno u otros gases, son bastante más robustos y seguros por la peligrosidad de estos gases. Incluso hay algunos vehículos con varios tanques. También los hay avanzados, como los de un F1, que tiene diferentes niveles con válvulas para evitar que el combustible oscile en las curvas y genere inestabilidad, además de ser de fibra para evitar que se derrame la gasolina y genere incendios.

En cuanto a la ubicación del depósito de combustible, se pueden situar en muy diversas partes según el tipo de vehículo. Por ejemplo:

  • Cohete: están en la zona más baja, cerca de las toberas de propulsión.
  • Coches: suelen estar antes o después del eje trasero, sujetos al chasis del coche por su zona baja. Es variable incluso entre modelos de una misma marca.
  • Motos: generalmente está sobre el motor, justo delante del asiento del conductor. En otros modelos está bajo el asiento.
  • Camiones: suelen estar entre el eje delantero y trasero, en el lateral del camión, algunos pueden tener hasta dos para travesías largas.
  • Vehículos agrícolas: varía mucho en función de si es un tractor, cosechadora, etc.
  • Aviones: los grandes aviones suelen tener los tanques de combustible distribuidos en el interior del fuselaje de las alas.

Partes de un deposito de combustible

depósito de combustible

Un depósito de combustible no solo almacena el combustible, también debe hacerlo de forma segura, evitar riesgos cuando se reposta, evitar pérdidas por escapes y evaporación, tener un método para determinar el nivel de combustible que queda en cada momento (indicador de nivel en tiempo real), venting en caso de sobrepresión (aliviar la presión de los vapores mediante válvulas), bombear el fluido o gas hacia el motor, y resistir en caso de accidentes. Para que todo esto sea posible, se necesitan las siguientes partes:

Depósito principal

Es el tanque donde se almacena el combustible del vehículo. Puede ser de muy diversas formas, materiales, y capacidades. Generalmente, los utilitarios suelen tenerlo de 40 a 60 litros, dependiendo del modelo y consumo. Por tanto, no todos son iguales y no todos dan una autonomía estándar.

Depósito de reserva

No es un depósito independiente como tal, sino que cada fabricante calibra el sistema para que el vehículo avise cuando queda un porcentaje de combustible (generalmente un 15%) para dar margen de maniobra al conductor para que pueda acudir a una estación de servicio y repostar. La cantidad de litros de la reserva varía mucho de un modelo a otro.

Indicador de nivel de combustible

El depósito de combustible también cuenta con un sistema para medir de forma precisa el nivel de combustible que queda cuando el vehículo está en horizontal. Un chivato en la cabina hará de indicador de combustible para marcar la cantidad que queda o si se ha entrado en la reserva.

Algunos sistemas más primitivos usaban un sistema con una boya que flotaba sobre el combustible líquido para marcar el nivel. Los actuales sistemas usan sensores y electrónica para marcar, no solo el nivel del depósito de combustible, sino también los kilómetros que se pueden recorrer con el estilo de conducción actual, etc.

Bomba de combustible

Por supuesto, el tanque de combustible también tendrá una bomba de combustible eléctrica o de otro tipo para bombear el combustible hasta los rieles de los inyectores o el carburador, según el tipo de motor.

Filtro de combustible

También se suele incluir un filtro por el que pasa el combustible líquido, eliminando algunas impurezas sólidas procedentes de la suciedad que haya podido entrar, partículas que tuviera el propio combustible, o de los residuos propios de la oxidación del combustible cuando está durante mucho tiempo en el tanque. De esa forma se evitan obstrucciones en los inyectores o llevar suciedad al motor.

Mangueras

Por supuesto, el depósito de combustible también tiene una serie de mangueras o tubos que conducen el combustible desde el tanque principal hasta el motor mediante el impulso de la bomba.

Tapa y orificio para repostar

También tienen un orificio para extraer o agregar combustible cuando se necesita repostar, y una tapa. Antiguamente la tapa solía tener un agujero para dar salida a los gases volátiles que generan algunos combustibles líquidos. Actualmente se usan otros sistemas para ello.

Canister

Se trata de otro elemento menos conocido, pero no poco importante. El canister se encarga de controlar los vapores generados y llevarlos al sistema de admisión del motor para su quema, y así evitar que eleven la presión del depósito de combustible y generen problemas.

Tipos de depósito de combustible

tipos de depósito

En cuanto a los tipos, se pueden catalogar de muchas maneras, siendo los tipos de depósito de combustible más populares:

  • Metal: están fabricados en metal, generalmente láminas de acero o de aluminio soldadas. Es lo habitual en la mayoría de los coches de hace unos años y de otros vehículos pesados. Su mayor ventaja, además de ser baratos y robustos, es que atrapan muchos gases dañinos como el monóxido de carbono o el dióxido de carbono. También son seguros, soportando altas temperaturas en caso de incendio, o resistiendo a perforaciones que puedan generar fugas. Además, son los más seguros para almacenar combustibles gaseosos.
  • De plástico (polietileno o HDPE): son habituales en algunos vehículos pequeños y motos, así como en los coches más modernos. Son muy ligeros, seguros, altamente flexibles, no necesitan «costuras» para su fabricación, evitando posibles roturas, etc. También destaca su resistencia a la corrosión, ya que no se ven afectados por la sal, los propios combustibles, las condiciones climáticas, etc. De hecho, los de metal, suelen acumular aire en su interior que hacen que se oxiden de dentro a fuera.
  • Integrado: este tipo de depósito de combustible se suele usar en muchas aeronaves, y se crea para posicionarse en un área específica de la aeronave, sellando ésta para poder albergar el combustible. Generalmente se aprovecha el fuselaje de las alas para ello.
  • Tipo vejiga: como su propio nombre indica, están fabricados con una bolsa de goma reforzada. Se emplea en algunos aviones de menor tamaño que no son de combate. Así pueden adaptarse bien a la zona donde se aloja y albergar la mayor cantidad de combustible posible.
  • Otros: existen otros tipos específicos para ciertos vehículos especiales. Por ejemplo, en el mundo del motorsport, y en la máxima categoría de la competición, la Fórmula 1, se usan depósitos similares a los usados en vehículos militares. Se alojan justo detrás de la espalda del piloto, y lo más cerca del suelo posible para mejorar la dinámica vehicular y bajar el centro de gravedad. Son deformables, similares a los de vejiga, pero con estructura de caucho reforzado con kevlar. Tienen fecha de caducidad, como todo polímero, y su interior está dividido en varios compartimentos. Al tener un diseño piramidal, conforme se baja, los compartimentos son cada vez de mayor volumen y capacidad. Cada compartimento está separado y con una válvula que los comunica. Cuando se va consumiendo el combustible, poco a poco se va vaciando desde los compartimentos más altos hasta los más bajos. Con ello se consigue que el movimiento de la masa del combustible no suponga un problema para la estabilidad del vehículo como pasaría en un depósito de tanque unificado. Imagina 100 kg de líquido dando bandazos de un lado a otro cuando vas a 200 o 300 km/h…

Cómo limpiar el depósito de combustible

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Uno de los problemas más frecuentes del depósito de combustible, además de las fugas, suele ser por fallas en la bomba de combustible y el filtro. La mayoría de estos problemas están relacionados con la suciedad. Por ello, es una buena acción limpiar el depósito de forma periódica. Eso ayudará a reducir estos problemas e incluso alargar la vida del motor.

Para limpiar el tanque de combustible de un vehículo, los pasos a seguir son:

  1. Para comenzar, el vehículo debe estar parado, y deberías desconectar todos los sistemas eléctricos, así como aparatos con llama o que puedan generar chispas, o que sean una fuente de calor, ya que se trabajará con combustibles volátiles. Por supuesto, abre las puertas o ventanas para ventilar y evitar que se acumulen gases.
  2. Prepara el área de trabajo con todo lo que necesites, para tenerlo a mano. Usa mascarilla para evitar inhalar los vapores tóxicos, guantes para proteger tus manos, y gafas para proteger los ojos.
  3. Ahora te puedes poner manos a la obra, y lo primero será drenar el depósito de combustible para dejarlo completamente vacío. Eso hace su manipulación más segura y permite manipularlo cómodamente al tener menos peso. Se puede drenar quitando el manguito o manguera del tanque y colocando un recipiente de gran tamaño para recoger el combustible.
  4. Ahora, retira el tanque de combustible. Puede estar anclado de varias formas a los soportes, pero la mayoría de las veces simplemente es retirar unos tornillos. Evita desmontar la partes auxiliares para que luego la colocación sea más sencilla.
  5. Observa si hay suciedad, perforaciones, corrosión o sedimentos en el interior. En caso de haber alguna perforación se puede reparar mediante soldadura o algún producto específico.
  6. Lava el depósito de combustible con un limpiador especial. Estos productos se encuentran en multitud de tiendas especializadas. Tan solo se agita, y se cubre toda la superficie interior del tanque. Si aún queda suciedad, puede que tengas que repetir varias veces el proceso hasta que quede completamente limpio.
  7. Puedes usar también detergentes especiales como aditivos del combustible para que se limpie todo el sistema de combustible por su interior, así te garantizas que la limpieza del tanque no fue en balde. Esto también limpiará el carburador, válvulas, cámara de combustión, etc.
  8. Reemplaza el filtro de combustible si es necesario. Eso no solo mejora la limpieza, sino que hará que la bomba de combustible no trabaje de forma tan forzada.
  9. Vuelve a colocar el depósito de combustible en su lugar. Y asegúrate de que todo está en su lugar y bien ajustado.
  10. Por último, puedes volver a agregar el combustible extraído y probar que todo funciona.

Precio de un depósito de combustible

depósito de combustible precios

Algunos tanques de metal o de plástico se suelen reparar, en vez de comprar una nueva unidad y sustituirla. En caso de ser metal se necesita soldadura, o algo para fundir el plástico en caso de ser de polímero y así tapar el orificio.  Pero lo cierto es que lo mejor es evitar riesgos y comprar uno nuevo.

En cuanto al precio de estos depósitos, suelen ir desde los 30 o 40€ de algunos de pequeño tamaño para motos, motocultores y motoazadas, etc., hasta más de 100€ para los coches, e incluso cientos de euros para otros vehículos más pesados…


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