Ebro se convierte en el nuevo patrocinador de la Copa del Rey hasta 2030

  • Ebro será el coche oficial de la Copa del Rey, la Copa de la Reina y la Supercopa de España durante las próximas cuatro temporadas.
  • El acuerdo, que expira en 2030, amplía la colaboración que la marca ya mantiene con las selecciones nacionales desde mayo de 2025.
  • La compañía refuerza su presencia en el fútbol español tras haber recuperado 1.500 empleos en la Zona Franca de Barcelona y contar con 30.000 vehículos en circulación.
  • Se desarrollarán acciones para aficionados y la red comercial, con exclusividad en la categoría de automóvil.

La marca automovilística española Ebro ha dado un paso al frente en su estrategia de patrocinio deportivo al convertirse en el nuevo patrocinador de la Copa del Rey y la Copa de la Reina, así como socio patrocinador de la Supercopa de España. El acuerdo, alcanzado con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), tendrá una vigencia de cuatro temporadas y establece a Ebro como coche oficial de las tres competiciones, lo que supone un salto cualitativo en su vinculación con el fútbol español.

La alianza, que expira en 2030 coincidiendo con el Mundial de fútbol masculino que se celebrará en España, Marruecos y Portugal, refuerza la apuesta de la compañía por el deporte como plataforma para conectar con la sociedad. Aunque no se han revelado los detalles económicos del contrato, se sabe que Ebro releva a Cupra en este rol. La firma, que tiene una colaboración entre marcas con la china Chery, ya era desde mayo de 2025 patrocinador de las selecciones nacionales masculina, femenina y sub-21, y ahora extiende su presencia a los torneos de clubes bajo gestión federativa.

Artículo relacionado:
La automovilística GWM aterriza en España como nuevo patrocinador de la ACB

Un patrocinio con alcance nacional y continuidad

La duración del acuerdo es uno de sus puntos más relevantes, ya que cuatro temporadas permiten planificar acciones con recorrido y consolidar la asociación de Ebro con el fútbol español. La compañía no se limitará a estar presente en la publicidad estática, sino que desarrollará experiencias y actividades dirigidas tanto a los aficionados como a su propia red comercial. Esto significa que el patrocinio trasciende de la mera presencia en los estadios y llega a los concesionarios y puntos de contacto habituales con los clientes.

La exclusividad en la categoría de automóvil es otro aspecto destacado, pues evita compartir ese espacio con otras marcas del sector y refuerza el valor comercial del acuerdo. Ebro busca así ganar visibilidad entre clubes, seguidores y familias de toda España, aprovechando la diversidad de perfiles que reúnen competiciones como la Copa del Rey, con su mezcla de clubes históricos y equipos modestos, o la Copa de la Reina, que aporta visibilidad al fútbol femenino.

Declaraciones de los protagonistas

El presidente de la RFEF, Rafael Louzán, se mostró «muy satisfecho» con la confianza que la marca deposita en la federación. En sus palabras: “este nuevo acuerdo nos permitirá seguir creciendo juntos y desarrollar nuevas iniciativas en torno a la Copa del Rey, la Copa de la Reina y la Supercopa de España durante las próximas cuatro temporadas”. Por su parte, Rafael Ruiz, presidente de Ebro Motors Group, calificó como un «orgullo» dar este paso y vincular Ebro a «tres de las competiciones más emblemáticas del fútbol nacional», añadiendo que «este acuerdo nos acerca a clubes y aficiones de toda España y nos permite seguir construyendo una marca española con ambición y vocación de futuro».

Contexto industrial y comercial

La alianza con la RFEF llega en un momento de expansión para Ebro. La compañía ha recuperado la actividad en la Zona Franca de Barcelona, lo que ha permitido recuperar 1.500 puestos de trabajo, y ya cuenta con más de 30.000 vehículos circulando por las carreteras españolas. A esta implantación se suma una red de 100 concesionarios repartidos por el país, una estructura que puede beneficiarse directamente de la visibilidad generada por el fútbol.

La conexión entre industria, distribución y deporte es directa. El patrocinio actúa como escaparate para presentar la nueva gama de vehículos en un contexto cercano y cotidiano, mientras que la actividad industrial respalda la dimensión productiva de la marca. La compañía pretende aprovechar esta combinación para reforzar su posición en el mercado español, asociando su nombre a competiciones con una fuerte conexión emocional entre los aficionados.

En definitiva, la colaboración entre Ebro y la RFEF supone un movimiento estratégico que va más allá de la simple presencia publicitaria. Al convertirse en coche oficial de tres competiciones de clubes durante cuatro temporadas, la marca asegura una presencia continuada y diversificada en el calendario futbolístico nacional. La operación refleja la intención de Ebro de consolidarse como una marca española con proyección de futuro, apoyada en una base industrial sólida y en el poder de alcance del fútbol para conectar con millones de personas. Con este acuerdo, la compañía da un salto claro dentro del fútbol español, sumando a su ya existente colaboración con las selecciones nacionales una plataforma de gran calado para los próximos años.


Añadir como fuente preferida en Google