El Opel Zafira, desde su nacimiento, ha sido uno de los monovolúmenes más interesantes del mercado. Sin embargo el tiempo no le ha tratado todo lo bien que merecía ya que las modas lo han relegado al más oscuro ostracismo. En efecto, la fiebre por los SUV´s lo han apartado a un rincón de la mente de los consumidores y ha provocado que ya no sea un monovolumen como antaño. Ahora está basado en la última hornada de furgonetas industriales medias de Stellantis y, por tanto, su impacto de uso y ventas crece aún más.
Y ahora, tras varios años a la venta los responsables de Opel y Stellantis amplían su gama con un nuevo motor diésel. Con este cambio mecánico, el monovolumen refuerza su papel como opción práctica para familias, empresas de transporte de pasajeros y pequeños negocios que necesitan mucho espacio, buena autonomía y costes contenidos. A la vez, mantiene en catálogo el Zafira Electric, pensado para quienes se mueven sobre todo en entornos urbanos y buscan circular sin emisiones locales.
Nuevo motor diésel 2.2: más eficiente y preparado para Euro 6e…

La gran novedad es la incorporación de un propulsor turbodiésel de 2,2 litros, parte de la nueva generación de motores diésel de Opel, que reemplaza al anterior bloque 2.0. Mantiene la potencia en 132 kW (180 CV) y ofrece un par máximo de 400 Nm, pero introduce una serie de mejoras técnicas para ganar en eficiencia y cumplir con la normativa Euro 6e vigente en la Unión Europea.
Entre esos avances se encuentra una inyección directa de nueva generación y un sistema de recirculación de gases de escape optimizado, elementos que permiten recortar el consumo de combustible y las emisiones de CO₂ en torno a un 13% frente al diésel anterior. Para el usuario, esto se traduce en menos visitas a la gasolinera y en una fiscalidad potencialmente más favorable en mercados europeos sensibles a las emisiones.
En prestaciones puras, el nuevo Opel Zafira diésel acelera de 0 a 100 km/h en 10,6 segundos y alcanza una velocidad máxima de 185 km/h, cifras más que suficientes para cubrir sin apuros viajes largos por autopista o adelantamientos en vías rápidas. El motor va siempre asociado a una transmisión automática de ocho velocidades, que prioriza la suavidad y ayuda a aprovechar el par disponible a bajas y medias revoluciones.
Según los datos facilitados por la marca bajo el ciclo de homologación WLTP, el consumo se sitúa en torno a los 7,1 l/100 km, con unas emisiones de 186 g/km de CO₂. En algunos mercados esto le coloca en las categorías menos favorables de CO₂ (etiqueta G en escalas como la francesa), algo que puede influir en impuestos, pero que, en términos prácticos, sigue ofreciendo un equilibrio interesante para quienes hacen muchos kilómetros al año.
Dos longitudes, hasta nueve plazas y mucho espacio de carga…

La gama del Opel Zafira destaca por su versatilidad, ofreciendo el nuevo motor diésel de 2,2 litros tanto en su versión estándar como en la carrocería XL de 5,33 metros. Esta oferta mecánica convive con la variante 100% eléctrica, permitiendo al usuario elegir la propulsión ideal según su presupuesto y necesidades de autonomía. Gracias a una altura contenida de 1,90 metros, este vehículo garantiza el acceso a la mayoría de parkings urbanos, combinando las ventajas de un turismo con la capacidad de carga propia de un segmento superior para entornos profesionales.
El habitáculo del modelo permite configurar hasta nueve plazas, posicionándose como una alternativa superior a los SUV de siete plazas convencionales. En su interior, es posible instalar asientos independientes enfrentados para crear un espacio tipo oficina o salón, ideal para traslados ejecutivos de larga distancia. La comodidad se ve reforzada por las puertas correderas eléctricas con sensores, que facilitan el acceso en espacios estrechos y mejoran la experiencia de uso diario. Esta flexibilidad convierte al vehículo en una opción líder tanto para familias numerosas como para servicios de transporte.
En términos de capacidad, la variante XL alcanza un volumen de carga de hasta 4.900 litros al abatir los asientos traseros, optimizando la logística de transporte de objetos voluminosos. La gama se estructura en acabados como el GS, que añade un equipamiento superior sin condicionar la elección del motor térmico o eléctrico. Con este diseño, Opel logra un equilibrio perfecto entre la funcionalidad de las furgonetas de pasajeros y el confort de los monovolúmenes premium, asegurando una solución eficiente para cada tipo de cliente en el exigente mercado europeo.
Zafira Electric: alternativa sin emisiones para el día a día…

Junto al nuevo diésel 2.2, Opel mantiene en la gama el Zafira Electric, orientado a conductores y empresas que priorizan el acceso a zonas de bajas emisiones y la reducción de costes de uso en entornos urbanos. Esta variante es 100% eléctrica y no genera emisiones locales de CO₂ ni de NOx, un punto clave para cumplir con las restricciones medioambientales cada vez más habituales en ciudades europeas.
El consumo energético homologado se sitúa entre 24,7 y 25,1 kWh/100 km (ciclo WLTP), lo que proporciona una autonomía suficiente para el uso diario de familias y servicios de transporte urbano. Este nivel de eficiencia le otorga una etiqueta de CO₂ A en algunos esquemas de clasificación europeos, situándolo en el tramo más favorable en términos medioambientales.
La coexistencia de la versión eléctrica y el nuevo diésel muestra la apuesta de la marca por una gama multienergía, que intenta cubrir tanto al usuario que aún no quiere depender de puntos de recarga como a quien ya está listo para dar el salto a la movilidad eléctrica. Para muchos clientes en España y otros países europeos, esta posibilidad de elegir se está convirtiendo en un factor decisivo a la hora de cambiar de vehículo.
El motor 2.2 también impulsa al Opel Vivaro…

El lanzamiento del nuevo diésel 2.2 no se queda solo en el Zafira. Opel ha decidido extender esta mecánica a la gama del Opel Vivaro, su furgón orientado a usos profesionales que también cuenta con versiones de transporte de pasajeros, como el Vivaro Combi. De este modo, la marca unifica buena parte de su oferta diésel en el segmento de vehículos medianos.
En el caso del Vivaro, el motor se ofrece en dos niveles de potencia. Por un lado, una variante de 110 kW (150 CV) que puede combinarse con una caja de cambios manual de seis velocidades o con una transmisión automática de ocho marchas. Por otro, la configuración de 132 kW (180 CV), asociada igualmente a la automática de ocho relaciones, pensada para quienes necesitan más empuje con carga o en recorridos interurbanos frecuentes.
El Vivaro Electric completa la gama como alternativa sin emisiones locales para repartos urbanos, traslados de personal y servicios de transporte en entornos regulados. Esta diversificación de la oferta mecánica, tanto en Vivaro como en Zafira, busca dar respuesta a perfiles de uso muy distintos, desde el autónomo que recorre media España cada semana hasta el negocio que se mueve principalmente dentro de una gran ciudad.
Comportamiento, uso real y público objetivo más amplio…

El nuevo motor diésel 2.2 de 180 CV llega para optimizar el rendimiento del Opel Zafira y el Vivaro, sustituyendo al anterior bloque de 2.0 litros. Este propulsor ha sido diseñado para ofrecer una entrega de par continua, ideal para vehículos que transportan grandes cargas o numerosos pasajeros. Gracias a su combinación con una caja automática de ocho velocidades, el sistema logra reducir vibraciones y ruidos, garantizando una conducción eficiente y confortable que se adapta tanto a las necesidades de las familias numerosas como a las exigencias de las flotas de transporte profesional.
La eficiencia energética es uno de los pilares de esta actualización, logrando recortar consumos y emisiones contaminantes sin sacrificar la potencia. En un contexto donde la infraestructura de recarga eléctrica aún está en desarrollo, Opel apuesta por alargar la vida útil del diésel en trayectos de larga distancia. Esta mecánica permite mantener costes operativos controlados y ofrece una autonomía elevada, factores determinantes para quienes realizan viajes frecuentes por autopista. La respuesta del motor es constante y progresiva, asegurando un empuje fiable bajo cualquier condición de carga en carretera.
Con esta incorporación, la gama refuerza su competitividad en el mercado europeo al ofrecer una versatilidad mecánica inigualable entre versiones térmicas y opciones 100% eléctricas. El Opel Zafira continúa siendo un referente por su gran capacidad interior y múltiples configuraciones, permitiendo a los usuarios elegir la tecnología que mejor se adapte a su presupuesto. Esta estrategia mecánica integral garantiza que tanto profesionales como particulares dispongan de herramientas prácticas y cómodas, consolidando la presencia de la marca en el segmento de los monovolúmenes y furgonetas de pasajeros más demandados.
Fuente – Opel
Imágenes | Opel