Cuando los motoristas hablan del carácter de una moto, suelen referirse a sensaciones que no aparecen en las fichas técnicas. Para Honda, ese carácter tiene mucho que ver con el sonido, y no es un añadido tardÃo. Desde la marca japonesa explican que el sonido se trabaja desde el diseño inicial del motor, y que el papel del escape es solo matizar lo que ya existe.
La filosofÃa de Honda es clara: la personalidad sonora nace en la combustión, en el preciso instante en que la mezcla de aire y combustible se quema dentro del cilindro. Asà lo asegura Tatsumi-san, uno de los especialistas en NVH (ruido, vibración y aspereza) de la compañÃa, quien ha participado en el desarrollo de varios motores. Según él, el primer impulso que percibe el piloto es la «sensación de pulso», un fenómeno que no puede fabricarse artificialmente.
El nacimiento del sonido
Para Honda, el sonido no es un elemento independiente que se añade al final. Los especialistas en NVH participan desde las primeras fases de definición de un motor. Decisiones como el avance del encendido o el reglaje de válvulas no solo afectan al rendimiento, sino que determinan buena parte de la personalidad acústica. Tatsumi-san lo resume asÃ: «el escape puede enfatizar o suavizar rasgos, pero no puede inventarlos». Por eso, una vez fijada la combustión, el margen de cambio es muy limitado.
El trabajo de desarrollo acústico puede alcanzar sorprendentes dimensiones. Durante la creación de la CB750 Hornet, el equipo probó cerca de un centenar de configuraciones de escape únicamente para evaluar el sonido. Cada prueba modificaba la estructura interna o la respuesta en frecuencia, pero siempre buscando que encajara con el concepto global de la moto: potencia, manejabilidad, diseño y sensaciones al manillar.
La tecnologÃa como apoyo
La simulación digital se ha convertido en una herramienta esencial. Honda modela acústicamente un motor incluso antes de fabricar prototipos, lo que permite explorar múltiples opciones. Sin embargo, la última palabra sigue siendo humana. Tatsumi-san reconoce que hay aspectos que solo se pueden evaluar con la moto en movimiento: «todavÃa existen aspectos que no pueden determinarse sin realizar pruebas en la motocicleta real». La percepción del oÃdo, la sensación al acelerar o el impacto en el entorno urbano no se pueden medir con una gráfica.
Además, Honda no solo escucha desde el asiento del piloto. También evalúa el sonido desde el exterior, pensando en quienes conviven con la moto en la calle. Esta doble perspectiva ayuda a ajustar frecuencias y volumen para que el resultado sea agradable tanto para el conductor como para los demás.
Dos motos, dos personalidades
24YM CB500 HORNET
Un ejemplo práctico de esta filosofÃa lo encontramos en la CB1000F y la Hornet. Ambas comparten la misma base mecánica, pero han sido desarrolladas para transmitir sensaciones muy distintas. La CB1000F busca un sonido contundente y grave a bajo régimen, mientras que la Hornet apuesta por frecuencias más elevadas y un comportamiento más deportivo. Para lograrlo, Honda modifica elementos internos como los árboles de levas o el sistema de admisión.
En la CB1000F, los cilindros 1 y 2 utilizan conductos de admisión de 50 mm, mientras que los cilindros 3 y 4 emplean conductos de 40 mm. A esto se suma una diferencia de 17 grados en la distribución de válvulas, creando una onda sonora similar a un latido. El escape, aunque visualmente llamativo con su silenciador tipo megáfono, solo selecciona las frecuencias que ya produce el motor.
El escape no lo inventa
Es un error pensar que el escape crea el sonido. Honda lo define como un silenciador: su función es eliminar las frecuencias no deseadas y destacar las que representan la personalidad del motor. La estructura interna del silenciador es clave para modular el sonido. En algunos casos, como en la CB125R, la orientación de la salida dirige parte del sonido hacia el piloto, o aprovecha las reverberaciones del asfalto.
La electrónica tampoco se usa para generar sonidos artificiales. «Nunca hemos recurrido al control electrónico para crear sonido», afirma Tatsumi-san. Los modos de conducción y el acelerador electrónico permiten acceder a diferentes facetas del motor, pero la voz sigue siendo genuina, procedente de la combustión real.
Tatsumi-san menciona con orgullo los motores de la CB750 Hornet y la XL750 Transalp, presentados en 2023. Ambos utilizan dobles salidas de escape con frecuencias diferentes, generando una sensación pulsante al subir de revoluciones. Esta solución ha conectado bien con los clientes, según la marca.
En definitiva, para Honda el sonido es una conversación entre ingenierÃa y percepción humana. No se puede añadir al final del desarrollo: debe construirse desde el interior del motor. El carácter de una moto se decide con datos y con oÃdo, y ese equilibrio es lo que hace especial a cada modelo.