La gasolina sigue disparada: el barril de Brent supera los 91 dólares y el litro roza los 1,7 euros en España

  • El precio medio de la gasolina 95 en España se sitúa en torno a 1,70 euros por litro, por encima de la media de la UE.
  • El barril de Brent alcanza los 91,63 dólares, su nivel más alto desde julio, por la tensión en Oriente Medio.
  • Portugal registra un aumento semanal del 3,8% en gasolina, hasta 1,984 euros el litro.
  • Los expertos advierten de que el impacto en el bolsillo del consumidor se notará en las próximas semanas.

El repostaje vuelve a ser un quebradero de cabeza para los conductores españoles. El precio medio de la gasolina sin plomo 95 ha escalado hasta los 1,705 euros por litro en los últimos días, según los datos más recientes, mientras que el diésel se sitúa en 1,830 euros. Esta subida no es un hecho aislado: responde a una escalada del crudo que ha llevado al barril de Brent a superar los 91 dólares, un nivel que no se veía desde finales de julio.

La tensión geopolítica en Oriente Medio, con el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán como telón de fondo, ha disparado la prima de riesgo sobre el petróleo. cómo afecta la guerra en Irán al precio de la gasolina en España, el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del suministro mundial, se ha convertido en el epicentro de la incertidumbre. Los ataques a buques y el cierre efectivo de esa ruta han alterado las cadenas de suministro, y el mercado ya descuenta un encarecimiento sostenido.

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Un efecto que se traslada al surtidor

La transmisión del precio del crudo a los carburantes no es inmediata, pero suele producirse en un plazo de tres a cinco semanas. Según estimaciones del Banco Central Europeo, una subida del 1% en el petróleo puede traducirse en un 0,3% en los precios minoristas. Con el Brent en máximos, los analistas calculan que un incremento adicional del 10% en el crudo supondría alrededor de un 3% más en el surtidor, es decir, unos 2,5 euros extra por depósito de 50 litros.

Además, el combustible que compra el conductor no depende directamente del Brent, sino del precio de la gasolina refinada en los mercados internacionales. Los productos refinados están soportando una presión intensa por restricciones de capacidad y disrupciones geopolíticas, lo que puede encarecer el repostaje incluso más de lo que sugiere la evolución del crudo. El Ministerio para la Transición Ecológica ya ha advertido de esta diferencia.

España, por encima de la media europea

Con estos niveles, el precio de la gasolina en España supera la media de la Unión Europea, que se sitúa en 1,656 euros por litro, y también la de la eurozona, con 1,707 euros. Aunque la diferencia es pequeña, el bolsillo del consumidor español nota cada céntimo, sobre todo en un contexto de inflación energética que ya alcanzó el 10% interanual en julio en la zona euro, según Eurostat.

En Portugal, la situación es aún más acusada. La Entidad Reguladora de los Servicios Energéticos (ERSE) ha informado de que la gasolina subió un 3,8% en la última semana, hasta 1,984 euros el litro, mientras que el gasóleo se incrementó un 4%, hasta 2,102 euros. El organismo luso atribuye esta subida a la variación de las cotizaciones internacionales de los combustibles refinados.

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Más allá del surtidor: vuelos y cesta de la compra

El encarecimiento del petróleo no solo afecta a los conductores. Las aerolíneas son especialmente vulnerables: el combustible representará en 2026 alrededor del 31,4% de sus costes operativos, según IATA, frente al 25,4% del año anterior. Aunque muchas compañías tienen cubierta parte de su consumo con operaciones de protección financiera, si el Brent se mantiene en la zona de 90 dólares durante meses, esa defensa pierde eficacia y los billetes podrían encarecerse.

También la cesta de la compra se verá afectada. La agricultura, la pesca, el transporte por carretera y la distribución dependen directa o indirectamente de la energía. La Comisión Europea advierte de que los mayores costes energéticos se propagan gradualmente por la cadena productiva, y los alimentos con mucho transporte o refrigeración serán los primeros en notarlo.

Un futuro incierto

La clave sigue estando en Oriente Medio. El estrecho de Ormuz es el cuello de botella del petróleo mundial, y cualquier amenaza prolongada sobre esa ruta incorpora una prima de riesgo al mercado. Por ahora, los inversores consultados por Bank of America sitúan su previsión media para final de año en torno a 76 dólares por barril, pero si la interrupción logística se prolonga, el escenario podría cambiar de dimensión.

Mientras tanto, los conductores españoles ya notan el golpe en sus bolsillos. El precio de la gasolina ha subido más de un 15% desde antes del conflicto, y las perspectivas no apuntan a una bajada inminente. La volatilidad es la nueva norma, y cada repostaje se convierte en una pequeña lotería.

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