El encarecimiento de la gasolina y el gasóleo se ha convertido en uno de los asuntos mĆ”s sensibles para hogares y empresas de Europa. La mezcla de tensión geopolĆtica, refino ajustado y demanda nerviosa ha llevado los precios a niveles que obligan a muchos conductores a mirar cada cĆ©ntimo antes de repostar. El Brent se ha acercado a los 100 dólares y ese movimiento se traslada con rapidez a los surtidores.
En EspaƱa, la gasolina suma varias semanas consecutivas de subidas y el diĆ©sel ha vuelto a encarecerse, reduciendo el alivio que habĆan supuesto las rebajas fiscales. Mientras, en Francia, las colas y los carteles de falta de producto en algunas estaciones han encendido las alarmas. No hay un desabastecimiento general, pero sĆ incidencias localizadas que afectan a una parte de la red.
Precios al alza y presión internacional
Los datos manejados por el sector muestran un mercado tensionado por el conflicto en Oriente Medio, el estrecho de Ormuz y los problemas de producción y refinado en distintas zonas. En EspaƱa, el litro de gasóleo se situó en torno a 1,834 euros y el de gasolina en 1,866 euros, segĆŗn el boletĆn europeo. La gasolina encadenaba once semanas de ascensos y el diĆ©sel absorbĆa buena parte del descuento fiscal de 20 cĆ©ntimos.
El crudo Brent cotizaba cerca de 97,86 dólares, aunque en algunos momentos ha rozado la barrera psicológica de los 100. Esa referencia condiciona los precios finales y explica que las administraciones estudien medidas para contener el golpe. La presión no es solo española: en Reino Unido el diésel marcó un récord histórico y en Italia las autopistas alcanzaron mÔximos.
Francia: rupturas localizadas y petición a Bruselas
El Gobierno francĆ©s hace seguimiento de unas 9.900 estaciones. En torno al 22 de septiembre, el 14% tenĆa dificultades para disponer de gasolina o gasóleo, aunque el porcentaje habĆa bajado desde el 17% de dĆas antes. La mayorĆa de los casos se concentraban en TotalEnergies, que mantenĆa precios mĆ”ximos y atraĆa mĆ”s clientes de lo habitual.
Esa concentración de demanda, junto a problemas logĆsticos, provocaba que algunos surtidores se vaciaran antes de recibir la siguiente cisterna. El Ejecutivo galo insistĆa en que no faltaba producto a escala nacional, pero reconocĆa tensiones puntuales. Francia importa cerca de la mitad del diĆ©sel que consume y entre el 20% y el 30% llega de Oriente Medio, una dependencia que preocupa si el conflicto se prolonga.
Para aliviar la situación, Macron pidió a Bruselas flexibilizar temporalmente normas sobre carburantes y refino. La carta a Von der Leyen planteaba permitir mĆ”s producción en refinerĆas, elevar hasta el 10% el biodiĆ©sel en algunas mezclas y aplazar el calendario sobre emisiones de metano. El objetivo era ganar margen de refino y contener la escalada de precios.
Italia mueve ficha con topes de precio
Italia ha optado por una fórmula distinta. La petrolera Eni, controlada por el Estado, anunció un precio mĆ”ximo para gasolina y gasóleo en sus estaciones de carretera: 1,99 euros por litro de gasolina y 2,19 euros por litro de diĆ©sel. La medida arrancó con una duración inicial de 30 dĆas y podrĆa extenderse hasta final de aƱo.
A la iniciativa se sumaron las gasolineras IP, propiedad de Socar. El Gobierno italiano habĆa aplicado rebajas fiscales durante meses, pero la Ćŗltima prórroga general terminó el 17 de septiembre. Roma busca asĆ contener unos precios que en autovĆa superaban los 2,45 euros en el caso del gasóleo.
EspaƱa: ayudas, transporte y riesgo de desabastecimiento
En EspaƱa, la estructura de suministro es menos vulnerable que la francesa en algunos aspectos. El paĆs cuenta con ocho refinerĆas, cinco de Repsol, y solo el 5,5% del crudo importado procedĆa de Oriente Medio. Las importaciones de diĆ©sel cubrieron el 18,7% del consumo en julio y el 23,3% en el acumulado del aƱo, mientras que la gasolina dependĆa menos del exterior.
Esa mayor capacidad de refino no evita el encarecimiento. Los transportistas han pedido al Gobierno que eleve de 20 a 40 cĆ©ntimos por litro la bonificación al gasóleo profesional y que la prorrogue hasta el 31 de diciembre. TambiĆ©n solicitan incluir a furgonetas de hasta 3.500 kilos o una ayuda directa de 500 euros por vehĆculo. Las patronales advierten de mĆ”rgenes cada vez mĆ”s estrechos y de retrasos en el cobro de algunas ayudas.
La Confederación EspaƱola de Transporte de MercancĆas ha planteado ademĆ”s una rebaja del 50% en las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social. UNO LogĆstica pide acelerar pagos pendientes, reactivar el plan de conservación de carreteras y modernizar aduanas. El campo tambiĆ©n prepara protestas: UPA ha convocado una tractorada para el 8 de octubre en Puertollano.
Existe otra lĆnea de ayudas para profesionales que no pueden acogerse a la devolución del gasóleo profesional. La convocatoria, abierta desde el 1 de septiembre hasta el 30 de octubre, se dirige a autónomos y sociedades con autorizaciones de transporte. Las cuantĆas llegan hasta 1.350 euros para camiones pesados de GLP, GNC, GNL o diĆ©sel en Canarias, Ceuta y Melilla; tambiĆ©n hay 499 euros para camiones ligeros, 225 para furgonetas, 731 para autobuses y 150 para taxis y VTC.
La solicitud se presenta por vĆa telemĆ”tica en la Agencia Tributaria, salvo en PaĆs Vasco y Navarra, donde corresponde a las haciendas forales. El pago se realiza por transferencia una vez tramitada y aprobada, con un plazo mĆ”ximo de tres meses desde el cierre de la convocatoria. Es incompatible con la devolución del impuesto sobre hidrocarburos para el gasóleo profesional.
Respuesta europea y protestas
Las medidas nacionales se multiplican mientras Bruselas observa con atención. El primer ministro eslovaco pidió una reunión extraordinaria de la UE sobre carburantes y Macron prepara una cita del G7 para estudiar la liberación de reservas estratégicas de petróleo. También se reclama coordinación en compras de gas antes del invierno.
En Portugal, cientos de camioneros del sector de movimientos de tierra marcharon lentamente entre Lordelo y CoĆmbra, con protestas que llegaron a Lisboa. El Gobierno luso anunció ayudas de 25 euros por bombona de butano para familias vulnerables y compensaciones de hasta el 70% de costes extraordinarios para transporte pĆŗblico y mercancĆas. El descontento social recuerda al malestar que estalló en Francia en 2018, aunque el Ejecutivo galo insiste en que no habrĆ” recortes generales de impuestos.
El cóctel sigue siendo delicado: crudo caro, refino justo, dependencia exterior en algunos paĆses y una demanda que reacciona con nerviosismo a cada titular. EspaƱa parte con menor exposición que Francia, pero los precios ya aprietan a conductores, transportistas y agricultores, y las ayudas se han convertido en un parche necesario mientras dure la tormenta. La clave estarĆ” en si el conflicto internacional se prolonga y en la capacidad de Europa para coordinarse sin romper sus normas ambientales.