El Tesla Cybertruck, concebido como el gran estandarte de la marca para conquistar el segmento de las pick up´s de gran tamaño en Estados Unidos, atraviesa su momento más delicado desde su lanzamiento. Tras un estreno que acaparó titulares y pedidos anticipados, las cifras más recientes de ventas apuntan a un desplome mucho más acusado de lo previsto, en un contexto global en el que el vehículo eléctrico sigue ganando terreno en Europa y en países como España.
Mientras en diversos mercados europeos las matriculaciones de coches eléctricos continúan al alza, en Estados Unidos el Cybertruck se ha convertido en el símbolo de la corrección a la baja de la demanda. Su retroceso se produce después de haber sido, durante 2024, el pick up eléctrico más vendido del país, lo que refuerza la sensación de giro brusco en el interés del público por este modelo tan singular.
Tesla Cybertruck: de proyecto estrella a caída récord de ventas…

En el plan original de Tesla, el Cybertruck estaba llamado a alcanzar unas 250.000 unidades anuales de producción, cifra que finalmente se redujo a un objetivo más modesto de unas 125.000 unidades al año. Sin embargo, incluso durante 2024, su primer ejercicio completo de comercialización, el modelo quedó muy lejos de esas metas industriales, pese a un arranque muy mediático y a una demanda inicial elevada entre los seguidores más fieles de la marca.
Los datos recopilados por Cox Automotive y analizados por medios especializados como InsideEVs apuntan a que, en 2024, el Cybertruck rondó las 39.000 unidades vendidas en Estados Unidos. Un año más tarde, en 2025, el balance es claramente peor: las ventas estimadas caen hasta las 20.200 unidades, lo que supone prácticamente reducir a la mitad el volumen conseguido el año anterior.
Ese retroceso convierte al Cybertruck en el vehículo eléctrico con mayor descenso absoluto de ventas en el mercado estadounidense durante 2025. Según dichas estimaciones, el modelo habría perdido en torno a 18.800-19.000 unidades respecto a 2024, un ajuste que lo sitúa en la parte más baja del ranking de comportamiento comercial entre los grandes eléctricos norteamericanos.
Del éxito inicial al frenazo de la demanda…

La evolución del Cybertruck en Estados Unidos ha seguido un patrón bastante claro: un pico de demanda inicial, impulsado por los primeros en adoptar nuevas tecnologías y por los entusiastas de Elon Musk, seguido de un enfriamiento significativo conforme el producto ha tenido que enfrentarse al comprador más tradicional de pickups.
Durante 2024, ese impulso fue suficiente para que el modelo se situara como el pickup eléctrico más vendido del país. Sin embargo, a lo largo de 2025 la tendencia cambió de forma notable: ya en los tres primeros trimestres del año, los datos de mercado sugerían que el Cybertruck acumulaba un retraso de alrededor del 38% respecto a las ventas del año anterior, incluso antes de que desapareciera parte de la ventaja fiscal que había respaldado la compra de vehículos eléctricos.
La ola inicial de pedidos se fue agotando y el Cybertruck tuvo enormes dificultades para conectar con nuevos segmentos de clientes más allá del círculo de fans de la marca. El diseño rompedor, el precio elevado y la percepción de que se trata de un producto muy especial, casi de nicho, han complicado su aceptación entre los compradores de camionetas que priorizan la funcionalidad, el coste de uso y la robustez por encima del impacto visual.
Impacto de la fiscalidad y del contexto político en Estados Unidos…

Uno de los factores señalados por los analistas como detonante de la caída es la expiración de una parte de las aydas fiscales a la compra de vehículos eléctricos en los Estados Unidos, que dejó de aplicarse el 30 de septiembre. Hasta entonces, estas ayudas habían contribuido a amortiguar el precio final de modelos como el Cybertruck, especialmente en sus versiones más equipadas.
La retirada de esos incentivos se produjo, además, en un entorno político marcado por un cambio en el enfoque hacia el coche eléctrico. Las políticas menos favorables al vehículo de cero emisiones han elevado el coste de adquisición para una parte importante de los consumidores, al tiempo que han generado incertidumbre sobre la estabilidad futura de esos apoyos. En el caso concreto de las pickups, donde los precios ya parten de cifras muy altas, la pérdida de ayudas fiscales agrava la barrera de entrada.
Este escenario ha hecho que algunos potenciales compradores de camionetas eléctricas se replanteen su inversión, optando por modelos de combustión o alternativas electrificadas parciales con menor coste inicial y menor exposición a posibles cambios regulatorios. El Cybertruck, con un posicionamiento muy llamativo y un precio elevado, se ha visto especialmente expuesto a este giro.
Un mercado de pick up´s reacio a la electrificación total…

Más allá del caso del Cybertruck, el comportamiento del mercado estadounidense de camionetas pone de manifiesto una especial resistencia a la electrificación completa. Varios movimientos recientes de los fabricantes tradicionales apuntan en esa dirección y ayudan a entender por qué el modelo de Tesla no ha logrado consolidarse como producto de volumen.
Ford decidió poner fin a la producción del F-150 Lightning en diciembre, a pesar de haber sido uno de los primeros grandes actores en apostar por una pickup 100% eléctrica. RAM, por su parte, ha recalibrado su estrategia y ha dejado en un segundo plano los planes para lanzar una camioneta completamente eléctrica, dando preferencia a versiones parcialmente electrificadas que combinan motores tradicionales con algún grado de hibridación.
Otras propuestas, como las pickups eléctricas de General Motors o los modelos de Rivian, se mantienen en volúmenes reducidos y segmentos de nicho, reforzando la idea de que este tipo de vehículo está encontrando más trabas de lo esperado para convertirse en una opción de masas. En este contexto, el Cybertruck, con un planteamiento radical en diseño y concepto, se enfrenta a una barrera doble: la del propio escepticismo hacia la pickup eléctrica y la de un producto percibido como muy alejado de lo convencional.
La posición de Tesla en Estados Unidos frente al auge mundial del coche eléctrico…

A pesar del tropiezo del Cybertruck, Tesla mantiene una posición dominante en el mercado de vehículos eléctricos en los Estados Unidos. Con los datos de Cox Automotive, la marca habría vendido en torno a 590.000 unidades el año pasado en el país, lo que le otorga una cuota aproximada del 46% dentro del segmento eléctrico.
No obstante, esa fortaleza interna contrasta con la evolución del mercado global. Mientras en Estados Unidos las ventas de eléctricos puros retrocedieron alrededor de un 3% y Tesla experimentó una caída cercana al 8,6%, en otras regiones la dinámica ha sido muy distinta. En Europa y en varios mercados internacionales, las matriculaciones de vehículos eléctricos han crecido entre un 20% y un 30%, impulsadas por políticas de apoyo, mejoras de infraestructura y una oferta cada vez más amplia.
En el caso concreto de España, las cifras apuntan a que las ventas de coches eléctricos prácticamente se han duplicado en el último año, apoyadas por programas de ayudas, mayores opciones de modelos compactos y de precio más contenido, y un mayor conocimiento del público sobre las ventajas del uso diario de este tipo de vehículos.
Retrocesos en otros modelos y pérdida de liderazgo global…

El Tesla Cybertruck no ha sido el único modelo de Tesla que ha visto disminuir sus ventas en 2025. Dentro del mismo análisis de InsideEVs sobre los vehículos eléctricos que más han caído en ventas en el mercado estadounidense, aparecen hasta cuatro modelos de la marca en una lista de nueve. Además del Cybertruck, que encabeza la clasificación por descenso absoluto, el Tesla Model Y habría registrado unas 15.000 unidades menos vendidas que el año anterior.
Mientras tanto el Kia EV6 se sitúa con una reducción cercana a las 9.000 unidades. Los Model S y Model X también muestran descensos estimados de entre 6.000 y 7.000 vehículos cada uno, evidenciando un ajuste generalizado en la gama de la compañía dentro de Estados Unidos.
A nivel mundial, el contexto tampoco juega a favor de Tesla. Tras años de dominio, la compañía ha cedido el primer puesto en ventas globales de coches eléctricos frente a BYD. La firma china, que tradicionalmente partía con una clara desventaja arancelaria en Europa por los elevados impuestos a los productos procedentes de China, ha logrado aun así vender más eléctricos que Tesla en el conjunto del continente, apoyándose en una estrategia centrada en modelos más asequibles y prácticos.
El encaje del Cybertruck en un mercado que pide coches eléctricos más sencillos…

La situación del Cybertruck refleja una tensión evidente entre el concepto de vehículo icónico, de alto impacto mediático, y la realidad de lo que están demandando cada vez más los compradores de coche eléctrico, tanto en Europa como en otras regiones. En un entorno económico incierto, el enfoque del mercado parece dirigirse hacia vehículos más accesibles, sencillos y pensados para el uso diario.
El Cybertruck se enfrenta a una percepción de ser un producto caro, complejo y difícil de fabricar, diseñado más para llamar la atención que para ajustarse a las prioridades prácticas de la mayoría de los conductores. En paralelo, fabricantes como BYD han optado por modelos eléctricos con precios más contenidos, autonomías razonables y un equipamiento funcional, lo que les ha permitido ganar cuota tanto en Europa como en otros mercados.
De cara a los próximos años, el comportamiento de las ventas del Cybertruck será una prueba importante para evaluar si hay espacio para pick up´s eléctricas de alto coste y diseño radical, o si el grueso del crecimiento del coche eléctrico se concentrará en turismos y SUV de corte más convencional, incluidos los segmentos compacto y urbano que están ganando especial protagonismo en Europa.
Con el desplome de las ventas del Tesla Cybertruck, el mercado estadounidense de pick up´s eléctricas manda una señal clara sobre sus límites actuales, mientras que en Europa y en países como España el vehículo eléctrico sigue sumando terreno con propuestas más sencillas y asequibles; la evolución de este modelo y la reacción de Tesla en los próximos años servirán para medir hasta qué punto el sector está dispuesto a apostar por productos de alto impacto visual frente a coches eléctricos prácticos, de precio ajustado y adaptados al día a día de la mayoría de los conductores.
Fuente – Cox Automotive
Imágenes | Tesla