Caterham es la única marca del sector del automóvil que tiene un modelo en el mercado como el Seven. Este modelo nació como una evolución de la tercera generación del Lotus Seven que la firma de Colin Chapman lanzó al mercado en el año 1968. Su fabricación artesanal, diseño espartano, tecnología justa y chasis ligero y reactivo han convertido a este modelo como uno de los favoritos por los conductores más apasionados.

El Seven es el único modelo que tiene la firma en la actualidad, aunque su gama se desdobla a su vez en tres variantes. El más asequible es el Seven 165. Cuenta con un motor de origen Suzuki de 600 centímetros cúbicos que rinde una potencia de 80 cv a 7.000 rpm. Su bajo peso de sólo 490 kilos le permiten ofrecer un comportamiento dinámico a la altura de los deportivos más consagrados.

La segunda variante del modelo Seven es el 275. En este caso, la motorización es la 1.6 litros gasolina de la familia Sigma de Ford. La potencia que rinde este motor es de 135 cv a 6.800 rpm permitiéndole parar el crono en el 0 a 100 kilómetros por hora en sólo 5 segundos. Respecto al Seven 165 su peso crece hasta los 875 kilos, aunque a su nivel dinámico y de sensaciones deportivas no les afecta lo más mínimo.

Cierra la gama del Caterham Seven la familia 485. Al igual que el 275 también incorpora una mecánica de origen Ford, aunque en este caso es el 2 litros de la familia Duratec con 240 cv. Sus prestaciones, para los 850 kilos que pesa el modelo, son de vértigo, pues cubre el 0 a 100 kilómetros por hora en sólo 3,4 segundos. Además, la velocidad máxima que es capaz de alcanzar se sitúa en los 225 kilómetros por hora.