La mítica firma del Tridente no está pasando precisamente por su mejor racha, pero lejos de tirar la toalla, parece que se han propuesto darle la vuelta a la tortilla para recuperar el brillo de antaño. Con unas cifras de ventas que han hecho saltar todas las alarmas en el seno de Stellantis, la marca italiana se encuentra en una encrucijada donde la tradición y la supervivencia comercial deben darse la mano para no quedar en el olvido frente a sus competidores más directos.
El plan de choque ya está en marcha y pasa por una jugada que ya hemos visto en otras marcas del grupo: buscar apoyo en el gigante asiático para no quedarse atrás en la carrera tecnológica. Antonio Filosa, el mandamás de la compañía, ha dejado claro que Maserati no está en venta, pero sí que necesita un compañero de baile para revitalizar sus fábricas en Italia y poner de nuevo a sus coches en el radar de los compradores más exigentes de toda Europa.
El Tridente se alía con China para salvar sus fábricas…

Para que las plantas italianas de Cassino y Módena vuelvan a funcionar a pleno rendimiento, Stellantis está cocinando un acuerdo de altura con socios como Huawei o JAC. La idea es calcar el modelo que ya se aplica con otras firmas, donde el grupo europeo mantiene el control mayoritario con un 51% de la participación, pero aprovecha toda la artillería tecnológica china en plataformas eléctricas y conectividad. Este movimiento busca frenar la sangría de ventas que ha sufrido la marca, que ha visto cómo sus matriculaciones caían drásticamente, situándose en niveles que obligan a un cambio de rumbo inmediato.
Renovación mecánica: el motor V6 Nettuno saca músculo…

No todo va a ser tecnología asiática; el corazón de Maserati sigue latiendo con fuerza italiana gracias a la última evolución del motor V6 Nettuno. En los nuevos GranTurismo y GranCabrio, este bloque de 3,0 litros con tecnología de precámara derivada de la competición ha incrementado su potencia hasta los 590 CV en sus versiones más prestacionales. Esta mejora no solo busca ofrecer sensaciones de infarto, sino que viene acompañada de una recalibración de la transmisión para que el coche sea más ágil en curvas y, de paso, regale un sonido de escape que sea una auténtica delicia para los oídos.
El Grecale se pone al día para conquistar el mercado…

El SUV de la casa, que es una pieza clave para que las cuentas cuadren, también ha pasado por el taller para recibir un lavado de cara necesario. Además de un diseño exterior más afilado y agresivo, la gran novedad es la llegada de una variante V6 de 390 CV que se sitúa como una opción equilibrada para quienes buscan garra sin llegar a los extremos del nuevo Maserati Grecale. Estas son algunas de las novedades que trae bajo el brazo:
- Nuevos paragolpes inspirados en el diseño shark nose del superdeportivo MC20.
- Mejoras en el habitáculo con pantallas de alta definición y relojes digitales configurables.
- Optimización de los neumáticos y la aerodinámica para ganar eficiencia en el día a día.
- Nuevos materiales artesanales para el interior, incluyendo opciones de fibra de carbono y piel de alta calidad.
La familia Folgore mejora sus cifras de autonomía…

La electrificación total de la gama, que se comercializa bajo el apellido Folgore, también ha recibido un buen chute de energía técnica para que los clientes se olviden de la ansiedad por la batería. Gracias a la implementación de nuevos algoritmos de gestión y al sistema de desconexión del eje motriz cuando no es necesario, el GranTurismo eléctrico alcanza los 540 kilómetros de autonomía. Por su parte, el SUV Grecale Folgore estira su rango hasta los 580 kilómetros, posicionándose como una alternativa muy seria para quienes buscan lujo sostenible en el territorio europeo.
Inversiones millonarias para asegurar el futuro…

El compromiso de Stellantis con el tejido industrial parece firme, al menos sobre el papel, con una inversión prevista de 5.000 millones de euros que se ejecutará de aquí a finales de la década. Este dinero servirá para que cada planta tenga asignados nuevos modelos y se eviten los temidos cierres de fábricas que tanto preocupaban a los trabajadores. Con este despliegue de capital y la presentación de un plan estratégico detallado que conoceremos antes de que acabe el año, la marca pretende que el centenario de su logotipo sea el punto de inflexión hacia una etapa de estabilidad.
Maserati se encuentra ahora mismo en plena ebullición, tratando de equilibrar su herencia de lujo artesanal con las exigencias de un mercado que pide a gritos coches más tecnológicos y eficientes. Con la mirada puesta en la segunda mitad de 2027 para ver los primeros frutos de su colaboración con China y una gama actual que acaba de recibir una buena dosis de vitaminas, la firma italiana espera que estos cambios sean suficientes para volver a seducir a ese conductor que busca exclusividad y un toque de rebeldía al volante.
Fuente – Maserati
Imágenes | Maserati