El lanzamiento comercial de un modelo supone para una marca de coches la toma de muchas e importantes decisiones. Mini es una firma muy querida en Reino Unido, pues su historia estĂ¡ ligada a este paĂs de forma intrĂnseca. Su adquisiciĂ³n por parte de BMW nunca puso en peligro su pedigrĂ pues los alemanes (que de tontos no tienen un pelo) han exprimido estos orĂgenes y raĂces mĂ¡s que nadie para obtener el mayor rendimiento econĂ³mico de sus modelos.
A dĂa de hoy, casi todos los modelos que la marca vende son fabricados en el paĂs anglosajĂ³n. SĂ³lo ciertos modelos o tiradas muy cortas se fabrican en las instalaciones que tiene Magna Steyr en los PaĂses Bajos. Sin embargo, ahora que Mini estĂ¡ pensando en expandir su gama de modelos ademĂ¡s de empezar a utilizar otros sistemas alternativos de propulsiĂ³n, la cosa se complica en el seno de BMW.

SegĂºn habĂan anunciado los responsables de la firma inglesa, que Reino Unido se separara de la UniĂ³n Europea no planteaba un gran problema. La cuestiĂ³n de todo esto es que parece que ahora estos responsables de la firma habrĂan decidido desdecirse de sus palabras y mantenerse en una posiciĂ³n antagĂ³nica. SegĂºn Peter Schwarzenbauer, responsable de BMW, estĂ¡n estudiando si fabricar el prĂ³ximo modelo de la firma en Reino Unido o buscarle una localizaciĂ³n en alguna de las plantas que tienen a lo largo del mundo.
Al parecer el modelo que estarĂa buscando casa (cual okupa) serĂa el Mini EV. Éste vehĂculo serĂa el primero de estas caracterĂsticas para la firma inglesa y como el coste de su desarrollo y fabricaciĂ³n serĂ¡ mayor que el de sus hermanos impulsados por motores de combustiĂ³n, debe ser rentabilizado cuanto antes. Por ello, en la direcciĂ³n de BMW no querrĂan arriesgarse a fabricarlo en Reino Unido por si se establecieran aranceles a los productos que allĂ se manufacturen.
El mismo CEO del grupo BMW, Harald Krueger, ha asegurado que la fĂ¡brica que tiene Mini en Reino Unido no es esencial para la marca ni su crecimiento futuro. Para justificar su tono ha explicado que el 80 por ciento de los clientes no saben dĂ³nde se fabrican los modelos y por ello no cree determinante unir el devenir de la firma a su fĂ¡brica natal. Por tanto, si el CEO de BMW estĂ¡ tan convencido de que el Brexit puede hacerles pupa es que las cosas no pintan tan bien como lo quieren pintar los ingleses.
Fuente – Mini