La factoría que Nissan tiene en Ávila acaba de recibir un importante espaldarazo industrial. La compañía japonesa ha adjudicado a estas instalaciones la fabricación del eje trasero del Nissan Qashqai, uno de sus modelos más emblemáticos. Este encargo supone una nueva línea de actividad que refuerza el papel de la planta abulense dentro de la red global de producción de la marca, justo en un momento en el que la fábrica necesitaba oxígeno tras el anuncio de la ruptura con Renault.
La decisión, comunicada oficialmente por Nissan, llega apenas unos días después de que Renault confirmara que pondrá fin a su relación comercial con las plantas de Ávila y Cantabria en diciembre de 2026. En el caso de Ávila, la marcha del fabricante francés afecta a cerca del 50% de su producción y podría dejar un excedente de entre 200 y 250 trabajadores. Por eso, la adjudicación del eje trasero del Qashqai se percibe como un balón de oxígeno que permite empezar a compensar esas pérdidas.
Qué se fabricará y hacia dónde irá…

El proyecto contempla que en Ávila se realice el proceso completo de fabricación del eje trasero, desde la estampación de las piezas hasta el ensamblaje final y su posterior expedición. Esto implica la incorporación de nuevas tecnologías y procesos productivos que ampliarán las capacidades industriales de la planta. Además, por primera vez, la factoría abulense suministrará un componente de producción en serie a la planta que Nissan tiene en Sunderland (Reino Unido), donde se ensambla el Qashqai. Este hito refuerza la integración de Ávila en la cadena de suministro europea de la compañía.
Calendario previsto y creación de empleo…

Según el plan previsto, los trabajos de preparación arrancarán en septiembre de 2026, coincidiendo con los últimos meses de la colaboración con Renault. La producción en serie está programada para el primer trimestre de 2028. Nissan estima que esta nueva actividad generará entre 40 y 50 puestos de trabajo, una cifra que dependerá de los volúmenes finales de fabricación. Aunque no cubre todo el empleo que se perderá con la salida de Renault, sí supone un alivio significativo y demuestra que la compañía sigue apostando por Ávila.
Claves de la adjudicación definitiva…

Desde la multinacional nipona destacan que la concesión de este proyecto ha sido posible gracias a la experiencia acumulada por los equipos de Ávila, la flexibilidad de sus operaciones y su capacidad para integrar distintas fases del proceso productivo en una misma instalación. La dirección de Nissan ha subrayado que esta decisión refleja la confianza en la planta y en la profesionalidad de sus trabajadores. Al mismo tiempo, la compañía asegura que sigue trabajando activamente en la identificación de nuevas oportunidades de negocio, tanto propias como con terceros, con el objetivo de garantizar la continuidad industrial de la factoría abulense.
La noticia llega en un contexto de incertidumbre para la planta, que emplea a unas 450 personas. La marcha de Renault, que suponía hasta el 60% de la actividad según algunas fuentes, había puesto en alerta a la plantilla y a las administraciones locales. De hecho, la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de Ávila y el comité de empresa ya habían constituido un grupo de trabajo para buscar alternativas. Con este nuevo encargo, Nissan demuestra que Ávila sigue siendo un eslabón importante en su estrategia industrial y que la fábrica tiene futuro más allá de la relación con el fabricante francés.
Historia de Nissan en Ávila: de producir camiones a ser un referente en la fabricación de componentes para el Nissan Qashqai…

La fábrica de Nissan en Ávila inició su actividad en 1954 como parte de SAVA (Sociedad Anónima de Vehículos Automóviles), especializada en la fabricación de vehículos industriales. Tras integrarse en Motor Ibérica y, posteriormente, en Nissan, la planta se consolidó durante décadas como uno de los principales centros españoles dedicados a la producción de camiones Nissan, contribuyendo al desarrollo industrial de Castilla y León y generando empleo altamente cualificado.
En 2017 comenzó una profunda transformación industrial que permitió adaptar las instalaciones al nuevo contexto del sector de la automoción. La factoría dejó atrás la fabricación de vehículos completos para especializarse en componentes metálicos, estampación, soldadura y ensamblaje, incorporando procesos más automatizados y flexibles. Esta reconversión convirtió a la planta en un centro estratégico dentro de la red industrial europea de Nissan España, capaz de suministrar piezas a distintos fabricantes y afrontar nuevos proyectos.
La evolución de la planta continúa con la reciente adjudicación de la fabricación del eje trasero del Nissan Qashqai, un proyecto que permitirá realizar en Ávila todo el proceso productivo, desde la estampación hasta el ensamblaje final y la expedición. Además de reforzar la carga de trabajo, supondrá que la factoría suministre por primera vez un componente de producción en serie a la planta de Sunderland (Reino Unido), consolidando el papel de Nissan Ávila como referente industrial y estratégico para el futuro de la marca en Europa.
Fuente – Nissan
Imágenes | Nissan