Cada vez es más frecuente que los motores sean turboalimentados. A dÃa de hoy es prácticamente imposible encontrar un vehÃculo diésel atmosférico, y cada vez es más frecuente a causa del downsizing que los motores gasolina sean turboalimentados. Poca gente lo sabe, pero los turbo son elementos delicados y muy caros que requieren de una atención mÃnima. Si tenemos en cuenta que la mayorÃa de los coches que circulan por nuestro paÃs son diésel, de los cuales casi la absoluta mayorÃa equipan un turbo, considero que es una información bastante útil.
El turbo se compone de una turbina y un compresor (de ahà que se llamen turbocompresor, turbo para abreviar). Los gases de escape mueven la turbina que esta unida por un eje al compresor, que es el encargado de meter aire a más presión al motor. El problema está en ese eje, que necesita estar bien lubricado.
El sistema de lubricación del motor solo funciona con el motor en marcha. Un turbo puede llegar a alcanzar una cantidad de revoluciones por minuto inimaginable, por lo que la inercia que tiene es tremenda. El problema está cuando circulamos con el coche solicitando trabajo al turbo y paramos el motor poco después de haberlo hecho.

Por ejemplo si tu circulas por autopista dándole caña al coche y dices «Voy a repostar», si lo que haces es meterte en la primera gasolinera, llegar al surtidor y para el motor haces mal, porque la lubricación del turbo depende de que el motor esté encendido, si tu lo paras, el aceite que hay en el eje del turbo se quema, se carboniza y te raya el eje, que en ese momento no está bien lubricado. En consecuencia ese eje va a coger una holgura, que de ser excesiva podrÃa causar hasta problemas bien graves en el motor. Si tuviese demasiada holgura y el compresor tocase la carcasa, se generarÃa un desgaste que crearÃa partÃculas metálicas que irÃan directas al motor pudiendo causar daños irreparables. uno de los sÃntomas de un turbo con una holgura excesiva es un fuerte silbido.
En casos como el de el ejemplo lo que conviene es esperar un poco antes de para el motor. También conviene no darle mucha grasa nada más arrancar.
La gente que tiene coches con turbo y acostumbra a exigirles (que van a fuego, en pocas, palabras) suelen instalar en sus vehÃculos unos aparatos llamados Turbo Timer que mantienen el motor en marcha, pudiendo sacar la llave del contacto y cerrar las puertas. El motor se quedarÃa encendido durante el tiempo programado en el aparato para asà dejar enfriar el aceite y esperar a que el turbo se «calme» y deje de girar.

Como veis tener un turbo tiene sus inconvenientes, pero también tiene algunas ventajas. Como los impuestos de circulación van en función de la cilindrada los coches con turbo se ven muy beneficiados, porque puedes pagar los impuestos de un motor 1.7, que en un atmosférico tendrÃa unos 100-115CV aproximadamente, y disponer de 235CV gracias a un turbo, como es el caso del 1.7 TBi de Alfa Romeo.