
Porsche ha vuelto a hacer de las suyas. La marca alemana ha presentado un 911 GT2 RS completamente Ășnico, transformado por su programa Sonderwunsch en un homenaje al mĂtico 935/78 âMoby Dickâ. Se trata de un ejemplar Ășnico, encargado por un cliente muy especial, que ha llevado tres años de desarrollo y ha contado con la colaboraciĂłn de Manthey, entre otros.
El punto de partida es un 911 GT2 RS de 2018 con paquete Weissach, prĂĄcticamente nuevo. Sobre esa base, los diseñadores e ingenieros han creado una carrocerĂa Flachbau (tambiĂ©n conocida como Slantnose) que recupera la estĂ©tica de los años 80, pero con tecnologĂa actual. El resultado es un coche que pesa 31,6 kg menos que el modelo original y que genera hasta 554 kg de carga aerodinĂĄmica a 340 km/h.
Un proyecto de tres años y una patente misteriosa
El misterio comenzĂł en mayo de 2025, cuando Porsche registrĂł las denominaciones âFlachbauâ y âFlachbau RSâ en la Oficina Europea de Patentes. Muchos especularon con un posible regreso de esta carrocerĂa a la producciĂłn en serie, pero la realidad es mucho mĂĄs exclusiva: se trataba de este proyecto Ășnico. El registro de patente era la pista que escondĂa la existencia de este one-off, que ahora se ha desvelado por completo.
El equipo multidisciplinar ha estado formado por especialistas del departamento Sonderwunsch, Style Porsche, ingenieros de desarrollo de Weissach, Porsche Motorsport y Manthey. SegĂșn Alexander Fabig, vicepresidente de Producto e IndividualizaciĂłn de Porsche, el objetivo era reinterpretar la imagen del 935 sin comprometer la seguridad ni la homologaciĂłn para carretera. La transformaciĂłn fue muy exigente, pero el resultado final es un coche que rinde homenaje a la historia con todas las garantĂas de un modelo moderno.
Diseño exterior: el regreso del Flachbau
La carrocerĂa es, sin duda, lo mĂĄs llamativo. Las aletas delanteras son mĂĄs bajas y cuentan con salidas de aire con lamas para reducir la presiĂłn en los pasos de rueda. El paragolpes delantero es nuevo e incorpora deflectores de Manthey. Pero lo que mĂĄs sorprende son los faros: en lugar de las unidades redondas tradicionales, hay tres mĂłdulos LED ultrafinos dispuestos en vertical, con menos de 3,8 cm de alto para las luces de cruce y carretera, y menos de 2 cm para las diurnas. Esta disposiciĂłn escalonada de los faros es uno de los rasgos mĂĄs caracterĂsticos del Flachbau RS.
La pintura es un blanco Grand Prix desarrollado especĂficamente para este coche, un color que se introdujo en el 911 en 1974. Los elementos en negro mate y la fibra de carbono vista crean contrastes, y en el capĂł destaca un grĂĄfico en forma de U que recuerda a la decoraciĂłn Martini del 935/78. El conjunto evoca a la perfecciĂłn al Moby Dick original, pero con un acabado moderno y elegante.
Interior espartano y reducciĂłn de peso

El interior tambiĂ©n ha sido objeto de una profunda transformaciĂłn. Se ha mantenido la parte delantera con su tapicerĂa de Alcantara roja, cuero negro y fibra de carbono, pero la zona trasera se ha vaciado por completo. Se han eliminado el sistema Porsche Communication Management (PCM), el equipo de audio, el aislamiento acĂșstico y los revestimientos del suelo. El resultado es un habitĂĄculo mucho mĂĄs ligero y enfocado a la conducciĂłn, con detalles como el mazo de cables deliberadamente expuesto o los embellecedores de carbono en zonas concretas.
En los reposacabezas de los asientos baquet aparece bordado âFlachbau RSâ, y detrĂĄs se ve el trazado de Nordschleife. En el lado del acompañante, una placa dorada con el logotipo Sonderwunsch y la inscripciĂłn âFactory One-Off 2026 | Flachbau RSâ certifica su exclusividad. La reducciĂłn de peso es de 31,6 kg respecto al GT2 RS Weissach, una cifra notable teniendo en cuenta que ya era un coche muy ligero.
AerodinĂĄmica y prestaciones
El alerĂłn trasero es otro de los grandes protagonistas. Inspirado en el del 911 GT3 R rennsport (992), se sitĂșa unos cinco centĂmetros mĂĄs alto que el del GT2 RS con kit Manthey y puede ajustarse manualmente en tres posiciones. En la configuraciĂłn de mĂĄxima carga, a 340 km/h, genera 554 kg de carga aerodinĂĄmica sobre el eje trasero, lo que supone entre un 2% y un 3% mĂĄs que un GT2 RS con kit Manthey. El reglaje del alerĂłn y sus posiciones estĂĄn protegidos por patente, un detalle que demuestra el nivel de ingenierĂa aplicado.
El motor, sin embargo, no se ha tocado. Sigue siendo el bĂłxer de seis cilindros y 3,8 litros biturbo con 700 CV y 750 Nm de par, acoplado a la transmisiĂłn PDK de doble embrague. El cliente pidiĂł explĂcitamente que no se modificara la cadena cinemĂĄtica, y asĂ se ha hecho. La filosofĂa del proyecto era mejorar el conjunto sin aumentar la potencia, algo que se ha conseguido gracias a la reducciĂłn de peso y a la mejora aerodinĂĄmica.
Pruebas exhaustivas en NĂŒrburgring

Antes de entregar el coche, Porsche sometiĂł el prototipo a un riguroso programa de pruebas. Se construyeron tres vehĂculos de validaciĂłn, se realizaron simulaciones de choque, anĂĄlisis estructurales y pruebas en el tĂșnel de viento. AdemĂĄs, el coche completĂł 50 vueltas al NĂŒrburgring-Nordschleife, con el piloto de pruebas Lars Kern al volante. Las pruebas de resistencia equivalen a unos 150.000 kilĂłmetros de uso real, lo que garantiza que el diseño radical no compromete la fiabilidad.
Kern destacĂł la estabilidad del coche a altas velocidades, y los vĂdeos del prototipo camuflado en NĂŒrburgring superaron las 100.000 reproducciones en redes sociales. El Flachbau RS se mantiene muy estable y preciso incluso a velocidades muy altas, segĂșn el piloto.
El coche se presentarĂĄ pĂșblicamente este fin de semana en The Quail, A Motorsports Gathering, dentro de la Monterey Car Week. SerĂĄ la oportunidad de ver en persona esta obra de arte sobre ruedas, que probablemente nunca volverĂĄ a repetirse. Porsche no ha revelado el precio, pero se puede imaginar que es una cifra astronĂłmica, teniendo en cuenta que es un ejemplar Ășnico y que el programa Sonderwunsch no tiene lĂmites.



