Prueba Audi S1 Sportback. Pequeño, pero valiente

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Audi S1, para muchos solo será la combinación de cinco letras y un número, para otros será la última actualización del Audi Quattro del Grupo B, que marcó un antes y un después en el mundo de la competición automovilística en los gloriosos años 80. Sin embargo, Audi S1 en la actualidad tiene poco que ver con aquella bestia que volaba entre árboles a velocidades de auténtico infarto buscando arañar alguna décima al cronómetro.

Esta semana probamos en Actualidad Motor el Audi S1. Se trata de la versión más deportiva que se comercializa actualmente del Audi A1, y lo hemos probado sobre la carrocería de cinco puertas, el Audi S1 Sportback. El A1 de Audi nacía en 2010 con un cuerpo de tres puertas, llegando dos años más tarde la carrocería de cinco. Y decimos que la variante probada es la más potente de la actualidad porque Audi lanzó una edición limitada a 333 unidades del Audi Quattro, aún más radical y con 256 CV de potencia.

El Audi S1 solo está disponible con una sola motorización, no hay opción al cambio automático, tampoco hay diferentes niveles de equipamiento y su habitáculo solo se ofrece homologado para cuatro personas. Arranca desde los 36.000 euros aproximadamente, aunque si no adquirimos algunos extras será un coche algo “pelado”. Esta unidad suma más de 13.000 euros en extras.

Antes de empezar con la descripción estética os quiero dejar algunas pinceladas sobre el S1 para ir abriendo boca: motor 2.0 TFSI de 231 CV y 370 Nm, tracción integral quattro, cambio manual de seis velocidades, menos de 4 menos de longitud, cuatro salidas de escape, velocidad punta de 250 km/h y aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 6 segundos. Como intuirás, no lo hemos pasado mal.

Dando el cante

Prueba Audi S1 Sportback

No soy yo muy amigo de los coches llamativos, al menos para tenerlos en propiedad, pero lo cierto es que la estética agresiva del Audi S1 Sportback probado, con el paquete “óptico quattro exterior” (1.780 euros) y su pintura naranja “Solar Orange” (2.920 euros) me ha gustado y, lo que es más difícil, el conjunto me sacaba una sonrisa cada vez que lo veía. Si algo conseguía especialmente esta unidad era desviar la mirada y fruncir el ceño de los curiosos que se debían preguntar que qué demonios era eso.

El frontal del Audi S1 está presidido por la parrilla “Singleframe” característica de la marca, aunque acabada en negro brillante y con una placa “S1” en los colores de Audi Sport. Los faros bixenón con luz diurna LED reciben una pequeña franja roja que aumenta el “enfado” de su mirada, mientras que en las esquinas inferiores encontramos unas falsas tomas de aire. El paragolpes, con formas más marcadas, cuenta con un labio inferior muy dinámico que da un mayor carácter al frontal.

Prueba Audi S1 Sportback

En el lateral destacan las carcasas de los retrovisores en color plateado, pero la guinda del pastel la ponen las enormes llantas de 18 pulgadas y diseño de cinco radios en negro mate con perfil pulido, que esconden unas pinzas rojas (380 euros) con la inscripción S1. La vista lateral también cuenta con la inscripción quattro en la parte baja de las puertas posteriores. Personalmente hablando, creo que a este tipo de coche le queda mejor la estética de tres puertas, al ser estéticamente más dinámico.

Cambiamos de vista y nos vamos a la parte trasera. El paquete óptico quattro exterior también incluye el llamativo spoiler superior en forma de doble ala, que junto al marcado difusor negro y la cuádruple salida de escape hacen ver al resto que no están ante un Audi A1 normal y corriente, por si les quedaba alguna duda. Bajo el piloto de luces izquierdo, aparece una nueva inscripción S1, en esta ocasión con mayores dimensiones.

Habitabilidad

Prueba Audi S1 Sportback

Las dimensiones exteriores de este utilitario son 3,97 metros de largo, 1,75 metros de ancho y 1,42 metros de alto. La distancia entre ambos ejes es de 2,57 metros. Por dimensiones exteriores se encuentra en el segmento B, aunque la habitabilidad en las plazas traseras es más bien propia de un segmento inferior. Su habitáculo está homologado para cuatro plazas, pero lo cierto es que cuatro adultos no viajarán cómodos en el Audi S1. Por su parte, las delanteras se encuentran ligeramente por debajo de la media del segmento, aunque delante se viaja cómodo.

Si abrimos el maletero nos encontramos con un espacio de carga 60 litros inferior al de la gama A1. Cubica 210 litros y el motivo de esta reducción de espacio es el diferencial trasero, que necesita ese espacio para su instalación y así poder disponer de la tracción integral. Abatiendo la segunda fila de asientos, el volumen crece hasta los 860 litros.

Diseño interior y equipamiento

Prueba Audi S1 Sportback

Ya hemos comentado que el espacio del interior es bastante contenido. Por suerte, a cambio nos encontraremos en un habitáculo con materiales de alta calidad, diseño sencillo aunque con detalles deportivos y un buen ambiente para exprimir los 231 CV de esta pequeña bala naranja, que contaba también con el paquete “óptico interior quattro” (2.060 euros).

El volante tiene un buen tacto y grosor. En nuestra unidad estaba achatado en su parte baja, lo que otorga una impresión tan deportiva como poco funcional en los giros más cerrados. En él aparece también el emblema S y costuras de su tapizado a juego con el color de la carrocería. Es regulable en altura y profundidad, lo que nos facilita encontrar una buena postura de conducción.

Prueba Audi S1 Sportback

Las costuras a contraste también las encontraremos en los asientos deportivos con reposacabezas fijo y tapicería Nappa y calefacción (calefacción = 370 euros) en dos intensidades. Unos asientos que, aunque regulables de forma manual, resultan confortables y podemos ajustar el apoyo lumbar. Su parte posterior es de color negro brillante. El reposabrazos central, de pequeñas dimensiones, nos estorbará, y mucho, en maniobras relativamente cerradas y al insertar las velocidades pares.

Por otra parte, pienso que al cuadro de instrumentos le hace falta algo más de picante. Tiene las agujas de velocímetro en rojo, y el fondo gris con la inscripción S1, pero no estaría de más que la pantalla monocromática fuera a color y que mostrará informaciones para cuando vamos en busca de curvas, como un medidor de fuerzas G o presión de soplado del turbo, por ejemplo.

Prueba Audi S1 Sportback

También nos ha llamado la atención el pomo del cambio metálico (215 euros) y los mandos para la regulación del climatizador, que si bien están en una posición demasiado baja, son muy atractivos por su estética y tacto. Los mandos y elementos del salpicadero presentan un ajuste difícil de mejorar, no apareciendo “grillos” ni cuando los presionamos en las esquinas. En general, muy bien acabado, aunque se nota que la gama A1 lleva varios años en el mercado y que le viene haciendo falta una profunda renovación.

En cuanto al sistema de infoentretenimiento, Audi acostumbra a incorporar una pantalla central en la parte superior (de 6,5” en el S1 ) que se maneja mediante un mando giratorio en el salpicadero. Tardaremos en adaptarnos y por seguridad, mejor no intentar introducir una dirección en el navegador (MMI Navegación Plus = 2.495 euros) mientras conducimos, ya que distrae bastante. Para gestionar el Audi Drive Select, lo podremos hacer tanto desde el mando giratorio como desde un botón colocado en una posición algo lejana, abajo y a la derecha de la consola central.

El equipo de sonido opcional Bose (880 euros) pondrá la nota cuando no queramos disfrutar del sonido del 2.0 TFSI. Incluye 465 vatios de sonido mediante 14 altavoces y un subwofer en el maletero.

2.0 TFSI quattro 231 CV

Prueba Audi S1 Sportback

Abrimos el capó y nos encontramos con el conocido 2.0 TFSI del grupo Volkswagen. Este propulsor combina inyección directa e indirecta, con el objetivo de obtener un funcionamiento más aprovechable en toda la gama de revoluciones y menores cifras de emisiones. Rinde 231 CV a 6.000 rpm, mientras que su par motor máximo es de 370 Nm, que se encuentran entre 1.600 y 3.000 rpm.

Toda esa energía se envía a las cuatro ruedas mediante el famoso y reconocido sistema de tracción integral quattro de Audi que utiliza un embrague tipo Haldex para gestionar en qué eje es necesario más par motor en cada momento. Eso sí, antes de que toda la caballería llegue a los neumáticos y al diferencial central, pasa por una caja de cambios manual de seis relaciones con unos desarrollos muy cortos, algo que nos ha gustado.

Con todos estos datos y unas dimensiones tan reducidas, podríamos pensar que este coche es una auténtica locura, una caja de cerillas y, de hecho, lo es; aunque también es cierto que el S1 se deja conducir fácilmente y puede ser un coche dócil y utilizable. No es radical. Según las homologaciones, su consumo mixto de combustible es de 7,1 litros, una cifra que nos ha sido imposible de alcanzar como comentaremos unos párrafos más abajo.

Efectividad y diversión bajo control

Prueba Audi S1 Sportback

Basta de chácharas y vamos a lo que realmente importa en un coche como éste. Pisamos el embrague y damos al botón de arranque (llave confort con alarma = 900 euros). Las agujas y los testigos del cuadro hacen un chequeo mientras que el 2 litros cobra vida. El sonido del arranque es delicioso, aunque tampoco como el de un V8 atmosférico. Sin más, activamos el modo “Dynamic” del Audi Drive Select, ponemos primera y salimos.

El tacto del cambio, con el pomo metálico ya citado anteriormente idéntico al del Audi R8 manual de anterior generación, invita a utilizarlo constantemente. Las inserciones son muy precisas y los recorridos entre marcha y marchason breves, aunque nos hubiera gustado que lo fueran aún más. En cualquier caso saltar de una velocidad a otra es una operación que se puede hacer en pocas décimas de segundo.

Prueba Audi S1 Sportback

El Audi S1 tiene dos caras, dos comportamientos totalmente distintos que dependen del régimen de revoluciones en el que nos movamos. Desde ralentí hasta las 3.000 rpm se muestra como un coche relajado y suave; pero todo cambia por encima de las 3.000 y hasta el corte, a unas 6.500 rpm. En esta franja la respuesta del 2 litros es inmediata, contundente, como si de un directo del mismísimo Drederick Tatum se tratara.

Acelerar a fondo significará quedar prácticamente pegado al asiento y, en el modo deportivo, el sonido que llega del motor te hará querer estirar más y más esa marcha. En este aspecto, lo único que hemos echado de menos es algún que otro petardeo en las retenciones, que le quedarían bastante bien en el modo “Dynamic”.

Prueba Audi S1 Sportback

Tanta potencia hay que saber gestionarla, para lo que ya está el sistema de tracción quattro, pero también detenerla. Los discos de frenos tienen mayores dimensiones que un Audi A1, con diámetro de 310 mm en los delanteros y 272 mm en los traseros. El tacto es deportivo, con una dureza perfecta, pero echamos en falta una mejor colocación de los pedales para poder realizar bien el punta-tacón en las reducciones.

El lado negativo es el del consumo. Si no quieres que el dato te haga aflojar y cambiar al modo “Efficiency” cuando te lo estás pasando en grande, mejor selecciona cualquier otro dato en el ordenador de a bordo, ya que podrás rondar sin demasiados problemas los 20 litros de media en condiciones exigentes. El citado modo “Efficiency” suaviza la respuesta del acelerador, aumenta la asistencia para la dirección y otorga un mayor confort al ablandar parcialmente las suspensiones. También tenemos un modo “Auto”, que dependiendo de nuestro comportamiento hará que estos elementos tengan un tacto más deportivo o relajado.

Muy deportivo, pero no llega a radical

Prueba Audi S1 Sportback

Gracias al Audi Drive Select y a su funcionamiento suave por debajo de las 3.000 rpm, el Audi S1 Sportback nos ha demostrado que puede ser un coche de diario. Sus dimensiones contenidas junto a los sensores de aparcamiento (800 euros) y demás ayudas a la conducción lo hacen apto como coche de ciudad. Obviamente no será igual de confortable y ahorrador que un Audi A1 de poco más de 100 caballos, pero a cambio tendremos dos coches en uno, uno para ir a trabajar y desplazamientos normales, y otro para divertirnos en puertos de montaña o, por qué no, en un circuito.

Precisamente aprovechamos la oportunidad de meterlo en un circuito ratonero. Con él, descubrimos el “Centro de Perfeccionamiento de Bercimuel” y sus diferentes pistas, en la que destaca la zona extrema de off-road. Su propietario, Jaime “Correcaminos” Sornosa, nos invitó a rodar con él en una pista semi-deslizante que habitualmente utilizan para cursos de conducción y practicar la técnica del “drift”. El Audi S1 no es un coche para “driftar”, pero esta superficie nos permitía comprobar en condiciones seguras y controladas el funcionamiento de la tracción quattro.

Prueba Audi S1 Sportback

Allí pudimos comprobar a ciencia cierta que su comportamiento es noble y su tendencia al límite es algo subviradora, especialmente a la entrada al viraje, aunque los cambios de dirección en pleno apoyo pueden brindarnos una bonita derrapada fácil de controlar. Con todas las ayudas conectadas será casi imposible hacer deslizar a este pequeñín, siendo el modo Sport muy permisivo y entrando en funcionamiento solo cuando “la cosa se va de madre”.

En carreteras reviradas, este utilitario deportivo permite ir increíblemente rápido con todo bajo control. Su chasis admite unos rápidos cambios de apoyo sin perder el tren trasero, mientras que la dirección eléctrica, aunque no transmite todo lo que nos gustaría, resulta muy rápida y precisa. Los neumáticos Bridgestone Potenza S001 en dimensiones 225/35 R18, mantienen al coche pegado al asfalto. Eso sí, debemos tener cuidado y consultar habitualmente el velocímetro, ya que puede que vayamos mucho más deprisa de lo que nos pensamos y estar poniendo en peligro buena parte de los puntos de nuestro carnet.

Prueba Audi S1 Sportback

El Audi S1 es uno de esos coches que hace creer a su conductor ser más “piloto” de lo que en verdad es. Con él podríamos rodar a un ritmo bastante elevado con solo una mano al volante, ya que no exige al conductor como sí lo hacen otros deportivos de dimensiones similares y su par motor no obliga a utilizar constantemente el cambio. Esto puede llegar a ser peligroso, ya que crea un exceso de confianza y si hacemos excesivamente el bruto con él hasta el punto de perder adherencia, igual no es tan fácil volver a colocarlo en su sitio.

En el apartado de consumos finalizamos nuestra prueba, con casi 900 km recorridos, con una media de 9,1 litros a los 100. No es un consumo muy elevado teniendo en cuenta la potencia y el elevado peso de este coche (unos 1.340 kg), aunque también es cierto que muchos kilómetros fueron recorridos por autovías a la velocidad máxima que permite la ley. En estas situaciones es posible bajar tímidamente de los 8 litros, aunque lo habitual será estar entre los 9,5 y 11 litros cada 100 km.

Conclusión

Prueba Audi S1 Sportback

El Audi S1 es un coche de capricho con un precio bastante elevado, una habitabilidad muy reducida para las plazas posteriores, pero una estética y dinamismo que te podrá sacar sonrisas. Sus 231 CV y la tracción quattro te permitirán ir muy rápido sin apenas esfuerzos y acercarse a los límites es complicado.

Si algo podemos echar en cara a Audi por este S1 Sportback es su precio y el reducido equipamiento de serie. Pese a que arranca desde los 36.190 euros, no trae de serie, ni siquiera, espejos exteriores calefactables o retrovisor interior fotosensible. Tampoco control de crucero. Además, el equipamiento es realmente caro, teniendo que pagar aparte 325 euros por el citado control de velocidad y 800 euros por los sensores de aparcamiento (sin cámara de marcha atrás). En total, nuestra unidad se iba hasta los 49.790 euros, 13.600 euros en extras.

Equipamiento

Prueba Audi S1 Sportback

  • Llantas de 17 pulgadas y neumáticos 215/40 R17
  • Control presión de neumáticos
  • Tornillos antirrobo
  • Faros de xenón con lavafaros y luz diurna de LED
  • Pilotos traseros de LED
  • Sensor de lluvia y luces
  • Parachoques deportivos
  • Salidas de escape cromadas
  • Spoiler de techo S line
  • Elevalunas eléctricos en las cuatro puertas
  • Asientos deportivos
  • Regulación lumbar en asientos delanteros
  • Volante deportivo
  • Emblemas e inscripciones
  • Iluminación interior de LED
  • Paquete fumador
  • Radio MMI sin navegación
  • Ayuda al arranque en pendiente
  • Audi Drive Select con suspensión deportiva
  • Sistema Start-Stop

Precios

Versión Cambio Tracción Precio
Versión Cambio Tracción Precio
Audi S1 Manual 6v quattro 35.460 €
Audi S1 Sportback Manual 6v quattro 36.190 €

Opinión del editor

Audi S1 Sportback 2.0 TFSI 231 CV quattro
  • Valoración del editor

  • Puntuación 4 estrellas
35.460 a 36.190

    • Audi S1 Sportback 2.0 TFSI 231 CV quattro
    • Reseña de:
    • Publicado el:
    • Última modificación: 5 de diciembre de 2016
    • Diseño exterior
      Editor: 85%
    • Diseño habitáculo
      Editor: 75%
    • Plazas delanteras
      Editor: 80%
    • Plazas traseras
      Editor: 55%
    • Maletero
      Editor: 60%
    • Mecánica
      Editor: 95%
    • Consumos
      Editor: 75%
    • Confort
      Editor: 75%
    • Precio
      Editor: 55%

    Resumen: El Audi S1 es un coche de capricho, caro y con poca habitabilidad; pero sus 231 CV y la tracción quattro te permitirán ir muy rápido sin esforzarte mientras dibuja una sonrisa en tu cara.

    Pros

    • Entrega de potencia
    • Diseño exterior
    • Paso por curva

    Contras

    • Precio de partida
    • Equipamiento muy caro
    • Habitabilidad trasera

    Galería de imágenes del Audi S1 Sportback

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