Prueba Ford Grand C-MAX 2.0 TDCI 140 CV Powershift, diseño exterior e interior

Prueba Ford Grand C-MAX TDCI 140 CV Powershift

Plantearse la compra de un monovolumen es, en ocasiones, una tarea complicada. Tamaño, plazas y precio suelen ser las claves más recurrentes, y aun así tenemos multitud de opciones. Esta semana hemos querido ponernos a los mandos de uno de estos ejemplares, ponemos a prueba el Ford Grand C-MAX con motor diésel de 140 caballos y cambio Powershift.

Ford ofrece dos opciones entre sus monovolúmenes compactos, los Ford C-MAX y Grand C-MAX. Más allá de ofrecer 5 o 7 plazas, ambos se diferencian estéticamente, en tamaño y en funcionalidad, siendo el segundo de ellos y el que probamos el más polivalente en su configuración de 7 plazas.

Mayor tamaño

La principal diferencia entre un Ford C-MAX y un Grand C-MAX es el tamaño, siendo este último 14 centímetros más largo. Es también un pico más alto, lo que le otorga, a priori, una habitabilidad interior mayor. De hecho, el Grand C -MAX puede escogerse con hasta 7 plazas, una opción imposible en el más pequeño.

Prueba Ford Grand C-MAX TDCI 140 CV Powershift

Más allá de tamaños, el Ford Grand C-MAX cuenta con puertas traseras deslizantes, algo que mejora la entrada al habitáculo a pesar de no contar con accionamiento eléctrico. La parte trasera diferencia a ambos modelos, con un diseño más cuadrado y, a mi gusto, más acertado que en el C-MAX estándar. En todo caso las diferencias entre ambos no parecen tan abismales como en sus rivales Citroën C4 Picasso y Grand Picasso.

El frontal comparte todos los elementos, acogiéndose al estilo actual de Ford, y con un cierto aire deportivo gracias a la prominente y llamativa parrilla en negro brillante. En el corto plazo conoceremos un restyling que probablemente le depare una cara más cercana a la del nuevo Ford Focus.

Buena calidad interior

El interior del coche sigue la estela del resto de sus hermanos de gama. Comparte una misma línea de diseño, con un estilo muy moderno, atrevido y visual. Si por algo destaca es por la parte central del salpicadero, rematada en plástico negro brillante y con una cantidad ingente de botones.

Prueba Ford Grand C-MAX 2.0 TDCi 140 CV Powershift

Ford ya parece haber hallado la solución a este problema con el restyling del Focus, pero aquí aún tenemos que enfrentarnos a un sistema de infoentretenimiento algo complicado de utilizar. Por otro lado, en la parte superior del salpicadero se encuentra la pantalla de visualización de los datos, de nuevo muy pequeña a pesar de colocarse en una posición extraordinaria.

Justo delante de nosotros cae el cuadro de mandos, con un diseño muy legible a la vez que atractivo. Es sencillo y cuenta con una pantalla digital central que hace las funciones de ordenador de a bordo. Destacar la posibilidad de aglutinar de un solo vistazo la información del consumo instantáneo, mixto, distancia recorrida y autonomía. La iluminación azulada una vez cae la luz hace el resto. Además, la palanca de cambios se encuentra en una posición algo elevada, algo que facilita la tarea de utilizar el cambio con cajas manuales.

Prueba Ford Grand C-MAX 2.0 TDCi 140 CV Powershift

Si de materiales hablamos, el Ford Grand C-MAX puede presumir de un habitáculo bien rematado. Toda la parte superior del salpicadero y puertas es de material mullido, con unos bajos duros pero en apariencia sólidos. Precisamente la solidez es uno de sus atributos, sin aparición de grillos o ruidos molestos. El volante en cuero goza de buen tamaño y tacto y la botonería en fácil de usar, aunque no especialmente cómoda en los botones superiores.

Hasta 7 pasajeros

Poder acoger hasta a 7 pasajeros no es una tarea apta para cualquier coche, menos cuando hablamos de un monovolumen compacto. El Ford Grand C-MAX ha dejado claro tras una semana que no se trata de un simple 5+2, sino que las dos plazas extra son incluso bastante aprovechables en muchas circunstancias.

Prueba Ford Grand C-MAX 2.0 TDCi 140 CV Powershift

Delante nos sentamos en dos butacones muy cómodos, en nuestro caso forrados en cuero. Permiten ir descansado en grandes viajes a la vez que recogen de forma aceptable el cuerpo cuando llegan curvas. Nuestra unidad, con regulación eléctrica del asiento, permite viajar bastante bajo para ser un monovolumen, aunque las posibilidades de ajuste son enormes. Las puertas deslizantes no pesan demasiado pero no tienen accionamiento eléctrico ni en opción. La apertura debe de ser al máximo para que se queden fijadas y permiten un acceso completamente limpio.

La segunda fila de asientos cuenta con 3 plazas, donde sólo las dos laterales son realmente utilizables. La plaza central es muy estrecha, aunque no especialmente incómoda. El problema viene de la anchura para los hombros con 3 personas, algo justa. Si no necesitamos el asiento, podemos esconderlo bajo la baqueta de uno de los asientos laterales de forma sencilla, rápida e inteligente.

Prueba Ford Grand C-MAX 2.0 TDCi 140 CV Powershift

De este modo creamos un pasillo al que acceder de forma bastante cómoda a las dos plazas traseras. Éstas se abaten y despliegan rápidamente desde el maletero y permiten a dos personas viajar de forma relativamente cómoda. Las piernas irán demasiado altas, pero si avanzamos los asientos de la fila central hacia delante (hasta 15 cm) ganaremos en espacio y comodidad. Cuentan, además, con portavasos y portaobjetos con tapa. En definitiva, son dos plazas bastante utilizables si prácticamente eliminar el maletero no es problema.

Maletero de hasta 1.742 litros

Y llegamos precisamente al apartado del maletero, donde el Ford Gran C-MAX puede presumir de una capacidad de carga de hasta 1.742 litros en caso de abatir las dos filas traseras de asientos. El espacio para la carga es plano gracias a una “moqueta” dura que puede plegarse según la ocasión.

En circunstancias normales, con 5 plazas disponibles contaremos con 475 litros de capacidad, mientras que con todos los asientos desplegados, ésta se reduce hasta unos poco aprovechables 92 litros. Es el precio a pagar por tener 7 plazas en un coche que no alcanza los 5 metros de largo. Por último, el portón del maletero es de accionamiento eléctrico en opción, una alternativa bastante agradable, aunque no cuenta con el sensor en el paragolpes para una experiencia “manos libres” como el Kuga.

Prueba Ford Grand C-MAX 2.0 TDCi 140 CV Powershift

Finalizamos hoy nuestro análisis del Ford Grand C-MAX para mañana subirnos con las llaves el bolsillo y pulsar el botón de arranque. Daremos vida al bloque 2.0 TDCI diésel de 140 caballos en asociación con la caja de cambios automática de doble embrague Powershift.

Puedes encontrar más información del Ford Grand C-MAX 2.0 TDCI 140 CV Powershift en la parte de comportamiento dinámico y consumos y en el análisis de precio y equipamiento.

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