Prueba Subaru Impreza Sport 1.6i 114 CV Lineartronic AWD (vídeo)

Presentando en el Salón de Frankfurt 2017 para Europa, pese a que, por aquel momento, ya lleva varios meses comercializándose fuera del mercado europeo, la nueva generación del Subaru Impreza acaparaba la atención. A finales de abril de 2018 llegaba a los concesionarios españoles, estando disponible solo con una versión mecánica -gasolina de 114 CV, cambio automático y tracción a las cuatro ruedas- y dos niveles de acabado.

Ya pudimos ponernos brevemente a sus mandos en la presentación nacional, pero las especiales características del vehículo nos hicieron pedir a Subaru una unidad para testarlo a fondo durante toda una semana. Y es que el Subaru Impreza es un producto único en el mercado, pues ninguno de sus rivales puede presumir de tal arsenal tecnológico en materia de seguridad y de contar con la tracción integral permanente Symmetrical AWD por un precio de solo 20.400 euros.

Antes de meternos de lleno en la prueba de este Subaru Impreza con acabado Sport, el más económico de los dos disponibles, quiero dejar claro que el concepto de alta deportividad al que se vinculaba el modelo Impreza en las primeras generaciones ha cambiado. Los modelos deportivos de la marca nipona son el BRZ y el WRX STi, mientras que el Subaru Impreza ahora es un compacto racional.

Tal vez, peca de diseño conservador

El Subaru Impreza hereda el diseño visto en el Subaru XV -podéis leer la prueba del XV aquí-, reduciendo su altura libre y eliminando las típicas protecciones offroad que tan bien sientan a los SUV. El Impreza es un compacto y, por tanto, prescinde de ellas. No quiero entrar demasiado en el apartado de diseño, pues ya lo hicimos en el artículo de la presentación.

De todos modos, y aunque visualmente es agradable, podríamos criticar a los diseñadores de la marca por no haberse arriesgado un poco más con su estética. Han preferido una imagen conservadora por la que nadie podrá tildar a su vehículo de “feo”, pero tampoco recibirá halagos por parte de los consumidores finales.

Las dimensiones exteriores del Subaru Impreza son 4.460 mm de largo (+45), 1.775 mm de ancho (+35) y 1.480 mm de alto (-10). La distancia entre ejes es de 2.670 mm (+25), con una anchura de vías de 1.540 mm en el tren delantero y 1.545 en el trasero.

Seguro que os han llamado la atención los tapacubos de la unidad de prensa que veis en las imágenes. A nosotros también nos sorprendió, pero es que la variante de acceso a la gama prescinde de las llantas de aleación para favorecer su precio de partida, utilizando unas llantas de acero en 16 pulgadas. La versión Executive monta, de origen, llantas de aleación de 17 pulgadas.

También, a diferencia del acabado Executive, el Subaru Impreza con nivel de equipamiento Sport no utiliza iluminación de LED en el frontal, ni siquiera para las luces diurnas obligatorias. Esta función la suplen una bombilla halógena en cada extremo inferior del paragolpes.

Eso sí, de la carrocería, es digno destacar el buen grado de apertura de las puertas, que facilita notablemente el acceso -especialmente en las plazas traseras-, y la gran superficie acristalada, que mejora la visibilidad para el conductor. Y ahora, pasemos al interior.

Interior sensato y de calidad

El habitáculo del Subaru Impreza sorprende incluso en este acabado de acceso. Las calidades son buenas en todos los sentidos, mucho mejores que la de la mayoría de vehículos generalistas, tanto por los materiales utilizados como por los más que correctos ajustes entre las distintas piezas del salpicadero, consola central y guarnecidos de las puertas. Además, el tapizado de los asientos también es muy agradable.

Respecto al diseño visual en sí, si no estamos acostumbrados a montar en modelos japoneses, nos parecerá distinto. Y es que la mayoría de coches del país asiático abundan las formas rectas y marcadas. También es digno mencionar el símil de carbono de la moldura que aparece tanto en las puertas como en el salpicadero a media altura, que puede gustar o no, pero que resulta curioso en un coche como este. El climatizador, en acabado Sport, es monozona, aunque curiosamente sí trae de serie asientos calefactados.

Aunque el acabado de acceso no trae llantas de aleación, si cuenta con asientos delanteros calefactables.

La información del Subaru Impreza se divide en tres partes. Entre los dos diales del cuadro de instrumentos tenemos una pantalla que se encarga de mostrar las informaciones de viaje, así como consumo, autonomía, etc. En la zona alta y central del salpicadero tenemos una segunda pantalla que en el acabado superior será a color y nos informará de temperatura de aceite, sistema de climatización, completando también los datos vistos en la del cuadro de instrumentos. En el acabado Sport, es monocromática y muestra menos valores.

Por último, tenemos la pantalla principal del sistema de infoentretenimiento. En esta variante de acceso es de 6,5 pulgadas, siendo de 8 en Executive. Ni en uno ni en otro trae navegador, ni de serie ni como opcional, pero lo suple con la dotación de serie de Apple CarPlay y Android Auto. Conectando el smartphone al coche mediante la toma USB, podemos disfrutar de navegación a costa, eso sí, del consumo de datos correspondiente.

Espacio más que suficiente en el habitáculo

Uno de los puntos fuertes de esta quinta generación del Subaru Impreza es su habitabilidad. Como hemos citado anteriormente, crece respecto a su predecesor, algo que mejora el espacio para los ocupantes. Como en cualquier modelo compacto, sus plazas delanteras son suficientes para dos personas de estatura normal, no sintiéndonos agobiados en ningún momento, pudiendo adoptar una cómoda postura de conducción y disfrutando de varios huecos portaobjetos.

Las plazas posteriores son muy buenas y algo más amplias que la media del segmento C. Cuatro adultos de 1,90 pueden viajar en el modelo nipón sin problemas, pues el espacio para cabeza, rodillas y pies es bastante generoso. Cinco ocupantes de talla más contenida -1,75 de media aproximadamente- pueden viajar con relativo confort -teniendo en cuenta que no es algo habitual-, aunque no es menos cierto que el prominente túnel de transmisión incomoda bastante por el espacio para los pies.

Y visto lo anterior, pasamos al maletero. El maletero del Subaru Impreza cubica 385 litros, que es una capacidad correcta y en la tónica de algunos otros modelos del segmento como el Volkswagen Golf o el Ford Focus. Las formas del paso de rueda alteran ligeramente el aprovechamiento de los huecos. Eso sí, un punto positivo es que, en el piso, tenemos una alfombra de goma que evita manchar el guarnecido, aunque también podría ajustar algo mejor. Abatiendo los asientos obtenemos un total de 1.310 litros.

Nueva plataforma y motor bóxer con cambio automático y tracción 4×4

Uno de los secretos más preciados del Subaru Impreza es su técnica de construcción. La nueva plataforma incrementa un 90 % la rigidez lateral y un 70 % la rigidez torsional. Así, el modelo presume de un comportamiento dinámico mejorado y una mayor comodidad de marcha pues, además de permitirle suavizar las suspensiones, también llegan menos ruidos y vibraciones al habitáculo.

Por otro lado, tenemos su única variante mecánica. Como decíamos al inicio este compacto japonés solo está disponible con una versión mecánica: motor de gasolina, cambio automático y tracción integral. El propulsor es un bóxer de 1.6 litros y admisión atmosférica, que desarrolla 114 CV a 6.200 rpm y 150 Nm desde 3.600. Sus cifras no son muy llamativas, con un 0 a 100 en 12,4 segundos y una velocidad máxima de 180 km/h.

Mientras tanto, como citábamos, no se ofrece con cambio manual, asociándose únicamente a la caja Lineartronic, que es de variador continuo, la cual ha sido aligerada y mejorada. De ahí, la energía del motor bóxer pasa siempre a las cuatro ruedas mediante el sistema de tracción integral Symmetrial AWD, que se apoya en los sistemas Active Torque Split y Active Torque Vectoring para hacer más eficaz y segura la trazada de curvas.

Según nos dijo en su día la marca, el motivo por el que el Impreza no recibe el motor 2.0 de gasolina con 156 CV que se ofrece en el XV es que no estaría homologado para la legislación Euro6C. Una lástima, porque su mayor potencia y par lo hacen más recomendable. Pero visto todo esto, vamos a ver cómo se comporta.

Al volante del Subaru Impreza 1.6i

A estas alturas, ya habrás intuido que la quinta generación del Impreza no goza de un alto rendimiento. Su motor 1.6 bóxer de 116 CV y 150 Nm, al no recurrir a la sobrealimentación, puede ser algo justo dependiendo de las necesidades de cada conductor, por lo que recomendamos mucho poder probarlo con anterioridad si nos planteamos la compra de este modelo. Ojo, no es que vaya mal, ni mucho menos, pero puede defraudar si, de vez en cuando, nos gusta darnos alguna “alegría”.

El nuevo compacto de Subaru Impreza muestra una altísima suavidad de marcha, tanto por el conjunto motor y cambio, como por la progresividad de sus suspensiones. No queda ni rastro de brusquedad, ni al arrancar desde parado (por motor o cambio) ni al sobrepasar alguno de los miles de resaltos o tapas de alcantarillas que pueblan nuestras localidades (por suspensiones). El “problema” puede venir cuando salimos a carretera.

Fuera de la ciudad, por carreteras de segundo orden, se mantiene la suavidad que disfrutamos en núcleos urbanos. La suspensión absorbe muy bien los baches y tampoco deja lugar a balanceos a la hora de trazar curvas a velocidades normales. Sin embargo, y aunque el motor y la caja de cambios siguen comportándose de forma muy suave, es posible que no guste a todo el mundo su respuesta al realizar una fuerte aceleración con esta mecánica.

El poco par a medio régimen y el tipo de funcionamiento de las cajas de cambios CVT hacen que el motor se revolucione bastante, por lo que el sonido del motor se hace presente en el interior. A esto hay que sumar que el sonido del 1.6 bóxer no corresponde con la aceleración a la que estamos acostumbrados, es decir, parece ir descompensado el giro del motor con la velocidad que ganamos. “Hace más ruido de lo que anda”, me ha dicho algún familiar durante la prueba del coche.

Es por esto que recomendamos probar el vehículo si valoramos al Subaru Impreza como opción de compra. Cuando la demanda de potencia no es alta, todo es muy suave y fluido, pero entendemos que puede resultar poco agradable para ciertos conductores. Si habéis probado algún cambio automático de tipo convertidor de par, como los Toyota híbridos, por ejemplo, sabéis a lo que me refiero.

Por carreteras de montaña, en ascensos y especialmente cuando vamos cargados, esta sensación aumenta. Pero no todo pueden ser pegas, pues al contrario que muchos coches, pese a tener una suspensión muy suave y agradable, gracias a la mayor rigidez de la carrocería no permite grandes inclinaciones en curvas, siendo preciso incluso a ritmos elevados. Si el asfalto se encuentra mojado o nevado, la tracción integral Symmetrical AWD garantizará una gran motricidad y seguridad.

Por su parte, en vías rápidas, la suavidad de marcha y el buen aislamiento acústico serán destacables. Su potencia no será sobrada para aquellos que gusten de viajar a ritmos elevados, pero la verdad es que, hoy en día, hacerlo es ir jugándose los puntos del carnet. Para circular a 120 km/h -o poco más-, será suficiente.

Donde más partido sacaremos a la tracción integral Symmetrical de Subaru será, sin duda, en zonas donde la climatología adversa sea “el pan nuestro de cada día”, es decir, en zonas de montaña donde los inviernos sean complicados o, por el contrario, en localizaciones donde llueva abundantemente, como Galicia, por ejemplo.

Y el motivo por el que solo se ofrece con cambio automático es que solo así puede disfrutar del sistema EyeSight, y Subaru quiere que todos sus coches lo tengan de serie en España. Se trata de un conjunto de ayudas a la conducción y sistemas de seguridad activa que reciben informaciones de lo que ocurre por delante gracias a dos cámaras en el parabrisas. Entre otras funciones, tenemos frenada de emergencia automática, control de crucero adaptativo y aviso de cambio involuntario de carril con corrección sobre la dirección. Repito, de serie.

Toca hablar de consumos. En autovía, a velocidades de 120 km/h, nosotros hemos obtenido unos registros de entre 6 y 6,3 l/100 km, mientras que el dato medio de toda la prueba ha sido de 7,2 litros. Puede parecer un dato elevado para un coche compacto de 114 CV pero, si tenemos en cuenta que arrastramos un cambio automático de tipo convertidor y una tracción integral permanente, no es algo descabellado porque estos elementos elevan el consumo.

Conclusiones

El Subaru Impreza de quinta generación es un coche muy bien hecho y con un planteamiento que tiene su lógica por ser único en el mercado actual. Como decíamos al comienzo de esta prueba, ningún modelo de la competencia ofrece tanto por tan poco. Por 20.400 euros tenemos cambio automático, tracción integral y un generoso conjunto de ayudas a la conducción y sistemas de seguridad activa.

Además, y siguiendo con el tema de la seguridad, es el coche más seguro jamás testado en Japón, mientras que en Europa se sitúa como el más seguro de su categoría obteniendo, lógicamente las famosas y cinco estrellas EuroNCAP. Por otro lado, si nos gusta el Impreza pero queremos salir de vez en cuando del asfalto, el Subaru XV, de prácticamente calcado diseño, será el indicado.

Equipamiento Subaru Impreza

Sport

  • Subaru EyeSight
  • Symmetrical AWD
  • Active Torque Vectoring
  • 7 airbags (incluido rodilla)
  • Cambio automático
  • Start&Stop
  • Asistente en rampa
  • Climatizador automático
  • Freno de estacionamiento eléctrico
  • Asientos delanteros calefactables
  • Sensor de luz y lluvia
  • Equipo de audio con pantalla de 6,5 pulgadas, 4 altavoces, USB y Bluetooth
  • Android Auto y AppleCar Play

Executive

Añade a Sport:

  • Aviso de ángulo muerto
  • Aviso de tráfico trasero
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas
  • Faros delanteros de LED direccionales
  • Luces led diurnas
  • Arranque y acceso inteligente
  • Climatizador dual automático
  • Cámara de visión trasera
  • Asistente de cambio de luces
  • Volante y pomo en cuero
  • Cuadro multifunción superior
  • Equipo de audio con pantalla de 8 pulgadas Starlink y 6 altavoces
  • Retrovisores eléctricos y plegables
  • Parabrisas y retrovisores térmicos
  • Cristales traseros oscurecidos
  • Antinieblas delanteros

Precios Subaru Impreza

Motor Tracción Cambio Acabado Precio
Motor Tracción Cambio Acabado Precio
1.6 bóxer 114 CV Symmetrical AWD Lineartronic Sport 20.400 €
1.6 bóxer 114 CV Symmetrical AWD Lineartronic Executive 23.200 €

Opinión del editor

Subaru Impreza Sport 1.6 Lineartronic Symmetrical AWD
  • Valoración del editor
  • Puntuación 3.5 estrellas
20.400 a 23.200
  • 60%

  • Subaru Impreza Sport 1.6 Lineartronic Symmetrical AWD
  • Reseña de:
  • Publicado el:
  • Última modificación: 6 de julio de 2018
  • Diseño exterior
    Editor: 60%
  • Diseño habitáculo
    Editor: 75%
  • Plazas delanteras
    Editor: 75%
  • Plazas traseras
    Editor: 85%
  • Maletero
    Editor: 75%
  • Mecánica
    Editor: 70%
  • Consumos
    Editor: 60%
  • Confort
    Editor: 85%
  • Precio
    Editor: 85%

Pros

  • Exclusividad mecánica
  • Equipamiento de seguridad de serie
  • Precio para contar con cambio automático y tracción integral

Contras

  • Estética sosa
  • Solo una versión mecánica disponible
  • Funcionamiento del cambio automático en aceleraciones

Galería Subaru Impreza

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