Prueba Toyota GT86 2.0 bóxer 200 CV

Pocos años atrás, y dentro del sector de la automoción, la palabra deportivo hablaba de un tipo de coche muy concreto. Era un concepto sencillo. No se hablaba tanto de potencia, ni de velocidad máxima, ni del tan de moda 0 a 100 km/h. Simplemente se necesitaba una carrocería coupé, un motor de gasolina y una transmisión manual. Ni siquiera hacía falta que fuera de propulsión trasera, pero si lo era, mejor que mejor. En nuestros días, buscando la mayor polivalencia posible, el concepto ha cambiado bastante.

El caso es que aún queda algún que otro deportivo de la vieja escuela sin necesidad de ser rico para poder adquirirlo y mantenerlo. Uno de los representantes de este concepto, y uno de los pocos presentes, es el Toyota GT86. Cualquier compacto deportivo de precio similar, como un Seat León Cupra o un Hyundai i30 N, será mucho más rápido; pero no tan divertido de conducir. Y así damos comienzo a la prueba de un coche tan excitante como poco reconocido.

Cuerpo deportivo, dimensiones compactas

Estamos ante un coche totalmente pasional y creado para disfrutar de la conducción, por lo que no quiero entretenerme demasiado en apartados que, en este caso, quedan en un segundo plano, como el diseño exterior.

El Toyota GT86 es fácilmente reconocible como un modelo japonés. Líneas rectas, formas angulosas y mirada rasgada. Pero lo más interesante es su silueta. Una silueta que deja entrever que estamos ante un coche de motor delantero y propulsión trasera, con un capó ligeramente alargado y un puesto de conducción cercano al tren trasero.

Y ya que estamos observando el coche desde su costado, las llantas oscurecidas de 17 pulgadas ahora alojan un sistema de frenos Brembo con pinzas (4 pistones en las ruedas delanteras y 2 pistones en las traseras) de color rojo que muerden discos de 326 mm delante y 316 detrás.

Me gustan los hombros que nacen en su paso de rueda, pues desde el puesto de conducción sirven para tener perfectamente ubicadas las ruedas delanteras. También su retaguardia, con un fino e interesante alerón, unos marcados pilotos de LED y notable un difusor trasero que alberga una salida de escape a cada lado. Por cierto, ¿conoces el diámetro de cada tubo? 86 milímetros. ¿Casualidad? No lo creo.

Interior pensado para centrarse en la conducción

El diseño interior del Toyota GT86 gustará a todo amante de los deportivos tradicionales. Está orientado para que el conductor se centre en la carretera y en la pura conducción. Su sistema de infoentretenimiento es justo, contando con navegador, equipo de audio y poco más. La botonería del salpicadero es sencilla y con unos mandos que una vez más, resultan tan espartanos como correctos para un coche de estas características. Eso sí, a nivel estético, me han ganado.

Su cuadro de instrumentos es toda una declaración de intenciones. En el centro un gigantesco cuentarrevoluciones tradicional cuya zona roja empieza a las 7.500 rpm, un velocímetro analógico a la izquierda del que, personalmente, pienso que se podía haber prescindido -tenemos el dato de velocidad en digital junto al tacómetro- y una pequeña pantalla a la derecha en la que veremos curva de par y potencia, datos de viaje, autonomía y cronómetro para circuito.

Respecto a la habitabilidad, el GT86 no es el coche más espacioso ni más cómodo del mercado. Es un 2+2, con una segunda fila de asientos que sirve para poco más que para dejar la chaqueta. Hemos montado cuatro adultos de 1,75 aproximadamente, pero por suerte yo iba conduciendo. Eso sí, viéndome obligado a adelantar mucho mi postura de conducción si no quería dejar a nadie en tierra. Desde entonces, los compañeros que iban en las plazas traseras no han vuelto a hablarme.

Los asientos delanteros sujetan bien en las curvas y, junto al reglaje del volante, permiten obtener una postura de conducción muy deportiva, quedando muy cerca del suelo, pero reconozco que no me parecieron muy cómodos. No es la primera vez que conduzco un GT86, y recuerdo que en la ocasión anterior mis lumbares no se quejaron tanto.

Su maletero, teniendo en cuenta que estamos ante un deportivo coupé de 4,24 metros, no está nada mal. Cubica 243 litros, que serán suficientes para llevar un par de maletas de tamaño mediano y alguna bolsa de gimnasio más. Por tanto, para un viaje de dos personas es suficiente.

Y visto lo anterior, creo que ya es momento de ir a lo realmente interesante.

Datos sobre el papel

En el vano motor se encuentra un propulsor único en su especie. Se trata de un 2 litros bóxer de admisión atmosférica que envía su energía al tren trasero, utilizando un diferencial autoblocante Torsen para mejorar el comportamiento. Sus cartas de presentación no son especialmente asombrosas, desarrollando 200 CV a 7.000 vueltas y 205 Nm de par a 6.400.

Es un motor muy puntiagudo, que exige llevarlo en la zona alta del tacómetro si queremos pasarlo bien. Nuestra unidad viene con el cambio manual de 6 velocidades, pudiendo asociarse a una transmisión automática de igual número de relaciones. Sinceramente, creo que este coche se merece mucho más el cambio manual, pues su tacto es delicioso.

Entre sus datos de rendimiento nos encontramos con un 0 a 100 km/h en 7,6 segundos y una velocidad máxima de 226 km/h, pero como os había comentado al inicio, son solo detalles que no debemos tener en cuenta cuando se habla de buscar diversión. Si te preguntas por su consumo, homologa un mixto de 7,8 l/100 km.

Y ahora sí, arrancamos

Dejemos de lado detalles y cifras que no valen para nada. Primera y gas. El Toyota GT86 es un coche de dimensiones compactas, por lo que no es excesivamente complicado maniobrar con él. Eso sí, la visibilidad trasera nos impide aparcar con precisión, pues este modelo tampoco trae ni sensores de aparcamiento traseros ni cámara de marcha atrás. En cualquier caso, la ventaja es que su dirección no es excesivamente pesada y su radio de giro no es muy amplio.

Una vez salimos del parking, emprendemos nuestro viaje hacia un puerto de montaña o, como en este caso, hacia el Circuito del Jarama, donde realizamos la mayor parte de la sesión fotográfica. Mientras tanto, por la autovía, el Toyota GT86 no es un coche duro. Sus suspensiones no son extremas -es más, me atrevo a decir que son algo blandas-, por lo que los baches no serán un problema. Eso sí, como citaba antes, no me he terminado de adaptar a sus asientos.

En sexta, a 120 km/h, el GT86 mantiene fácilmente la velocidad incluso ante pendientes, girando a unas 3.000 rpm. Sin embargo, no podemos pedirle que acelere con contundencia. Su falta de par en la zona baja y media del cuentarrevoluciones nos obliga a reducir un par de marchas y a estirar el motor en incorporaciones o adelantamientos, pues las recuperaciones en marchas largas no son buenas. Es lo que tiene prescindir del turbo.

De todos modos, no es algo que importe demasiado. Su caja de cambios es fantástica, sintiendo en la palma de la mano las inserciones de los engranajes. Cuenta con una gran precisión a la hora de cambiar de marcha y su tacto es delicioso y algo duro. Personalmente, pienso que es algo que gusta mucho e incita a utilizar la transmisión una y otra vez.

Durante nuestra sesión de fotos en el circuito madrileño pudimos comprobar al límite el comportamiento del Toyota GT86. La dirección es precisa, directa y nos transmite bien dónde está el límite de agarre del tren delantero. Tras pocos virajes, nos damos cuenta de que no es un coche para ir a buscar tiempos en una jornada de track-day, pero sí para pasarlo de cine enlazando curvas, jugando con las inercias y haciendo deslizar la zaga a la salida de las curvas más lentas.

Desconectando -total o parcialmente- las ayudas electrónicas podemos derrapar con relativa facilidad, siendo “sencillo” medir el ángulo y momento del deslizamiento siempre y cuando lo hagamos en curvas lentas, de segunda marcha, por ejemplo. En cualquier caso, nunca hay que practicar este tipo de conducción en carretera abierta, por muy sencillo que parezca.

Si queremos trazar de forma efectiva, el deportivo nipón tampoco se queja en absoluto siempre y cuando sea un circuito o puerto de montaña revirado. En curvas lentas da mucha precisión y diversión, pero sus dimensiones compactas y el tarado de suspensiones no otorgan la misma sensación de confianza en curvas rápidas.

Este detalle nos ha dejado claro que el Toyota GT86 es un coupé deportivo orientado a disfrutar más por tramos de montaña ratoneros y no tanto en carreteras donde se alcancen velocidades muy altas. De hecho, no es un coche que incite a “correr” por carreteras amplias. Y eso es una de las cosas que más me han gustado de él.

Vamos concluyendo

El Toyota GT86 es un deportivo “asequible” y que transmite sensaciones puras de conducción. No es un coche práctico, porque sus plazas traseras son casi inutilizables por un adulto y su bajo par motor no agradará a cualquier conductor. Por tanto, es un coche pensado para aquellos a los que de verdad les gusta conducir vehículos deportivos aun a sabiendas de que no son los más polivalentes del mercado.

Uno de los aspectos donde más me ha sorprendido este coupé es en el consumo. Es cierto; es un coche bajito, de dimensiones contenidas y de peso reducido, pero es un deportivo y normalmente relacionamos directamente este concepto con un alto consumo de combustible. Pese a contar con un motor atmosférico de 200 CV y homologar un consumo mixto de 7,8 l/100 km, el Toyota GT86 gasta muy poco.

Y es que, durante nuestra prueba, obtuvimos un mixto de 8 litros combinando todo tipo de uso. Lo que más me ha llamado la atención es su bajo consumo en autovía a ritmos legales, pues con el regulador de velocidad puesto a 120 km/h, estaremos gastando entre 6 y 6,3 litros cada 100 kilómetros recorridos, lo que me parece un dato muy bueno.

Equipamiento del Toyota GT86

  • Alerón trasero en negro mate
  • Antena de radio tipo aleta de tiburón
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas
  • Faros delanteros, pilotos traseros y antinieblas de LED
  • Retrovisores eléctricos, calefactados y plegables eléctricamente
  • Tapicería de tela negra
  • Pedales y apoyo del pie izquierdo en aluminio
  • Volante deportivo revestido en cuero
  • Climatizador bizona
  • Control de crucero
  • Entrada y arranque sin llave
  • Sensor de luces
  • Ayuda al arranque en pendiente
  • Diferencial autoblocante Torsen
  • Modo de conducción Track (menor intrusión de ayudas electrónicas)
  • Equipo de audio Toyota Touch 2 con pantalla de 6,1 pulgadas, USB y Bluetooth
  • Pantalla TFT a color de 4,2 pulgadas (en cuadro de instrumentos)
  • Seis altavoces

Precio Toyota GT86

El Toyota GT86 actualmente parte de los 34.490 euros (2.000 euros más si queremos cambio automático), siendo ahora bastante más caro que antes. El motivo de ese incremento es la incorporación del equipo de frenos Brembo, que obliga a elevar el precio a la marca. Sigue sin ser un coche especialmente caro, pero tiene un problema, y se llama Nissan 370Z.

El Nissan 370Z es un coche más pesado, que consume más, que tiene un menor confort para el día a día y que resulta más caro de mantener, pero a su favor resulta más efectivo en curva y, además, equipa un motor V6 atmosférico. La variante de acceso desarrolla 328 CV y su precio es de 34.330 euros, es decir, 160 euros más barato que el Toyota. Ahora, la decisión es tuya.

Opinión del editor

Toyota GT86
  • Valoración del editor
  • Puntuación 4 estrellas
34.490 a 36.490
  • 80%

  • Toyota GT86
  • Reseña de:
  • Publicado el:
  • Última modificación: 16 de julio de 2018
  • Diseño exterior
    Editor: 80%
  • Diseño habitáculo
    Editor: 70%
  • Plazas delanteras
    Editor: 65%
  • Plazas traseras
    Editor: 25%
  • Maletero
    Editor: 75%
  • Mecánica
    Editor: 70%
  • Consumos
    Editor: 90%
  • Confort
    Editor: 80%
  • Precio
    Editor: 75%

Pros

  • Sensaciones deportivas
  • Dimensiones compactas y bajo peso
  • Bajo consumo de combustible

Contras

  • Falta de par en la zona media
  • Plazas traseras casi inútiles
  • Precio de compra respecto a algún rival
Te puede interesar

Comparte para difundir

Si te ha gustado nuestro contenido ahora puedes ayudar a difundirlo en las redes sociales de manera sencilla usando los siguientes botones:

Envía
Pinea
Print

¿Cuánto vale tu coche?
¿Quieres saber cuánto vale tu coche? ¿Estás pensando en venderlo? Te tasamos tu coche gratis y si te interesa, también te lo compramos.
Tasar coche GRATISTasar y vender coche


Amante de todo lo que se mueva gracias a la energía de un motor y apoye en asfalto a través de neumáticos. Durante mi infancia buscaba, entre los coches estacionados, el velocímetro con la cifra de velocidad punta más alta. Por fortuna para mí, en aquellos tiempos no estaban de moda los cuadros digitales. Aprender, aprender y aprender.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.