La factorĂa de Renault en Villamuriel de Cerrato (Palencia) se enfrenta a una nueva paralizaciĂłn de su actividad. La compañĂa maneja la hipĂłtesis de detener la producciĂłn durante casi tres semanas en octubre, concretamente del 1 al 18 de octubre, con el objetivo de ajustarse a la caĂda de pedidos en el mercado europeo.
La medida, que aĂşn no ha sido confirmada oficialmente, se sumarĂa a la actual situaciĂłn de la planta, que desde finales de junio trabaja en un Ăşnico turno de mañana para adaptar su cadencia a la demanda. Los sindicatos ya han mostrado su preocupaciĂłn y piden que la empresa asuma parte del impacto.
Una parada que supera todas las anteriores
No serĂa la primera vez que la fábrica se detiene en los Ăşltimos meses; ya lo hizo en julio y en septiembre, pero esta interrupciĂłn serĂa la más larga desde hace tiempo, abarcando 18 dĂas laborables. El regreso a la actividad está previsto para el lunes 19, aunque la direcciĂłn aĂşn no ha comunicado nada de manera oficial. SegĂşn fuentes de la compañĂa, se trata de una previsiĂłn interna que “no está confirmada en estos momentos” y que se comunicará siguiendo los plazos establecidos en el convenio colectivo.
La planta, al mĂnimo de operatividad
La factorĂa palentina, que produce los modelos Austral, Espace y Rafale, tiene capacidad para ensamblar alrededor de 1.400 coches diarios en tres turnos, pero desde el 29 de junio solo trabaja por las mañanas, entre las 6:00 y las 14:00, lo que arroja una cadencia de unas 455 unidades diarias. Esta reducciĂłn ya provocĂł el desplazamiento de 250 trabajadores a la planta de Valladolid, que se sumaron a otros 250 anteriores, hasta alcanzar medio millar de empleados reasignados. Esta situaciĂłn ha llevado a los sindicatos a alertar de una tendencia “preocupante” y a reclamar a la empresa que no descargue toda la carga de la flexibilidad sobre la plantilla.
El uso de la bolsa de horas, otra vez
Para hacer frente a esta nueva parada, Renault recurrirá a la bolsa de horas, la herramienta de flexibilidad que ya se ha utilizado en mĂşltiples ocasiones. SegĂşn el secretario general de CCOO Industria de Palencia, Roberto BĂ©cares, la compañĂa “tiene una bolsa sin tope” y mientras se siga aplicando no serán necesarias otras medidas como ERTES. Sin embargo, los representantes sindicales intentan negociar que el parĂłn no sea tan largo, argumentando que se podrĂa combinar con otras fĂłrmulas para minimizar el impacto.
La versiĂłn oficial de la empresa
Desde Renault España, fuentes prĂłximas a la direcciĂłn explican que la parada temporal permitirĂa “adaptar la producciĂłn a las fluctuaciones actuales de la demanda en Europa” y ajustar los volĂşmenes a las necesidades reales del mercado, contribuyendo a mantener la competitividad y eficiencia de la planta. Insisten en que es solo una hipĂłtesis y que, si se confirma, se informará con la antelaciĂłn que marca el convenio.
RepercusiĂłn en Valladolid
Mientras tanto, la fábrica de Valladolid tambiĂ©n sufre los efectos de la baja demanda, con paradas puntuales previstas para finales de septiembre y principios de octubre. Este escenario evidencia una desaceleraciĂłn general en el sector automovilĂstico de Castilla y LeĂłn, que ya se reflejĂł en el aumento salarial pactado en el nuevo convenio, pero que no compensa la incertidumbre laboral.
Con esta nueva interrupciĂłn, la tendencia de la producciĂłn en la comunidad se consolida a la baja. La fábrica palentina, que ya sufre una reducciĂłn de turnos desde hace meses, podrĂa encadenar asĂ la parada más larga de su historia reciente, mientras los trabajadores esperan que la direcciĂłn confirme o desmienta una previsiĂłn que les mantiene en vilo.