Sistemas de seguridad activa: tecnología obligatoria, no opcional

La industria de la automoción se ha mimetizado progresivamente con el proceso conocido como la digitalización. Tenemos coches inteligentes y autónomos, capaces de tomar decisiones o anticiparse a cualquier imprevisto que pueda darse durante la conducción. Vehículos capaces de salvar vidas.

Los sistemas de seguridad activa se están nutriendo de este cambio en la industria, donde la inversión en I+D es obligatoria, no opcional. Y es que cada vez resulta más necesario automatizar funciones propias del conductor y eliminar en la medida de lo posible el factor humano. A día de hoy, existen multitud de sistemas que nos permiten tener una conducción más segura, ayudando tanto al conductor como a los que le rodean. Pero, ¿en qué consisten estos sistemas? Veamos los principales que incluyen [o deberían incluir] las marcas del sector:

El antibloqueo de frenos o ABS

Uno de los sistemas más tradicionales y eficientes, indispensable en todo vehículo. Su función principal es evitar que los neumáticos se bloqueen durante una frenada brusca. Esto ocurre cuando, frecuentemente en una situación inesperada, ejercemos una fuerza mayor a la habitual sobre el pedal de freno.

El ABS evita que, en esta situación, las ruedas se bloqueen y deslicen sobre la calzada, provocando un aumento considerable en la distancia de detención y, además, perdiendo el control sobre la dirección. ¿Cómo lo hace? Liberando presión sobre el sistema de frenos para que la rueda siga su rodadura. Sin embargo, este sistema no es infalible, ya que dada alguna situación excepcional, como por ejemplo frenadas sobre calzadas con nieve o barro, su función puede no ser la esperada.

El reparto electrónico de frenada o EBD

El EBD se complementa con el ABS, es decir, ambos sistemas actúan mejor en conjunto. Se trata de un sistema inteligente capaz de repartir la fuerza de frenada entre los ejes en función del peso que cada rueda esté soportando, evitando que el sistema de freno se sobrecargue y entre en una fase de bloqueo y desbloqueo constante durante la detención del vehículo.

Un ejemplo de uso de este sistema sería una frenada brusca en una recta con afluencia de tráfico. Por regla general, cuando un vehículo frena, su peso se mueve hacia delante. El peso en el eje delantero se ve incrementado, actuando sobre una mayor adherencia de las ruedas delanteras. En cambio, las ruedas traseras podrán perder adherencia, pues el peso sobre el eje trasero es menor. Si el EBD determina que las ruedas traseras se pueden bloquear, actúa y no permite mayor fuerza de frenado sobre el tren trasero.

La carga del vehículo no es uniforme, va cambiando durante la conducción, por lo que la función de este sistema resulta primordial en la conducción segura.

Control de estabilidad o ESP

Durante la conducción, mantener el control del coche es primordial. Hay muchos condicionantes que pueden afectar en la pérdida del control del vehículo: velocidad inadecuada, neumáticos gastados, frenada o aceleraciones bruscas, calzada mojada o en mal estado…Si no dominas al coche, tienes un problema. Este sistema trata de mantener al vehículo en la trayectoria correcta, actuando sobre las ruedas de forma independiente.

El ESP actúa frenando las ruedas necesarias cuando detecta que el coche se está desviando de la trayectoria elegida por el conductor. ¿Cómo lo determina? Mediante sensores de velocidad de giro de cada rueda, sensores de giro del volante de dirección y el sensor de aceleración longitudinal.

El sistema de Control de estabilidad actúa en dos situaciones:

  1. Cuando el vehículo sobrevira (gira más de lo que indicamos con el volante, se va de culo)
  2. Cuando subvira (gira menos de lo indicado con el volante, se va de morro).

En el primer caso, el sistema actuará frenando la rueda delantera exterior de la curva. En el segundo, frenando la rueda trasera interior de la curva evitando que el vehículo se salga por el exterior de la curva.

Control de tracción o TCS

Es uno de los encargados de que las ruedas motrices del vehículo se mantengan en contacto con la calzada y que no patinen. Su uso se suele dar sobre superficies que deslicen, como en firmes nevados, mojados o con barro pero también cuando se excede en la aceleración.

Por ejemplo, si estamos en una pendiente nevada tratando de subirla sin cadenas, si no disponemos de este sistema no lograremos avanzar sobre la calzada. En una subida deslizante, el TCS actuaría frenando progresivamente la rueda que pierde adherencia durante la aceleración y reduciendo la energía del motor.

Frenada automática de emergencia

Como su propio nombre indica, este sistema es capaz de frenar automáticamente, previniendo accidentes anticipándose a situaciones inesperadas en las que el conductor pueda sufrir una colisión con un vehículo, animal o peatón. Esto se logra gracias a unos dispositivos o radares instalados en el frontal del automóvil. Si el conductor no reacciona a tiempo ante el cruce de un peatón y el coche cree que puede haber un impacto, la frenada automática entrará en acción. Este puede evitar el impacto en la mayoría de los casos, o al menos, reducir los daños.

El sistema, para avisar de la excesiva proximidad del vehículo con alguno de los elementos anteriores, puede emitir avisos sonoros y luminosos como última instancia antes de actuar. Si el conductor no actúa antes estas señales, el sistema se activará. Cabe destacar que este sistema de frenada automática no es infalible, pues se han dado casos en los que el reconocimiento de objetos no ha actuado correctamente y, por ende, no ha frenado ante ellos. Sin duda alguna, es un sistema que puede prever infinidad de imprevistos en la conducción que puedan producir accidentes, pero el conductor siempre es el máximo responsable.

Control de presión de neumáticos o TPMS

Está demostrado que una de las principales causas que producen accidentes en las carreteras es el uso de neumáticos en mal estado o sin la presión indicada por el fabricante. Este sistema sirve para medir de forma motorizada el nivel de presión de cada neumático de forma independiente. Además, algunos informan también sobre la temperatura cada rueda.

Sistema de asistencia a la frenada o BAS

Ante una frenada de emergencia, el conductor tiende a hacer el gesto rápido de dejar de acelerar y frenar, pero no siempre utiliza toda la fuerza posible de lo que le permite el pedal del freno. En definitiva, se aumenta la distancia de detención. El BAS permite que en estas situaciones el vehículo pueda frenar con la máxima potencia aunque el conductor pise el pedal con una presión insuficiente para evitar el impacto.

Asistente de arranque en pendiente o Hill Holder

Es una función más del sistema ESP, el cual, mediante un sensor, detecta el ángulo de inclinación de la carrocería. Si el coche está detenido en una superficie que supera el ángulo de inclinación, arrancaremos con la ayuda del Hill Holder, el cual aplicará presión al circuito de frenos delanteros y evitará durante unos instantes que el vehículo se vaya hacia atrás al levantar el pie del pedal de freno.

Este sistema resulta un fiel aliado para aquellos que temen arrancar en esas pendientes pronunciadas y que tienen que hacer malabares con el freno de mano o el embrague para salir de esas situaciones.

Control de ángulo muerto

Uno de los últimos sistemas de seguridad activa más recientes. Sin duda alguna, una de las maniobras más peligrosas y temidas por los conductores es el cambio de carril o el adelantamiento en, por ejemplo, autovías y autopistas. Este sistema ayuda a evitar colisiones cuando realizamos estas acciones, ya que detecta y alerta al conductor sobre la presencia de vehículos en el ángulo muerto (zona lateral del automóvil en la que el conductor no tiene visión mediante ningún espejo retrovisor) de los espejos retrovisores.

Alerta de salida involuntaria de carril

Su función es tan sencilla como necesaria, pues se da con frecuencia que algunos conductores desvíen la mirada de la calzada (ya sea por distracciones o somnolencia) y se salgan del carril involuntariamente, poniendo en peligro su propia integridad física y la de los que le rodean. El sistema actuará cuando el vehículo se salga del carril sin utilizar los intermitentes, alertando al conductor mediante una señal acústica y luminosa e incluso mediante una vibración en el asiento o volante.

Para corregir esta situación, algunos vehículos incorporan el asistente de mantenimiento en carril. A diferencia del anterior, que solo tiene la función de alerta, este sistema actúa con una doble función: alertar y actuar. En caso que el conductor no modifique su trayectoria ante la alerta de salida involuntaria de carril, el sistema actuará sobre la dirección girando el volante para retomar la trayectoria.

Control de crucero adaptativo o ACC

El control de crucero convencional permite al conductor seleccionar una velocidad para que el vehículo la mantenga sin necesidad de utilizar el pedal del acelerador. Con esto conseguimos mantener un ritmo más constante y evitar que, por despiste, caigamos en excesos de velocidad. Solo se desactiva tocando el freno o mediante la pulsación del botón para dicha función.

El ACC o Control de Crucero Adaptativo es una evolución de dicho sistema. Además de mantener una velocidad estable, aminora la marcha del vehículo y mantiene una distancia de seguridad correcta si nos acercamos a otro vehículo o, por ejemplo, nos adelanta y reduce la velocidad. Si el coche que nos precede frena, nuestro coche también lo hace.

Control de fatiga

Relacionado con lo anterior, existen sistemas que pueden detectar si el conductor está cansado mientras conduce. Cuando estamos fatigados, los reflejos y la atención al volante empeoran. Este sistema actúa mediante cámaras que detectan el movimiento de los ojos y la cadencia del parpadeo del conductor. Es decir, analizan un patrón de comportamiento que por regla general tienen todos los conductores.

En cuanto el sistema aprecia que este se ve alterado, se activa una alarma (generalmente en el cuadro de mandos o acústica) que recomienda al conductor que haga una parada y descanse. También analiza el número de horas de conducción, el número de correcciones al volante, cambios de carril sin intermitente…

Reconocimiento de señales de tráfico

Este último sistema del artículo no solo puede ayudarte a mantener la velocidad adecuada en una vía en caso de que no hayas visto la señal que lo indicaba (generalmente lo indicará en el cuadro de instrumentos), sino que te pueden librar de una multa.

Un exceso de velocidad, implica un mayor riesgo de sufrir un accidente, por lo que es importante que este sistema nos recuerde a que velocidad debemos circular. También, y dependiendo de las marcas, es capaz de detectar otras señales como la de circulación prohibida, alertándonos en caso de equivocarnos.

En la industria de la automoción, la seguridad es un aspecto fundamental. Por eso, progresivamente aparecen o se mejoran nuevos sistemas que pueden ayudar a prever accidentes y reducir la alta mortalidad que hay en las carreteras. Sin embargo, no hay que olvidar que aunque estos ayudan a que la conducción sea más segura, el factor humano siempre será actor principal en los accidentes de tráfico.

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Mientras unos ven simples carrocerías de acero, yo observo arte. Mientras otros oyen ruido, yo escucho sinfonías. Soy de los que piensa que, desde hace décadas, los vehículos han dejado de ser meros medios de transporte. La pasión por el mundo de la automoción siempre ha sido un valor intrínseco en mí. Y la Comunicación, en mayor o menor medida, también. Una combinación perfecta para un periodista amante del motor.

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