El cierre de la planta de Douvrin marca el fin de una era para Stellantis y la industria automovilÃstica francesa. Tras 57 años de actividad ininterrumpida, la fábrica que llegó a producir más de 50 millones de motores echará el cierre definitivo el 30 de octubre de 2026. La decisión, anunciada el pasado 20 de julio, está directamente vinculada a la tormenta reputacional que ha supuesto el motor 1.2 PureTech y a la estrategia de electrificación del grupo.
La planta, conocida originalmente como Française de Mécanique, nació en 1969 fruto de una alianza entre Peugeot y Renault. Durante décadas fue un referente de la ingenierÃa gala, pero los problemas de fiabilidad del PureTech y el cambio de rumbo hacia el coche eléctrico han precipitado su cierre. En los últimos meses solo se fabricaba allà el motor EB2 (el 1.2 PureTech), que ya no se comercializa en Europa Occidental, y el 1.5 BlueHDi dejó de producirse el año pasado.
El adiós al motor PureTech y sus consecuencias
Stellantis reconoció en enero de 2025 que el diseño del PureTech presentaba defectos graves. La correa de distribución bañada en aceite se degradaba prematuramente por residuos de combustible, provocando roturas que podÃan dejar el motor inservible. La compañÃa amplió la garantÃa y destinó decenas de millones a indemnizaciones, pero el daño a su imagen ya era irreversible. El motor, que equipó a millones de vehÃculos de Peugeot, Citroën, Opel y DS, ha sido retirado del mercado en Europa y su producción cesará por completo antes de que acabe el año.

Cierre de Douvrin: fechas y recolocación de empleados
La actividad de la planta cesará en dos fases: el 24 de julio de 2026 se detendrá la fabricación de motores, aunque se mantendrán tareas de mecanizado hasta el cierre total el 31 de octubre. Stellantis ha recolocado a 340 trabajadores en la gigafactorÃa de baterÃas ACC, situada en el mismo complejo industrial, y otros 330 empleados han sido reubicados en diferentes puestos dentro del grupo. Sin embargo, alrededor de un centenar de trabajadores (50 fijos y 50 temporales) aún no tienen un destino claro y deberán solicitar su recolocación en plantas de Hordain, Valenciennes o en la propia ACC.
El relevo: el nuevo motor Turbo 100
Para sustituir al malogrado PureTech, Stellantis ha presentado el motor Turbo 100, un 1.2 tricilÃndrico turboalimentado que cumple la normativa Euro7. Estará disponible en versiones de 100 y 110 CV con cambio manual, y versiones microhÃbridas de 110 y 145 CV con cambio automático e-DCS6. Este nuevo propulsor no se fabricará en Douvrin, sino en la planta de Trémery, cerca de Metz. Mientras tanto, el PureTech seguirá produciéndose en la planta polaca de Tychy para mercados fuera de Europa, donde la demanda de motores de combustión sigue siendo rentable.
Con el cierre de Douvrin, Stellantis cierra un capÃtulo de su historia y abre otro centrado en la electrificación, mientras la planta de Tychy en Polonia seguirá fabricando el PureTech para otros mercados. La transición, aunque dolorosa, es inevitable en la industria automovilÃstica europea, donde los altos costes de producción en Francia y la apuesta por las baterÃas están redefiniendo el mapa industrial del continente.