La industria del automĂłvil se ha quedado un poco a cuadros con la Ăşltima maniobra de Toyota. El gigante japonĂ©s ha decidido dar carpetazo al proyecto del Lexus LF-ZC, un modelo que no era solo un coche elĂ©ctrico más, sino el estandarte con el que pretendĂan demostrar al mundo que podĂan fabricar con la misma eficiencia que Tesla. Presentando este nuevo Lexus como la gran berlina electrificada en el Japan Mobility Show de 2023, este sedán de lujo aspiraba a ser el catalizador de una nueva era, pero al final la realidad de los nĂşmeros ha sido más tozuda que las promesas de ingenierĂa.
El problema principal es que, hoy por hoy, las cuentas no salen. Aunque en Europa se hable mucho de la transiciĂłn elĂ©ctrica, a nivel global los vehĂculos de baterĂa pura apenas representan el 1,8% de las ventas totales del grupo Toyota. Con un volumen de apenas 188.785 unidades anuales, meterse en una inversiĂłn faraĂłnica para una plataforma exclusiva y un modelo de nicho era, siendo realistas, comprar papeletas para un descalabro financiero. La direcciĂłn de la compañĂa, ahora con un perfil mucho más centrado en la viabilidad econĂłmica, ha preferido cortar por lo sano antes de que el agujero fuera mayor.
Un despliegue tecnológico que se queda en el tintero…

El Lexus LF-ZC iba a ser un autĂ©ntico escaparate sobre ruedas. La marca habĂa prometido que este vehĂculo estrenarĂa la tĂ©cnica del gigacasting, un proceso de fundiciĂłn a alta presiĂłn que permite fabricar grandes secciones del chasis en una sola pieza, reduciendo drásticamente el nĂşmero de componentes. Además, se hablaba de que los Lexus elĂ©ctricos alcanzarĂan 1.000 km de autonomĂa gracias a una nueva generaciĂłn de baterĂas prismáticas. Era, sobre el papel, el coche que iba a revolucionar la cadena de montaje con sistemas donde los vehĂculos se desplazaban solos por la fábrica.
Sin embargo, este despliegue de mĂşsculo tĂ©cnico ha chocado frontalmente con un mercado que se ha enfriado. En nuestro continente y en el resto de mercados clave, la demanda de elĂ©ctricos de gama alta no está creciendo al ritmo que se esperaba hace un par de años. Por eso, Kenta Kon, el CEO de Toyota con mentalidad de financiero, ha decidido que la prioridad absoluta es proteger los márgenes de beneficio. Si un coche no garantiza un retorno sĂłlido a medio plazo, se queda fuera de la lĂnea de producciĂłn, por muy espectacular que sea su diseño.
Nueva estrategia: plataformas compartidas y menos riesgos…

ÂżSignifica esto que Lexus tira la toalla con los vehĂculos cero emisiones? Ni mucho menos, ya que la marca nipona ha decidido adoptar una estrategia de negocio mucho más pragmática. En lugar de diseñar plataformas exclusivas desde cero, el fabricante optimizará sus recursos utilizando arquitecturas flexibles como la TNGA-K. Un ejemplo claro de este cambio de rumbo es el Lexus TZ, un SUV elĂ©ctrico de siete plazas que llegará al mercado internacional compartiendo base con modelos ya amortizados. Esta flexibilidad permite reducir drásticamente la inversiĂłn y adaptar las lĂneas de producciĂłn segĂşn la demanda real de coches hĂbridos o elĂ©ctricos puros de los clientes.
Este movimiento estratĂ©gico representa un jarro de agua frĂa para quienes esperaban una revoluciĂłn tecnolĂłgica inmediata, pero resulta brillante a nivel financiero. Al final, Toyota prefiere avanzar con paso firme y asegurar la rentabilidad econĂłmica en lugar de arriesgarse a sufrir las pĂ©rdidas millonarias que ya afectan a otros fabricantes occidentales. Es una jugada conservadora, muy al estilo japonĂ©s, que prioriza la estabilidad de la empresa. La corporaciĂłn prefiere actuar de forma realista frente a la cambiante adopciĂłn del coche elĂ©ctrico, evitando lanzar productos costosos que el mercado actual aĂşn no está preparado para absorber masivamente.
Por fortuna, la tecnologĂa vanguardista desarrollada para el prototipo LF-ZC no se perderá, ya que la firma planea aprovechar todo el software y la eficiencia aerodinámica en futuros modelos comerciales. De hecho, es muy probable que veamos sus avances en baterĂas para coches aplicados en la prĂłxima generaciĂłn del exitoso Toyota Corolla o en nuevos crossovers urbanos. La marca mantiene intacto su ambicioso objetivo de vender solo vehĂculos elĂ©ctricos en el año 2035, pero avanzará ajustando el ritmo de producciĂłn a la demanda real de los conductores, dejando atrás las previsiones excesivamente optimistas del sector.
Fuente – Lexus
Imágenes | Lexus