
Hace un par de dÃas Volvo y Daimler AG (matriz de Mercedes-Benz y Smart) avisaron de que la polÃtica económica y comercial que Donald Trump está llevando a cabo en Estados Unidos, e imponiendo a todo el mundo, tendrÃa consecuencias nefastas para el sector del automóvil. La razón, según Trump, que subyace tras estos movimientos tiene que ver con la idea de que el resto de paÃses del mundo se aprovechan de Estados Unidos y él, se habrÃa cansado de ello.
A dÃa de hoy, los vehÃculos que Europa exporta a Estados Unidos están gravados con un arancel del 2,5 por ciento sobre su valor. Si es al contrario, la tasa que han de pagar los autos traÃdos del paÃs americano es del 10 por ciento. Según Trump, esta disparidad perjudica a su economÃa y balanza de pagos, por lo que habrÃa tomado la determinación de imponer un arancel del 20 por ciento a todos los vehÃculos europeos que entren en el paÃs.
Based on the Tariffs and Trade Barriers long placed on the U.S. & its great companies and workers by the European Union, if these Tariffs and Barriers are not soon broken down and removed, we will be placing a 20% Tariff on all of their cars coming into the U.S. Build them here!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) June 23, 2018
Cierto es que la paridad en estas transacciones está lejos de ser equitativa, pero Trump parece no ser consciente de que son sus marcas locales las que dependen en gran medida de Europa, China y el resto del mundo, por lo que ese 10 por ciento no parece tan elevado. Con todo, a través de su cuenta oficial en la red social Twitter (su particular vocero) ha vertido estas amenazas, haciendo que las acciones de BMW, Daimler AG y Volkswagen disminuyeran su valor en la bolsa.
Por su parte, la Comisión Europea anunció tiempo atrás que «eliminarÃa esas barreras comerciales a los productos americanos», pero que ese cambio no se podÃa realizar de inmediato. En todo caso, parece que esta nueva pataleta de Trump tiene que ver con los aranceles que la Unión Europea a impuesto a las motocicletas, whisky y productos vaqueros (jeans) que llegan de Estados Unidos, que, como es lógico, tienen una relación directa con los aranceles que Trump ha puesto sobre el acero y aluminio a la Unión Europea.
Habrá que ver cómo acaba esta situación, pero parece que Estados Unidos va camino del ostracismo industrial y económico, pues si la Unión Europea y China se alÃan, van a tener muy complicado vender sus productos fuera de sus fronteras. A ello habrá que sumar que las marcas de coches irán abandonando sus industrias en el paÃs, con el consiguiente riesgo de incremento de paro.
Fuente – Automotive News