La implantación de la nueva baliza V16 como dispositivo obligatorio en los vehículos está dando paso a una nueva oleada de controles y sanciones en las carreteras españolas. Lo que hace poco era una recomendación se ha convertido en una exigencia legal. Y ya se están imponiendo multas de 80 euros a quienes no cumplen con la normativa, incluso en pleno debate sobre la existencia o no de un periodo de gracia.
En distintos puntos del país, desde Euskadi hasta municipios del interior como Zamora, las autoridades han comenzado a recordar a los conductores que la baliza V16 dejará definitivamente en segundo plano a los triángulos de emergencia y que no llevarla en el coche o no utilizarla ante una incidencia puede costar dinero. La controversia ha crecido tras conocerse las primeras sanciones pese a los mensajes de flexibilidad lanzados desde el Ministerio del Interior. Toma nota…
Obligatoria desde el 1 de enero de 2026 y ya con multas de 80 euros…

El marco normativo establece que, desde el 1 de enero de 2026, la baliza V16 conectada es el sistema de preseñalización exigido para vehículos que sufran una avería, accidente o cualquier inmovilización en la vía. La DGT insistió en que se trata de una obligación anunciada con antelación y derivada de un Real Decreto aprobado en 2021, dejando claro que no habría prórrogas ni excepciones formales.
Aun así, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, trasladó a comienzos de año un mensaje de cierta flexibilidad inicial, asegurando que los agentes priorizarían la información y la labor pedagógica sobre la imposición de sanciones en un “periodo razonable” sin concretar. Ese margen de tolerancia, sin embargo, no está recogido en ninguna disposición oficial y ha quedado en entredicho tras las primeras denuncias.
Primera sanción y dudas legales por la seguridad jurídica…

Uno de los casos más comentados es el de un conductor multado el 6 de enero de 2026 en la AP-7, a la altura de Valencia, apenas unos días después de la entrada en vigor de la obligación. Se le impusieron 80 euros de multa (40 con pronto pago) por no llevar instalada ni utilizar la señal V16, en aplicación del artículo 10.3 de la Ley de Tráfico y del artículo 18.1 del Reglamento General de Vehículos, que remite al Anexo XI sobre sistemas de preseñalización.
Este episodio ha llevado a despachos especializados en tráfico, como Pyramid Consulting, a advertir de que las primeras multas por la baliza V16 podrían ser recurribles. Argumentan que se estaría vulnerando el principio de confianza legítima y generando una clara inseguridad jurídica, al haberse difundido públicamente la idea de un periodo de gracia que nunca se plasmó por escrito.
El problema de fondo es que el supuesto “periodo razonable” mencionado por el ministro no tiene reflejo normativo: no se ha fijado por ley ni por instrucción oficial si ese margen dura seis días, quince o un mes. Mientras tanto, los expedientes sancionadores siguen su curso y obligan a los afectados a elegir entre recurrir o acogerse al descuento por pronto pago.
Euskadi: fin de la labor pedagógica y arranque de las sanciones…

En el País Vasco, la Ertzaintza ha pasado ya de la fase informativa a la sancionadora. Tras varias semanas avisando a los conductores y explicando el cambio normativo, el Departamento vasco de Seguridad ha confirmado que, desde esta semana, no llevar la baliza V16 en el coche o no usarla en caso de emergencia se traducirá en una denuncia.
La infracción se considera leve y conlleva una sanción de 80 euros, exactamente la misma cuantía que se aplicaba anteriormente por no disponer de los triángulos de preseñalización o por no colocarlos adecuadamente. El objetivo declarado por las autoridades vascas es reducir atropellos y accidentes secundarios, especialmente en autopistas y vías de alta intensidad de tráfico.
La Policía vasca recuerda que la baliza permite señalizar el vehículo sin necesidad de salir del habitáculo, lo que disminuye el riesgo de que el conductor sea arrollado al caminar por la calzada. La medida se enmarca en una estrategia general de seguridad vial que busca limitar al máximo las situaciones en las que el usuario debe bajarse del coche en medio del tráfico.
Zamora y otros municipios: flexibilidad teórica, obligación real…

En el ámbito municipal, ciudades como Zamora han optado por una aplicación en apariencia más suave, pero con la misma base legal de fondo. El concejal de Protección Ciudadana, David Gago, ha explicado que, por el momento, no se van a desplegar campañas específicas para comprobar de manera masiva si los vehículos llevan o no la baliza V16 homologada.
La Policía Local zamorana, al igual que la propia DGT, se centra inicialmente en informar y concienciar a los conductores sobre la necesidad de disponer de este dispositivo y utilizarlo ante una emergencia, antes que en sancionar en controles aleatorios. Sin embargo, la advertencia es clara: si un vehículo sufre una avería o un percance en la vía y no cuenta con la baliza o no la emplea, el conductor se arriesga a una multa de 80 euros (40 con pronto pago).
Este enfoque, más didáctico que punitivo en los primeros compases, no elimina el carácter obligatorio de la norma, que está plenamente en vigor desde el 1 de enero. La diferencia respecto a otros territorios radica en el ritmo y la intensidad del control, no en la letra de la ley.
Cómo es la baliza V16 y porqué genera tanta polémica…
La baliza V16 es un dispositivo luminoso de pequeño tamaño, diseñado para colocarse normalmente en la parte más alta del vehículo, habitualmente el techo, gracias a una base imantada. Emite una luz intermitente visible en 360 grados y, según la normativa, debe poder apreciarse hasta aproximadamente un kilómetro de distancia.
En su versión conectada, incorpora geolocalización y comunicación con la plataforma DGT 3.0, de modo que, al activarse, envía la posición del vehículo de forma automática y anónima. Con ello se persigue que las autoridades puedan gestionar mejor las incidencias en tiempo real y compartir la información con otros usuarios y servicios.
Pese a estas ventajas teóricas, el dispositivo ha sido objeto de críticas y dudas sobre su eficacia. Conductores y asociaciones han señalado que, en condiciones adversas de lluvia intensa, nieve, niebla o en tramos con curvas, cambios de rasante o zonas de montaña, la visibilidad real de la luz se reduce notablemente. Además, el hecho de permanecer dentro del coche no siempre garantiza una mayor seguridad, especialmente si el vehículo queda parado en un punto muy expuesto.
No basta con tenerla: multas por uso incorrecto y balizas no homologadas

Las sanciones relacionadas con la V16 no se limitan a quienes no la llevan en el vehículo. Las autoridades advierten de que también se están detectando multas por utilizar balizas no homologadas o por emplearlas de modo inadecuado, lo que en la práctica se equipara a no cumplir con la obligación.
La Guardia Civil y la DGT han alertado del aumento de dispositivos vendidos como “legales” que, al analizarlos con detalle, no cumplen con las especificaciones técnicas exigidas. En estos casos, llevar una V16 no válida se sanciona con 80 euros, la misma cuantía que no disponer de ninguna. Pero el problema puede ir más allá: si se produce una avería y el conductor la utiliza pensando que es correcta, se expone además a que se considere un uso indebido del sistema de preseñalización.
Determinados artículos señalan que, en supuestos de avería en los que se haga uso de una baliza sin la debida homologación, la denuncia podría ascender a 200 euros, ya que el dispositivo no estaría prestando la función reglamentaria. Por ello, se insiste en la necesidad de verificar el marcado y la certificación del producto antes de comprarlo y no dejarse llevar solo por el precio o por ofertas poco claras.
Determinados artículos señalan que, en supuestos de avería en los que se haga uso de una baliza sin la debida homologación, la denuncia podría ascender a 200 euros, ya que el dispositivo no estaría prestando la función reglamentaria. Por ello, se insiste en la necesidad de verificar el marcado y la certificación del producto antes de comprarlo y no dejarse llevar solo por el precio o por ofertas poco claras.
Errores habituales: intermitentes apagados y confusión con los triángulos

Otro de los fallos más comunes detectados en carretera es que numerosos conductores creen que la V16 sustituye por completo al resto de sistemas de señalización del vehículo. La DGT recalca que la baliza no reemplaza a los cuatro intermitentes o “warnings”, sino únicamente a los antiguos triángulos de emergencia.
Colocar la luz en el techo y olvidarse de activar las luces de emergencia es un error que puede conllevar multas de hasta 200 euros, sobre todo si la falta de señalización provoca un riesgo añadido para otros usuarios de la vía. En el lado opuesto, también se sanciona el uso abusivo de los intermitentes de emergencia para justificar paradas en doble fila o detenciones sin un motivo real, una práctica todavía muy extendida en entornos urbanos.
Aunque el planteamiento inicial de la normativa apuntaba a que la baliza sería el único elemento obligatorio a activar en caso de avería, en la práctica las autoridades recomiendan en determinados casos seguir utilizando triángulos de emergencia de forma complementaria, siempre y cuando resulte seguro para el conductor bajar del vehículo. En estas situaciones, el uso del chaleco reflectante continúa siendo imprescindible, y no llevarlo correctamente colocado al salir del coche puede acarrear otro paquete de sanciones de 200 euros.
España, a la cabeza en la imposición fallida de la baliza V16…

España se ha situado entre los países más exigentes en Europa en lo que respecta a la obligatoriedad de la baliza V16. Mientras que en buena parte del continente se siguen empleando con normalidad los triángulos tradicionales, el sistema español apuesta por un modelo de señalización conectado y luminoso, surgido además como invento desarrollado en el propio país.
Los intentos de exportar esta solución a otros estados miembros no han terminado de cuajar, en parte porque se consideraba un cambio costoso y de eficacia discutida para millones de conductores europeos. No obstante, en el territorio nacional se ha seguido adelante con el calendario previsto, consolidando la V16 como único dispositivo admitido a medio plazo para la preseñalización de peligros.
Esta posición pionera también implica que España funcione, en la práctica, como un banco de pruebas para este tipo de sistemas conectados a plataformas de tráfico en tiempo real. La experiencia que se vaya acumulando en los próximos años servirá para ajustar, o no, el modelo implementado.
Reacción de los conductores y avalancha de compras de última hora…

El anuncio de las sanciones y la confirmación de que ya se están imponiendo multas de 80 euros ha provocado que muchos conductores acudan a última hora a supermercados, gasolineras, talleres y grandes superficies en busca de una baliza homologada. No es raro ver a usuarios rezagados en tiendas especializadas o grandes cadenas de bricolaje y alimentación tratando de hacerse con uno de estos dispositivos.
La alta demanda ha coincidido con una fuerte presencia de ofertas y modelos muy diversos, lo que, a su vez, incrementa el riesgo de adquirir productos que no se ajusten a los requisitos técnicos oficiales. Ante esta situación, las autoridades insisten en revisar con detenimiento la ficha del producto y asegurarse de que figura como V16 conectada y homologada por la DGT, con geolocalización operativa hasta las fechas establecidas.
Al mismo tiempo, la obligación de llevar la baliza se suma a la lista de elementos que los vehículos deben incorporar, como chaleco reflectante, documentación al día, sistema para sustituir o reparar una rueda dañada y seguro obligatorio. La sensación generalizada entre muchos conductores es que el equipamiento mínimo exigido no deja de crecer, con el consiguiente coste económico.
Cuándo y cómo recurrir una multa por no llevar la Baliza V16…

La aplicación de la nueva normativa sobre la baliza V16 ha generado controversia debido a la falta de un periodo de adaptación claro. Algunos expertos sugieren recurrir las sanciones impuestas durante los primeros días, argumentando una posible inseguridad jurídica derivada de las contradicciones entre los anuncios políticos y la ejecución real de las multas. Quienes decidan impugnar la sanción deberán presentar alegaciones basadas en el principio de confianza legítima, aunque esto suponga renunciar al beneficio del pronto pago con su correspondiente reducción del importe.
Para evitar conflictos con la Dirección General de Tráfico, los conductores deben asegurarse de portar un dispositivo homologado y con conectividad activa. La obligatoriedad de este sistema busca sustituir progresivamente a los triángulos, mejorando la visibilidad en caso de avería o accidente. Es fundamental que la seguridad vial se convierta en la prioridad, utilizando la señal luminosa junto a los intermitentes de emergencia para reducir el riesgo de atropello, una de las principales causas de mortalidad en vías rápidas y autopistas nacionales.
El escenario actual es nítido: llevar una señal V16 conectada es imprescindible para cumplir con la ley y garantizar una asistencia rápida en carretera. Las administraciones subrayan la importancia de conocer el funcionamiento técnico de estos equipos para que la incidencia se gestione con garantías para todos los usuarios. Cumplir con estas exigencias no solo evita la multa de tráfico de 80 euros, sino que facilita la labor de los servicios de emergencia y protege la integridad física de los ocupantes del vehículo inmovilizado.
