La posible elección de España como sede de la primera fábrica europea de MG es uno de los movimientos industriales más seguidos del sector del automóvil. El grupo chino SAIC Motor, propietario de la histórica marca de origen británico, está ultimando el diseño de un proyecto que podría cambiar el mapa de la automoción en la Península Ibérica, en plena transición hacia el vehículo eléctrico.
Según diversas informaciones filtradas a medios internacionales y nacionales, la compañía china ha decidido apostar por producir dentro de la Unión Europea para sortear el impacto de los nuevos aranceles a los coches eléctricos chinos. España se ha situado por delante de otros países competidores, con Galicia y Asturias como principales candidatas para acoger una planta que aspira a funcionar como auténtico hub europeo de MG. Atentos…
MG, la marca china de SAIC que ya ha conquistado el mercado español…

En muy poco tiempo, MG ha pasado de ser una marca prácticamente residual a convertirse en una de las firmas más vendidas en España por volumen, gracias sobre todo a una estrategia basada en precios ajustados y una gama enfocada a los segmentos de entrada y media. Solo en 2025, la marca matriculó 45.163 vehículos en el Estado, con un crecimiento cercano al 47%, lo que la sitúa como un actor clave en la popularización del coche eléctrico y electrificado.
Este fuerte tirón comercial en el mercado español no solo ha reforzado la notoriedad de MG entre los conductores, sino que también ha servido de argumento de peso para plantear a España como base industrial. Para SAIC, producir allí donde ya tiene una cuota relevante de mercado facilita la logística, la adaptación de productos a los gustos locales y el afianzamiento de una red de proveedores consolidada.
Por qué SAIC quiere fabricar en suelo europeo…

El detonante de la estrategia de SAIC Motor viene de Bruselas. Tras meses de investigación, la Comisión Europea concluyó que los fabricantes chinos de eléctricos reciben ayudas públicas que distorsionan la competencia, y decidió aplicar aranceles adicionales a la importación de vehículos de batería (BEV) procedentes de China. En el caso del grupo SAIC, el recargo alcanza el 35,3%, al que se suma el 10% general aplicable a todos los coches.
Con este escenario, seguir exportando directamente desde China se hace mucho menos atractivo. De ahí que la compañía haya activado un plan para entrar de lleno en la producción local: ensamblar y, en una fase posterior, fabricar en Europa para esquivar las tasas y mantener su política de precios agresiva, uno de los pilares de su crecimiento reciente.
Las marcas chinas han encontrado básicamente dos formas de sortear los aranceles: levantar fábricas completas en Europa o enviar los coches en forma de kits CKD (completamente desmontados) para ensamblarlos en plantas europeas. SAIC se plantea combinar ambos enfoques, arrancando con el ensamblaje de vehículos despiezados y dejando la puerta abierta a una industrialización más profunda si el proyecto alcanza la escala suficiente.
España, potencia industrial y Galicia como candidata preferente ante una Asturias que no se rinde…

España se ha consolidado como el segundo fabricante de vehículos en toda Europa, alcanzando una producción de 2,3 millones de unidades. Este potencial industrial, sumado a los incentivos públicos, posiciona al país como el candidato ideal para albergar la nueva planta de MG. La llegada de SAIC Motor representaría un impulso vital para la movilidad eléctrica, permitiendo que las factorías tradicionales realicen la transición necesaria desde los motores de combustión. Asegurar esta inversión es fundamental para proteger el empleo y fortalecer el peso del sector automotriz dentro del Producto Interior Bruto nacional.
Galicia lidera actualmente la carrera para captar este proyecto gracias a su sólida tradición en la fabricación de coches y un ecosistema de proveedores altamente desarrollado. La Xunta ha intensificado los contactos con el gigante chino, destacando las ventajas logísticas de la provincia de A Coruña y la cercanía estratégica al puerto de Vigo. Esta ubicación facilitaría las rutas de exportación hacia el norte de Europa y el Reino Unido. Además, la experiencia previa con grandes plantas industriales otorga a la región una ventaja competitiva clave para gestionar infraestructuras de este calibre técnico.
Por su parte, Asturias se mantiene firme en la pugna ofreciendo la Zona de Actividades Logísticas e Industriales como un enclave preparado para la industria automotriz moderna. El Principado busca aprovechar su experiencia negociadora previa para atraer a SAIC, ofreciendo amplias facilidades administrativas y apoyo institucional. Aunque Galicia parece tomar la delantera tras las visitas oficiales a China, Asturias no descarta dar la sorpresa apoyándose en sus infraestructuras disponibles. Ambas regiones compiten por transformar España en el principal polo europeo del vehículo eléctrico mediante esta histórica y estratégica inversión asiática.
Hungría pierde posiciones frente a la opción española…

Hasta hace poco, Hungría aparecía como el gran favorito para acoger nuevas inversiones chinas en automoción y baterías. El país centroeuropeo ha tejido una relación estrecha con Pekín, con costes laborales más bajos, ubicación estratégica en el corazón del continente y conexión directa con la iniciativa china de la Franja y la Ruta. No en vano, allí se están instalando proyectos relevantes de firmas como BYD, CATL o NIO.
Sin embargo, en el caso concreto de MG y SAIC, las informaciones filtradas apuntan a que España habría adelantado a Hungría en la carrera. Pesa a su favor una industria automovilística robusta, la experiencia en integración de tecnología china en plantas europeas y, sobre todo, un mercado en el que MG ya se ha situado en los primeros puestos de ventas.
Un ejemplo clave es la planta de Figueruelas (Zaragoza), donde se ha anunciado la fabricación de vehículos de la china Leapmotor a partir de octubre, combinando tecnología china con producción española. Este precedente demuestra que el modelo de cooperación industrial China-España es viable tanto desde el punto de vista técnico como político, algo que SAIC observa con atención como referencia para su propio desembarco.
Modelo industrial previsto: del CKD inicial a la producción completa…

El proyecto de MG en España iniciará su actividad mediante el sistema de ensamblaje CKD, donde los componentes llegan desde China para su montaje final. Esta estrategia permite reducir la inversión inicial y mitigar el impacto de los aranceles a coches eléctricos importados. Con el tiempo, la factoría evolucionaría hacia una producción integral que incluya procesos complejos como estampación y pintura. Este esquema flexible busca optimizar la eficiencia operativa mientras la marca consolida su presencia en el mercado europeo, garantizando una entrada ágil y competitiva en la región.
Para que la fábrica de coches sea rentable, los directivos de SAIC estiman alcanzar un volumen de 250.000 unidades anuales. Aunque no hay confirmación oficial, se baraja que el primer modelo sea un utilitario compacto como el esperado MG2, diseñado para competir directamente con rivales europeos. Este enfoque permitirá a la marca asiática posicionarse con fuerza en el segmento de los eléctricos asequibles, ofreciendo tecnología avanzada a precios competitivos. La meta es captar a un consumidor que busca sostenibilidad sin renunciar a una excelente relación calidad-precio.
El calendario previsto sitúa el lanzamiento del primer vehículo fabricado en Europa para el año 2027. Esto exige que la elección del emplazamiento definitivo y la firma de las ayudas al motor se concreten en los próximos meses para iniciar las obras. Cumplir con estos plazos es vital para que la planta esté operativa según la hoja de ruta estratégica de la compañía. De lograrse, España reforzaría su liderazgo en la industria automotriz global, asegurando una transición exitosa hacia la electromovilidad y atrayendo nuevas inversiones tecnológicas de alto valor añadido.
Negociación aún abierta con importantes riesgos sobre la mesa…

La decisión final de SAIC sobre su nueva planta aún no es firme, pues la compañía analiza factores críticos como la inversión total y el apoyo fiscal. Existe un riesgo real de no ejecución si las negociaciones con el Gobierno no cumplen las expectativas, lo que podría derivar el proyecto hacia otros países. Además, la actual incertidumbre económica global y las tensiones comerciales influyen a futuro en la estrategia de expansión de SAIC y MG. Este escenario obliga a ser cautos, ya que cualquier desajuste en las condiciones pactadas podría modificar drásticamente los planes industriales previstos para el territorio español.
El éxito de la factoría también depende de la evolución de la demanda de eléctricos en el mercado europeo, la cual se muestra irregular. Factores externos como el precio de la energía, la infraestructura de carga y la continuidad de las ayudas públicas son determinantes para asegurar el retorno de la inversión. SAIC monitoriza estos indicadores con precisión para ajustar su capacidad productiva y evitar excedentes de stock. Una adopción más lenta de la movilidad sostenible en Europa podría retrasar los plazos de ejecución, afectando directamente a la viabilidad financiera de este ambicioso proyecto internacional.
España ocupa una posición estratégica envidiable y, si se confirma la inversión, se consolidará como un referente en la industria del automóvil eléctrica. Galicia y Asturias compiten intensamente por albergar esta planta, que serviría de puente para el desembarco de la tecnología china en el continente. Incluso si las conversaciones no prosperan, el interés demostrado sienta un precedente valioso para atraer futuras inversiones tecnológicas. El país tiene ante sí el reto de transformar su sector motor, demostrando capacidad para liderar la transición hacia un modelo productivo más innovador, eficiente y sostenible.