El nuevo Kimera K39 marca un punto de inflexión para la pequeña casa italiana afincada en la localidad de Cuneo. Tras hacerse un nombre reinterpretando los Lancia de rally de Grupo B con los EVO37 y EVO38, la marca da ahora el salto a la categoría de los hypercars con un modelo completamente propio, que no parte de ningún coche existente y que busca ir más allá del simple ejercicio de nostalgia.
Este superdeportivo de producción muy limitada combina inspiración en los prototipos de resistencia de finales de los años 70 y principios de los 80 con una base técnica radicalmente moderna. A ello se suma una particular alianza europea: la carrocería y el carácter son italianos, mientras que el corazón mecánico llega desde Suecia de la mano de Koenigsegg.
Diseño: de los rallies a las carreras de resistencia…

El espectacular Kimera K39 se presenta como un homenaje moderno al Mundial de Resistencia, inspirándose en siluetas míticas del automovilismo clásico. Este exclusivo modelo evoca las líneas del icónico Lancia Beta Montecarlo Turbo Grupo 5, reinterpretadas con un lenguaje de diseño actual y una ejecución excepcional. Su carrocería exterior, baja y musculosa, rinde tributo a los prototipos de carreras de los años 80 sin renunciar a la modernidad tecnológica.
En la parte frontal destacan sus cuatro faros circulares y un capó con sistema S-duct para optimizar el flujo de aire. Las aletas incorporan rejillas tipo GT3 para aliviar la presión, combinadas con un prominente splitter y un enorme alerón trasero que potencia la aerodinámica de competición. La zaga se complementa con un gran difusor y escapes centrales, logrando una estética imponente que muchos aficionados comparan con superdeportivos legendarios.
Fabricado sobre un avanzado monoplaza, este exclusivo coche utiliza un ligero monocasco de fibra de carbono para maximizar sus prestaciones en la pista. El fabricante italiano ha realizado exhaustivas simulaciones en túnel de viento virtual para garantizar la máxima estabilidad y eficiencia a alta velocidad. Es un proyecto de ingeniería de primer nivel que combina la nostalgia de las carreras con las tecnologías de fabricación más vanguardistas.
Interior y enfoque de conducción analógico…

Aunque todavía no se ha mostrado de forma exhaustiva el habitáculo definitivo, la marca y su diseñador han ido adelantando algunos detalles. El interior tendrá un enfoque muy conductores «de la vieja escuela», con una caja de cambios manual de varillaje expuesto, mandos físicos y un cuadro de instrumentos centrado en un gran cuentarrevoluciones fijado a la columna de dirección.
La atmósfera recuerda al Lancia Beta Montecarlo Turbo, pero con un nivel de acabado muy superior y una ergonomía pensada tanto para su uso en carretera como en circuito. Uno de los condicionantes del diseño ha sido garantizar espacio para conductores de hasta 1,90 m con casco, lo que ha influido en la altura del techo, la posición de los asientos y el trazado del parabrisas.
Guerra insiste en la importancia de mantener una visión unitaria del diseño para que el coche no parezca un puzzle de piezas independientes. Por eso, buena parte del desarrollo 3D de las superficies se ha llevado a cabo por una sola persona en las primeras fases, antes de que el proyecto pasase a manos de los equipos de ingeniería y producción para los ajustes finales.
Motor V8 Koenigsegg: 1.000 CV sin electrificación…

El gran titular técnico del Kimera K39 es su espectacular propulsor, fruto de una alianza histórica con el fabricante sueco Koenigsegg. La marca italiana ha decidido abandonar los bloques de cuatro cilindros para implementar un imponente motor V8 biturbo de 5,0 litros profundamente recalibrado. Este corazón mecánico hereda la tecnología del Jesko, pero utiliza turbocompresores más pequeños para optimizar la respuesta a bajo y medio régimen.
A pesar de suavizar su potencial original, este deportivo de altas prestaciones desarrolla unos asombrosos 1.000 CV de potencia y 1.200 Nm de par motor. Gracias al uso intensivo de materiales ligeros, el vehículo fija un peso objetivo de solo 1.100 kg, logrando una relación peso-potencia excepcional. Toda la fuerza se envía directamente al tren trasero mediante una caja de cambios manual de siete velocidades suministrada por el especialista Cima.
Es la primera vez que la firma sueca cede su icónica mecánica a un fabricante externo, garantizando además soporte digital mediante la plataforma Koenigsegg Cloud. Este exclusivo sistema permite monitorizar el coche en tiempo real y recibir importantes actualizaciones de software a distancia. Con esta configuración, el radical hypercar promete una experiencia de conducción pura y analógica, consolidándose como una verdadera obra de arte de la ingeniería del automóvil.
Chasis, aerodinámica y colaboración con Dallara…

El radical Kimera K39 se asienta sobre un rígido chasis monocasco de fibra de carbono que garantiza un comportamiento dinámico excepcional. El esquema de suspensión utiliza un sistema de varillas de empuje (push-rod) en ambos ejes, una tecnología heredada de la competición y optimizada para gestionar el notable incremento de potencia. Su ligera carrocería de carbono combina a la perfección funcionalidad y estética en cada uno de sus paneles.
En el apartado aerodinámico, la marca italiana ha colaborado con los especialistas de Dallara para esculpir un sofisticado paquete aerodinámico de alta eficiencia. El diseño exterior integra elementos clave como un canal S-duct frontal, branquias laterales y un enorme difusor trasero para maximizar el agarre al asfalto. Estas soluciones técnicas buscan un rendimiento óptimo en escenarios tan exigentes como la mítica subida internacional a Pikes Peak.
Para asegurar un agarre mecánico sobresaliente, este coche de altas prestaciones equipa llantas de aluminio mecanizado de 20 pulgadas delante y 21 detrás. El conjunto se calza con neumáticos deportivos Pirelli Trofeo RS de uso mixto y un sistema de frenos de altas prestaciones con discos carbocerámicos en desarrollo. El resultado final promete una experiencia de conducción radical, más cercana a un vehículo de circuito que a un deportivo convencional.
Versión K39 Pikes Peak y orientación a la competición…

La participación en la subida a Pikes Peak es uno de los ejes principales de este ambicioso proyecto automovilístico. Para afrontar esta exigente prueba de montaña estadounidense, la marca italiana está desarrollando una variante específica bajo la denominación K39 Pikes Peak. Este modelo de carreras destaca por incorporar un paquete aerodinámico radical, diseñado meticulosamente para maximizar el agarre mecánico y la velocidad de paso por curva en zonas de gran altitud.
La configuración para la mítica carrera incluye un gigantesco alerón trasero, una bandeja frontal extendida y una toma de aire sobredimensionada sobre el techo. El prestigioso especialista Dallara ha tenido un papel muy relevante en la definición de estos apéndices, logrando un equilibrio óptimo entre la carga aerodinámica y la estabilidad en condiciones extremas. Este coche de competición busca domar los exigentes 20 kilómetros de recorrido ascendente.
La producción de esta variante extrema estará limitada a tan solo 10 ejemplares exclusivos, destinados a clientes que busquen la máxima eficacia en circuito. Paralelamente, la marca ofrecerá una configuración Stradale homologada para carretera, manteniendo un equilibrio ideal entre funcionalidad y rendimiento. Leyendas del motor como Walter Röhrl avalan el proyecto, consolidando al hiperdeportivo como un auténtico referente dentro del sector de los superdeportivos exclusivos.
Un proyecto clave para la evolución de Kimera…
Con el K39, Kimera abandona el terreno del restomod puro para entrar en el de los hyperdeportivos originales. El propio nombre lo deja claro: ya no es un EVO que evoluciona un modelo previo, sino un proyecto independiente que inaugura una nueva etapa dentro de la marca.
La presentación del coche se ha realizado en un contexto muy europeo y de alto nivel: el Concorso d’Eleganza Villa d’Este, a orillas del lago de Como, dentro de la Como Car Week. Allí, el K39 no solo ha llamado la atención del público, sino que ha sido premiado en la categoría de Concept Cars & Prototypes y se ha exhibido en la denominada «Villa Kimera» junto al resto de la gama.
En el desarrollo del diseño ha tenido un papel protagonista el español Ángel Guerra, responsable de llevar a la realidad las proporciones y las superficies de este modelo casi en solitario durante los primeros meses del proyecto. Según explica, el K39 es el eslabón que permite a Kimera pasar de los superdeportivos inspirados en Lancia a un hypercar con identidad propia, sin romper del todo el vínculo con aquella época dorada.
Producción limitada, precio y clientes potenciales…

El nuevo Kimera K39 mantendrá la filosofía de producción ultraexclusiva que caracteriza a la prestigiosa firma italiana. Diferentes fuentes del sector estiman una fabricación limitada de entre 50 y 100 unidades para su versión de calle homologada. Antes de su debut oficial en Villa d’Este, la marca ya había asignado más de veinte vehículos a clientes VIP y coleccionistas que ya poseen los anteriores modelos de la marca.
El precio estimado de salida para este espectacular vehículo se situará entre los 2 y los 2,3 millones de euros. Esta tarifa final dependerá directamente de los acabados de personalización y del paquete aerodinámico seleccionado por el comprador. Las exclusivas variantes destinadas a circuito se posicionarán en la parte más alta de la horquilla económica, consolidando al modelo en el selecto mercado de los hiperdeportivos de lujo.
En el mercado europeo, este lanzamiento posiciona a la marca en el nicho de los fabricantes artesanales de más alto nivel. Aunque su impacto comercial es reducido en volumen de ventas, el valor de imagen es enorme frente a sus rivales directos. Con este modelo propio, la firma se consolida como un referente internacional en el sector del diseño de automóviles exclusivos y la ingeniería de altas prestaciones.
Fuente – Kimera Automobili
Imágenes | Kimera Automobili