BMW ha aprovechado el misticismo de las 24 Horas de Le Mans para soltar una bomba que ya se venía rumiando en los mentideros del sector: el BMW M Concept Neue Klasse. Este prototipo no es solo un coche bonito para las fotos de salón, sino que pone sobre la mesa la hoja de ruta real para el primer M3 eléctrico de la historia. Aunque se basa en la plataforma de la futura berlina i3, la división deportiva ha estirado los límites técnicos para que no quede duda de que este bólido busca heredar el trono de las altas prestaciones sin emitir ni un gramo de CO2.
Lo que hemos visto en el mítico trazado francés es una declaración de intenciones en toda regla, combinando un diseño que corta la respiración con una tecnología que promete hacer olvidar el sonido de los escapes a los más puristas del lugar. No estamos ante un simple ejercicio de estilo para llenar catálogo, ya que gran parte de lo que adelanta este concepto acabará llegando a las carreteras europeas en los próximos años, marcando un antes y un después en la forma de entender la deportividad pura dentro de la casa de Múnich.
Un diseño que muerde: estética Shark Nose y herencia de pista…

El aspecto exterior del coche es, sencillamente, imponente y no deja indiferente a nadie. Se nota que los diseñadores han querido darle un toque agresivo pero sofisticado, destacando ese frontal con forma de morro de tiburón que recupera la esencia de los BMW más icónicos. Un detalle que va a dar mucho que hablar en los foros son las luces diurnas en color amarillo, un guiño directo a los GT de resistencia que suelen rodar en Le Mans y que la marca quiere convertir en su nueva firma personal para los modelos M eléctricos. El cuerpo del coche, pintado en un llamativo color Monza Red metalizado, cuenta con unos pasos de rueda ensanchados que le dan un empaque brutal sobre el asfalto.
No todo es fachada para impresionar al personal, ya que la aerodinámica se ha trabajado a conciencia para arañar cada kilómetro de autonomía y mejorar el paso por curva. Encontramos una salida de aire en el capó con forma de V muy marcada, retrovisores optimizados y un alerón trasero tipo cola de pato que remata una zaga donde el difusor toma todo el protagonismo visual. Además, la marca ha empezado a experimentar con fibras naturales en piezas como el splitter o el techo, buscando ese punto de sostenibilidad que tanto se valora hoy día en Europa pero sin perder la rigidez necesaria para un vehículo de alto rendimiento.
Cuatro motores y cerebro Heart of Joy…

Si lo de fuera impresiona, lo que hay bajo la piel es para quitarse el sombrero. BMW ha confirmado que este modelo utiliza un sistema de propulsión M eDrive compuesto por cuatro motores eléctricos, uno para cada rueda, lo que permite un control absoluto de la tracción. Todo este despliegue está orquestado por un ordenador central que en la marca conocen como el Corazón de la Alegría (Heart of Joy). Este sistema es capaz de calcular cuánta fuerza llega a cada neumático en cuestión de milisegundos, permitiendo un nivel de agilidad en la conducción que con un motor térmico tradicional sería prácticamente imposible de replicar hoy en día.
Para que el invento no se quede sin fuelle a la primera de cambio cuando le exijamos en circuito, el M Concept Neue Klasse monta una batería que supera los 100 kWh de capacidad. Lo más interesante para el usuario europeo es su arquitectura eléctrica de 800 voltios, algo que garantiza tiempos de carga mucho más cortos para no tener que pasar la vida pegado a un poste. Además, las nuevas celdas cilíndricas están integradas directamente en la estructura del chasis entre ambos ejes, lo que mejora la rigidez torsional y baja el centro de gravedad, un factor clave para que el coche se sienta pegado al suelo como una lapa.
Minimalismo radical en un habitáculo de carreras…

Por dentro, la cosa cambia radicalmente respecto a lo que nos tiene acostumbrados la marca en sus berlinas actuales. El minimalismo es la nota dominante, con un salpicadero flotante y una iluminación hexagonal que le otorga un aire muy tecnológico y limpio. En lugar de los típicos asientos de cuero para viajar cómodo, encontramos cuatro asientos envolventes tipo baquet con cinturones de cinco puntos, dejando claro que este prototipo se ha parido pensando en la efectividad pura. La tapicería combina tonos azules y rojos, los colores de guerra de la división M, creando una atmósfera que invita a concentrarse únicamente en el volante.
La llegada de este modelo a la producción en serie no supondrá, al menos de momento, la muerte definitiva de la gasolina, ya que la marca ha dejado caer que la versión térmica convivirá con este nuevo cohete eléctrico durante un tiempo. Es una estrategia lógica para que la transición no sea tan brusca, especialmente en mercados donde la infraestructura de carga aún tiene camino por recorrer. Con un horizonte de lanzamiento fijado a partir de 2027, el M Concept Neue Klasse es la prueba de que la electrificación puede ser emocionante, ofreciendo una combinación de tecnología de vanguardia y una estética que pone el listón muy alto para sus competidores directos en el viejo continente.
Fuente – BMW
Imágenes | BMW
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