El camino no ha sido fácil. El diseño del Luce, encargado al estudio LoveFrom del exdiseñador de Apple Jony Ive, ha dividido a la opinión pública como ningún otro Ferrari en décadas. Las redes sociales se llenaron de memes comparándolo con un Nissan Leaf o con el ratón Magic Mouse de Apple, y figuras como el expresidente de Ferrari Luca Cordero di Montezemolo llegaron a pedir que se retirara el escudo del cavallino rampante. Sin embargo, la respuesta del mercado ha sido rotundamente favorable, sobre todo en China, donde se concentra la mayor parte de los pedidos. Allí, el coche cuesta cerca de cuatro millones de yuanes (unos 513.000 euros) y las reservas ya se extienden hasta después del verano de 2027.
Un eléctrico con cifras de superdeportivo
Más allá de la controversia estética, el Luce es un prodigio técnico. Monta cuatro motores eléctricos independientes, uno por rueda, que suman una potencia combinada de 1.050 CV y un par máximo de 990 Nm. Gracias a ello, acelera de 0 a 100 km/h en solo 2,5 segundos y alcanza una velocidad máxima de 310 km/h. La batería, con una capacidad de 122 kWh brutos (115 kWh netos), le proporciona una autonomía de 530 kilómetros según el ciclo WLTP, y su arquitectura de 800 voltios permite cargar del 10% al 80% en 23 minutos a una potencia máxima de 350 kW en corriente continua. Ferrari ha desarrollado además un sistema de sonido y habitáculo propio que, sin imitar el ruido de un motor de combustión, busca transmitir las sensaciones acústicas de un deportivo.

Estrategia comercial y negacion de presiones
Uno de los rumores que más daño podía hacer al Luce era la supuesta obligación de comprarlo para poder acceder a futuras ediciones limitadas de la marca. Ferrari lo ha desmentido de forma tajante. Alessandro Vaccari, responsable de relaciones públicas de la división de deportivos, explicó que la compañía no aplica una estrategia de paquetes, sino que utiliza un algoritmo para valorar la lealtad de cada cliente.
Además, el Financial Times recoge que la firma dio instrucciones estrictas a sus concesionarios para que no presionaran a los coleccionistas tradicionales a pasarse al eléctrico. Aun así, el nuevo modelo eléctrico de Maranello está atrayendo tanto a nuevos compradores como a clientes fieles, especialmente en el entorno de Silicon Valley, donde su estética minimalista encaja con la filosofía de las grandes tecnológicas.
Objetivos a largo plazo y subasta benéfica

Ferrari no pretende que el Luce sea un superventas masivo. La previsión es fabricar alrededor de 2.500 unidades hasta 2030, lo que supone unas 600 al año, aproximadamente el 5% de la producción total de la marca. El CEO Benedetto Vigna ha asegurado que esta incursión en la electrificación no comprometerá el margen operativo del 30% que caracteriza a la compañía, gracias a los volúmenes limitados y al alto precio del modelo. De hecho, las acciones de Ferrari, que cayeron un 8,7% el día del lanzamiento, ya se han recuperado y cotizan por encima de los niveles previos a la polémica.
Para cerrar el círculo, el primer ejemplar de producción del Luce, conocido como «Chasis 0», será subastado el próximo agosto durante la Semana del Automóvil de Monterey por RM Sotheby’s. La unidad, personalizada por la división Tailor Made con un acabado Madreperla Semibrillante y un interior en cuero metalizado, tiene un precio estimado superior a 1,1 millones de dólares (más de 965.000 euros). Todos los beneficios se destinarán a proyectos educativos de la Fundación Ferrari. Una muestra de que, incluso en su versión más controvertida, el cavallino rampante sigue siendo un imán para el lujo y la exclusividad.