El legado del Ferrari 250 GTO: de la subasta de un homenaje moderno al mito que lo inspiró

  • Un Mazda MX-5 RF transformado artesanalmente para evocar al Ferrari 250 GTO saldrá a subasta en Nashville a finales de septiembre, con carrocería de fibra de carbono y mecánica original.
  • El Shelby Cobra Daytona Coupe con chasis CSX2300, uno de los seis construidos para derrotar a Ferrari, se subastará en Pebble Beach con una estimación superior a los 25 millones de dólares.
  • Ambos vehículos representan dos formas opuestas de acercarse al mito: la reinterpretación accesible y la pieza histórica original que marcó una época.
  • El Daytona Coupe CSX2300 fue clave en la conquista del Campeonato Mundial de Constructores de 1965 y perteneció al propio Carroll Shelby durante 23 años.

Ferrari 250 GTO

En las próximas semanas, dos vehículos muy distintos entre sí pero unidos por el mismo nombre van a protagonizar sendas subastas en Estados Unidos. Por un lado, un Mazda MX-5 RF de 2017 transformado en un homenaje al 250 GTO, que se subastará en Nashville a finales de septiembre.

Por otro, el Shelby Cobra Daytona Coupe con chasis CSX2300, uno de los seis ejemplares construidos por Carroll Shelby para arrebatarle el trono a Ferrari, que saldrá a la venta en Pebble Beach el 14 y 15 de agosto con una estimación que supera los 25 millones de dólares. Dos formas opuestas de entender el automóvil clásico: la reinterpretación asequible y la pieza histórica irrepetible.

Ferrari clásicos
Artículo relacionado:
Ferrari: los clásicos más icónicos de la firma italiana

Un Mazda MX-5 con alma de Ferrari: el homenaje que se puede usar a diario

El proyecto nació en Alabama, en el taller de Modern Custom Classics, bajo la dirección de Darrin Wood. La base es un Mazda MX-5 RF Club de 2017, un coche conocido por su fiabilidad y su comportamiento divertido. Pero la carrocería original ha sido sustituida por una fibra de carbono moldeada a mano, con paneles delanteros y traseros nuevos, revestimientos de puertas, paneles laterales y una tapa de maletero personalizada. No se trata de un kit de montaje estándar, sino de un trabajo artesanal que busca evocar las líneas del 250 GTO sin caer en la imitación burda.

El resultado es curioso: el parabrisas, las puertas y la línea del techo delatan su origen japonés, pero los guardabarros esculpidos, las tres rejillas laterales, las llantas de radios y los cuatro grupos ópticos traseros crean un conjunto que funciona por sí mismo. El techo rígido retráctil eléctrico sigue operativo, algo impensable en un Ferrari de los años 60, y bajo el capó se mantiene el motor 2.0 Skyactiv-G con caja manual de seis velocidades y tracción trasera. Un escape Borla añade un tono más profundo al sonido, pero sin llegar a ser estridente.

Lo más llamativo de este proyecto es que conserva todo el equipamiento moderno del MX-5: airbags, ABS, control de estabilidad, control de tracción, aire acondicionado, navegador, Bluetooth, cámara trasera y los indicadores originales. Es decir, se puede usar a diario sin renunciar a la seguridad ni al confort. Y eso, comparado con un 250 GTO auténtico, que vive en garajes climatizados y apenas sale a la carretera, convierte a este ejemplar en una opción mucho más realista para quien quiera disfrutar de la estética clásica sin hipotecarse.

Ranking de coches a subasta más caros del mundo
Artículo relacionado:
Los 5 coches más caros vendidos en una subasta

La subasta de Mecum en Nashville, prevista para finales de septiembre, será el escenario donde este coche busque nuevo dueño. No será un Ferrari 250 GTO auténtico, pero quizá sea lo más cercano a tener uno sin dejar de vivir en el mundo real. Y esa contradicción, la de un coche que mezcla la elegancia de los años 60 con la fiabilidad del siglo XXI, es precisamente lo que lo hace especial.

El Cobra Daytona Coupe: la respuesta de Shelby al dominio de Ferrari

La historia del Shelby Cobra Daytona Coupe es, en cierto modo, la otra cara de la misma moneda. Mientras que el Mazda MX-5 transformado busca rendir homenaje al 250 GTO, el Daytona Coupe fue creado para derrotarlo. A mediados de los años 60, el AC Cobra original, con su chasis ligero y su motor Ford V8, era competitivo en Estados Unidos, pero su carrocería abierta lo perjudicaba en las largas rectas europeas. Allí mandaba el Ferrari 250 GTO, y Carroll Shelby necesitaba un coche más aerodinámico sin perder la potencia ni la simpleza mecánica.

Shelby Cobra Daytona Coupé

Peter Brock, uno de los primeros empleados de Shelby American, diseñó una carrocería cerrada, de techo bajo y cola truncada, que rompía con las formas tradicionales de la época. El primer prototipo se construyó en California, y los cinco ejemplares siguientes, incluido el CSX2300, recibieron sus carrocerías de aluminio en Carrozzeria Grandsport, en Módena. El coche creado para desafiar a Ferrari terminó tomando forma en la misma ciudad italiana donde tenía su sede el rival, un detalle que añade un punto de ironía a la historia.

El CSX2300 fue el tercero de los seis en completarse. Debutó en el Tour de France Automobile de 1964 con Bob Bondurant y Jochen Neerpasch, ganó las dos primeras etapas y llegó a liderar frente a las Ferrari, pero una sucesión de problemas mecánicos, culminada por la rotura del cigüeñal, lo dejó fuera de carrera. Su temporada decisiva llegó en 1965, cuando participó en la campaña con la que Shelby American conquistó el Campeonato Mundial de Constructores de la FIA para autos GT. En Daytona fue el Cobra mejor clasificado, en Sebring volvió a ocupar el tercer puesto de su clase, y en las 12 Horas de Reims completó la prueba funcionando con siete cilindros tras una reparación improvisada, terminando segundo en su categoría. Ese resultado contribuyó a asegurar el título mundial.

Cobra Coupe
Artículo relacionado:
AC Cobra, un mito viviente (Parte III)

Shelby lo resumió años después: “No creo que nada de mi carrera, incluida la victoria en Le Mans, haya sido más gratificante que ganar aquel campeonato”. El éxito marcó el final de los Daytona Coupe como autos oficiales, y el CSX2300 fue vendido en 1966 y llevado a Japón, donde corrió hasta 1968 y consiguió victorias en Suzuka y Fuji. Ninguno de los otros cinco ejemplares prolongó de esa manera su vida competitiva. Tras quedar fuera de las pistas, recibió un motor Ford V8 más convencional y fue registrado para circular por las calles de Tokio, conservando los escapes laterales de carrera y las huellas de una trayectoria que parecía haber terminado lejos de su lugar de nacimiento.

Shelby Cobra Daytona Coupé

El historiador Michael L. Shoen logró localizarlo y ayudó a organizar su regreso a Estados Unidos. En 1975, el comprador fue el propio Carroll Shelby, que conservó el Daytona Coupe durante 23 años y encargó su restauración en la configuración de 1965, con un motor Ford 289 V8 y una caja manual T10. El vehículo cambió nuevamente de manos en 1998 y, luego de otra restauración orientada a preservar su autenticidad, continuó participando en carreras y encuentros históricos. Algunos rastros de su pasado permanecen en la carrocería, como las marcas del golpe sufrido en Sebring y distintas identificaciones de su etapa japonesa.

Ahora, más de 60 años después, el CSX2300 volverá a cambiar de propietario. Gooding Christie’s lo presentará como uno de los principales lotes de sus subastas de Pebble Beach, con unos 25 millones de dólares como estimación inicial. Es, sin duda, una pieza única de la historia del automovilismo, un coche que nació con una misión concreta y la cumplió, y que además perteneció al hombre que lo hizo posible.

Dos subastas, dos enfoques, un mismo mito. Mientras el Mazda MX-5 transformado ofrece una puerta de entrada asequible al universo del 250 GTO, el Daytona Coupe representa la cima de la colección, un objeto de museo con una historia impecable. Ambos demuestran que el legado del Ferrari 250 GTO sigue vivo, ya sea como inspiración para proyectos creativos o como referencia histórica que marcó una época. Y es que, al final, lo que hace grande a un mito no es solo su valor económico, sino su capacidad para seguir generando historias décadas después de su creación.

Ferrari 250 GTO a subasta RM Sotheby's
Artículo relacionado:
Este Ferrari 250 GTO será el coche «de ocasión» más caro del mundo en una subasta: por 39 millones de euros

Añadir como fuente preferida en Google