La marca del escorpión atraviesa un momento delicado tras haber apostado de forma casi total por la movilidad eléctrica. Con la desaparición de sus últimos modelos de gasolina y un catálogo dominado por vehÃculos a baterÃas, las matriculaciones de Abarth en Europa han sufrido una fuerte caÃda, algo especialmente evidente en mercados donde la marca siempre se ha asociado al sonido bronco y al tacto directo de sus pequeños deportivos.
En este contexto, desde la propia dirección de Abarth y Fiat se reconoce que la estrategia actual necesita ajustes. Las recientes declaraciones de sus máximos responsables en Europa apuntan a un posible giro: la recuperación de versiones con motor térmico aprovechando la llegada del nuevo Fiat Grande Panda, un modelo que podrÃa convertirse en la base del próximo Abarth más pasional.
Del giro eléctrico al frenazo comercial…

En los últimos tiempos, Abarth ha dado pasos importantes hacia la electrificación con el lanzamiento de su segundo modelo 100% eléctrico, el Abarth 600e, y la retirada definitiva del Abarth 595, el que fue su último deportivo de combustión. Sobre el papel, la transición encajaba con la hoja de ruta de Stellantis y con las cada vez más exigentes normativas de emisiones en Europa.
Sin embargo, el resultado en el mercado europeo no ha sido el esperado. Limitar la gama a coches eléctricos ha provocado un descenso notable de las ventas, en parte porque buena parte de los aficionados a la marca identifican Abarth con motores turboalimentados, escapes sonoros y la posibilidad de personalizar y modificar el coche a su gusto, algo mucho más complicado en un eléctrico moderno.
Un posible Abarth Grande Panda sobre la mesa…

Ante esta situación, han empezado a sonar con fuerza los rumores sobre una variante Abarth del Fiat Grande Panda, un nuevo modelo que podrÃa servir para reabrir la puerta a los motores térmicos o, al menos, a una nueva interpretación del concepto de pequeño deportivo de la casa italiana.
Diversas informaciones señalan que la marca ya estarÃa trabajando internamente en una versión de altas prestaciones del Grande Panda para ampliar su portfolio. No obstante, el proyecto no habrÃa recibido todavÃa la aprobación definitiva para pasar a la fase de producción, por lo que el desarrollo se encontrarÃa en una etapa preliminar y sin fecha concreta en el calendario.
Diseño y enfoque: de utilitario práctico a hot hatch del escorpión…

Más allá de la mecánica, una versión Abarth del Grande Panda implicarÃa una transformación estética y dinámica apreciable respecto al modelo estándar. Siguiendo la receta clásica de la marca, se esperarÃa una suspensión rebajada, llantas de mayor diámetro y neumáticos de perfil más bajo para mejorar el agarre y reducir los balanceos de la carrocerÃa en curva.
A nivel visual, los renders que han circulado en medios internacionales, como los publicados por Autocar, apuntan a paragolpes especÃficos, pasos de rueda más marcados y detalles aerodinámicos para conferir al coche una presencia más musculosa. Tampoco faltarÃan los colores llamativos, decoraciones con franjas y el habitual logo del escorpión, rasgos que llevan años definiendo la personalidad de los pequeños Abarth.
No hay que olvidar que parte del atractivo de estos modelos reside en su capacidad para ser reconocidos al instante como algo distinto al utilitario de base. El eventual Abarth Grande Panda deberÃa jugar precisamente con ese contraste: un coche práctico y compacto, pero con un enfoque claramente deportivo y una estética que marque distancias respecto a la versión Fiat convencional.
La importancia del ADN Abarth y la «posibilidad de meter mano»

Thorel ha insistido en la idea de que un Abarth no es solo un coche rápido, sino también un vehÃculo que invita a ser personalizado. En sus propias palabras, los actuales Abarth eléctricos cumplen la parte de las prestaciones, pero el propietario no puede «meter mano» al coche con la misma facilidad que en un modelo de combustión tradicional, un rasgo que los aficionados valoran muchÃsimo.
En este sentido, el directivo admite que se está estudiando de forma activa el retorno a un Abarth con motor térmico. Eso sÃ, subraya que solo se dará el paso si el producto final respeta el ADN de la marca, tanto en sensaciones de conducción como en margen para modificaciones y preparaciones que tanto han marcado la historia del escorpión desde sus orÃgenes.
La base técnica: plataforma STLA Small y margen de evolución…

El punto de partida para este hipotético Abarth Grande Panda serÃa la plataforma STLA Small, sobre la que se construye el propio Grande Panda. Se trata de una arquitectura versátil del grupo Stellantis que admite diferentes tipos de propulsión, tanto de combustión como electrificada, y que será utilizada en otros modelos del conglomerado.
Esta base también será la utilizada para futuros compactos deportivos de otras marcas del grupo, como el anunciado Peugeot e-208 GTi, que se ha adelantado con unos 280 CV y 345 Nm de par en versión eléctrica. Con ese precedente, no serÃa extraño que Abarth explorase configuraciones de potencia similares, ya sea con una mecánica de combustión, una variante hÃbrida ligera o incluso un planteamiento eléctrico de altas prestaciones, manteniendo siempre su toque especÃfico en puesta a punto y sonido.
Qué motor podrÃa montar un Abarth Panda moderno…

Aunque desde la marca no han confirmado la mecánica, se dan por prácticamente descartadas algunas opciones clásicas. Entre los aficionados serÃa lógico pensar en el conocido 1.4 turbo que impulsó a varias generaciones del Abarth 500, asà como a modelos como el Abarth Grande Punto o el 124 Spider, pero todo apunta a que este propulsor no regresará bajo el capó de los futuros compactos deportivos de la casa.
En su lugar, se barajan alternativas más modernas y eficientes, adaptadas a la normativa actual. Una de las candidatas más comentadas es el motor de 1,2 litros de Stellantis, que ya se está utilizando en otros modelos del grupo, como el Peugeot 208, y que podrÃa recibir una puesta a punto especÃfica Abarth para ofrecer un carácter más agresivo y un rendimiento acorde a la imagen deportiva de la marca.
Otra posibilidad serÃa recurrir a versiones hÃbridas ligeras de este 1.2, que en su configuración más prestacional puede alcanzar alrededor de 145 CV. Esta solución permitirÃa aprovechar un desarrollo mecánico ya existente, reduciendo costes y tiempos de ingenierÃa, y centrando los esfuerzos sobre todo en la parte de chasis, frenos y ajuste de suspensiones. La contrapartida es que, de optarse por este sistema mild hybrid, lo más probable es que se recurra exclusivamente a una caja de cambios automática de seis relaciones, ya que esta transmisión forma parte integral del conjunto hÃbrido y complica la llegada de una alternativa manual.
Más allá del Panda: opciones en el segmento A…

Aunque el foco de los rumores se sitúa en el Grande Panda, no se descarta que otros modelos pequeños de la gama Fiat puedan beneficiarse de este posible regreso a la combustión. El reciente movimiento de la marca lanzando una variante con motor hÃbrido ligero del nuevo Fiat 500 indica que en el segmento A también hay margen para combinaciones mecánicas más clásicas.
Esta estrategia abre la puerta a que un futuro Abarth derivado del 500 o de otros urbanos compactos recupere parte de la esencia de los antiguos deportivos de la casa, adaptándose al mismo tiempo a las exigencias medioambientales actuales mediante soluciones hÃbridas o mecánicas más eficientes, pero sin renunciar del todo al tacto y al sonido caracterÃsticos.
Lo que dicen los jefes de Abarth y Fiat en Europa…

La pista más clara ha llegado a raÃz de una pregunta realizada por la publicación especializada Autocar acerca de la posibilidad de ver un Grande Panda con motor de gasolina firmado por Abarth. Gaetano Thorel, máximo responsable de Abarth y también de Fiat en Europa, dejó una frase escueta pero significativa sobre los planes de la marca.
Ante la cuestión sobre esa posible variante deportiva, Thorel respondió: «Sin duda, vamos a aprovechar el legado de Abarth para hacer algo más. Es todo lo que podemos decir por ahora». Detrás de esta respuesta corta se esconde una realidad evidente: dentro de la compañÃa son conscientes de que seguir apostándolo absolutamente todo al coche eléctrico puede diluir la esencia de Abarth y, a la larga, poner en riesgo la viabilidad de la marca.
Por su parte, Olivier François, CEO global de Abarth y Fiat, ha señalado que, en términos de prestaciones puras, los eléctricos pueden ofrecer cifras muy competitivas. Pero también reconoce que el cliente tÃpico de Abarth no solo busca potencia, sino sonido, carácter mecánico y una experiencia de conducción más visceral, elementos que hoy no se reproducen con la misma facilidad en un modelo a baterÃas.
Plazos y posibles expectativas en el mercado europeo…

En cuanto a los tiempos, por ahora no hay un calendario oficial sobre la mesa. Desde la marca se mantiene la prudencia y no se ha concretado cuándo podrÃa llegar un Abarth Grande Panda o un nuevo modelo térmico. No obstante, las insinuaciones de sus dirigentes dejan entrever que, si reciben la aprobación, no deberÃan demorarse en exceso para aprovechar el tirón del nuevo Grande Panda y el interés de los aficionados.
Fuentes del sector apuntan a que podrÃan conocerse novedades importantes antes de que termine el año, especialmente en lo relativo a la definición del proyecto y a la decisión final sobre el tipo de motorización. En cualquier caso, el movimiento se percibe como clave para recuperar cuota en mercados europeos donde la electrificación avanza, pero buena parte del público entusiasta aún demanda opciones de combustión con carácter.
Con todos estos elementos sobre la mesa, el posible Abarth Grande Panda se dibuja como una carta importante en la estrategia de la marca para volver a conectar con sus seguidores en Europa: un utilitario deportivo apoyado en una plataforma moderna, con opciones mecánicas que equilibran normativa y sensaciones, y un diseño especÃfico que recupere parte del encanto de los viejos Abarth sin renunciar a la tecnologÃa actual, algo que podrÃa marcar el rumbo de la firma del escorpión en los próximos años.