
Cupra ha colocado al Raval en el centro de su presencia en el Salón de París. El urbano eléctrico, fabricado en Martorell, comparte protagonismo con una propuesta de imagen firmada por ABT, denominada Custom Cupra by ABT, que recupera parte del espíritu del concept UrbanRebel. No se trata de una variante con más potencia, sino de un conjunto de ajustes estéticos y detalles de acabado pensado para darle un aspecto más agresivo.
La cita francesa llega en un momento dulce para la marca. El Raval ha superado las previsiones que Cupra manejaba al inicio y acumula más de 50.000 pedidos desde su lanzamiento, lo que lo convierte en el estreno más exitoso de la firma. La producción en la planta catalana de Martorell se ha convertido en una pieza clave para atender esa demanda.
Qué añade el paquete Custom Cupra by ABT
El kit desarrollado junto al preparador alemán ABT incide sobre todo en la presencia exterior. Añade un splitter específico en el paragolpes delantero, otro en la zaga, faldones laterales, winglets y un alerón de techo más voluminoso. También incorpora llantas de aleación de 19 pulgadas en acabado Sport Black Matt, inscripciones de ABT y logotipos de Cupra en cromado oscuro. En el habitáculo hay detalles propios, aunque la marca no ha mostrado todavía todos los elementos interiores.
- Paragolpes delantero y trasero con splitters específicos.
- Faldones laterales, winglets y alerón de techo en negro brillante.
- Llantas exclusivas de 19 pulgadas, logotipos ABT y acabados oscuros.
- Detalles interiores personalizados, fabricados a mano.
Disponibilidad, montaje y precio
Cupra tiene previsto abrir los pedidos del paquete a finales de noviembre para determinadas versiones del Raval. La firma no ha concretado por ahora qué variantes serán compatibles ni cuánto costará. Quien ya tenga un Raval compatible podrá solicitar la instalación posteriormente en la red oficial, donde especialistas autorizados se encargarán del montaje. Si se pide junto a un coche nuevo, los componentes se preparan artesanalmente en la Cupra Racing Factory antes de colocarse en el vehículo. La experiencia con este tipo de programas en los León y Formentor sirve de precedente.
Tres versiones para enfoques distintos
La gama del Raval se organiza en torno a tres niveles: Plus, Endurance y VZ. El Plus recurre a 135 CV y una batería LFP de 37 kWh, planteado para quien se mueve sobre todo por ciudad y alrededores. El Endurance sube a 211 CV, utiliza una batería de 52 kWh y homologa hasta 446 kilómetros de autonomía. El VZ alcanza 226 CV, también con batería de 52 kWh, y añade una puesta a punto más deportiva. En las versiones de batería grande la carga rápida en corriente continua puede llegar a 105 kW, mientras que en corriente alterna se anuncia una potencia de 11 kW.
Interior amplio y conducción ágil
A pesar de sus alrededor de 4,04 metros de longitud, el Raval sorprende por el aprovechamiento del espacio. Las plazas traseras son más amplias de lo habitual en un urbano eléctrico y el maletero ronda los 430-441 litros según la versión, una cifra notable para su tamaño. El puesto de conducción combina una pantalla para la instrumentación y otra central para el infoentretenimiento, con asientos de tipo Sport o Bucket en función del acabado. En marcha, el chasis rebajado, las vías más anchas y una dirección específica le permiten moverse con soltura y transmitir sensaciones más deportivas que otros modelos de su categoría. La función One Pedal facilita la conducción en tráfico denso y ayuda a recuperar energía.
Demanda y fabricación en Martorell
El Raval se fabrica en Martorell sobre la plataforma MEB+ del grupo Volkswagen, la misma base que utilizan otros eléctricos urbanos de la corporación. Su acogida ha sido mejor de lo esperado: además de superar los 50.000 pedidos, la marca lo considera su lanzamiento más exitoso. Ese volumen convierte a la planta catalana en una pieza clave para sostener la ofensiva eléctrica de Cupra en Europa. La compañía trabaja con la vista puesta en mantener el ritmo de entrega y en aprovechar la capacidad industrial de Martorell.
El Raval afronta esta etapa como uno de los eléctricos urbanos con más tirón de Cupra. La marca lo lleva a París con una imagen más radical gracias al paquete de ABT, mantiene una gama con tres enfoques que van del uso cotidiano a las prestaciones y trata de responder a una demanda que ha superado sus previsiones. La combinación de diseño, habitabilidad y comportamiento explica por qué se ha convertido en un modelo tan relevante para la firma española, aunque el precio del kit de personalización sigue siendo una incógnita.

