La planta de la Zona Franca en Barcelona vive una transformación profunda con el inicio de las operaciones de la nueva línea de montaje M1. Este movimiento estratégico de EBRO Motors Group da un paso de gigante para consolidar la reindustrialización de los antiguos terrenos de Nissan, un espacio que vuelve a vibrar con el ensamblaje de vehículos tras un periodo de incertidumbre. La apuesta por la fabricación local no solo busca recuperar el pulso industrial de Cataluña, sino también posicionar a la marca como un actor relevante en el mercado automovilístico europeo.
Para lograr este objetivo, la casa ha ejecutado una inversión superior a los 150 millones de euros destinada a la modernización técnica y la integración de sistemas robotizados de última generación. Esta inyección económica permite que la fábrica sea mucho más eficiente, pasando de un modelo de montaje parcial de piezas que venían del extranjero a un proceso de fabricación prácticamente integral en Barcelona. Con esta infraestructura, la capacidad productiva se multiplica, permitiendo responder con mayor agilidad a la demanda creciente de los nuevos modelos de la firma.
Capacidad industrial renovada y tecnología de vanguardia…

La nueva línea de producción M1 cuenta con una extensión de casi 700 metros y está equipada con cerca de 200 robots que asisten a los operarios en 97 estaciones de trabajo. Gracias a este despliegue, se estima que se podrán fabricar hasta 250 vehículos cada día, lo que situaría la capacidad potencial de la planta en unas 50.000 unidades anuales para finales del próximo año. Si la demanda del mercado lo requiere y se activan todos los turnos disponibles, la cifra total sumando ambas líneas de montaje podría ascender a 130.000 vehículos al año, lo que devolvería a la Zona Franca a sus niveles históricos de actividad.
Actualmente, la línea M1 se encarga de dar vida a los modelos s400 y s700 en todas sus variantes de motorización. Por su parte, la línea M0, que ya estaba operativa, seguirá centrada en la producción de los todocaminos de mayor tamaño, como el s800 y el s900. El diseño de estas instalaciones destaca por su flexibilidad para producir distintos modelos de forma simultánea, incluyendo la preparación necesaria para fabricar el primer coche totalmente eléctrico de la casa, que está previsto que vea la luz en un futuro cercano.
Mayor impacto en el empleo local y resultados comerciales…

El crecimiento de la actividad industrial se ha traducido directamente en la creación de puestos de trabajo. La plantilla del grupo ya supera los 2.000 profesionales directos, entre los que destaca un nutrido grupo de más de 400 ingenieros. Solo con el arranque de la nueva línea, se han incorporado 350 nuevos operarios, reforzando el compromiso de la marca con el tejido laboral local. Se estima que, sumando los empleos indirectos relacionados con proveedores y logística, la actividad genera trabajo para unas 4.000 personas en la región.
En el plano económico, las previsiones son optimistas. La compañía espera cerrar el ejercicio actual con una facturación cercana a los 600 millones de euros y alcanzar un resultado operativo positivo. Estos números vienen respaldados por una buena acogida comercial, ya que la marca ha logrado duplicar su cuota de mercado en España en lo que va de año. Especialmente relevante es su papel en el sector de los híbridos enchufables y los SUV para particulares, donde ya se ha colado entre las diez marcas más vendidas, demostrando que su estrategia de precios y diseño está calando en el comprador nacional.
Colaboración estratégica y futuro eléctrico…

Un pilar fundamental en el desarrollo de la planta es la alianza con el fabricante chino Chery, que actúa como socio tecnológico. Se espera que, próximamente, las instalaciones de Barcelona también comiencen a producir modelos de las marcas Omoda o JAECOO, dependiendo de cómo evolucione la acogida de estos vehículos en el continente. Esta sinergia permite compartir costes de desarrollo y asegurar que la planta funcione a pleno rendimiento, aprovechando la base técnica de su socio para los nuevos lanzamientos electrificados que se fabricarán en suelo catalán.
La hoja de ruta de la compañía contempla seguir invirtiendo en la planta para internalizar procesos clave como la pintura y la soldadura, lo que reducirá la dependencia de componentes externos. Este enfoque busca fortalecer la cadena de suministro local y asegurar que la mayor parte del valor añadido del coche se quede en España. Con una gama centrada en la electrificación y una estructura industrial cada vez más sólida, el fabricante se prepara para afrontar los retos de la movilidad sostenible desde uno de los polos logísticos más importantes del Mediterráneo.
El renacimiento de esta histórica marca supone una noticia de calado para el sector del automóvil, ya que consolida a Barcelona como un centro de fabricación adaptable a las nuevas tecnologías. La unión de inversión privada, apoyo tecnológico internacional y una plantilla cualificada ha permitido que la Zona Franca recupere su protagonismo industrial, ofreciendo una alternativa sólida en el mercado de vehículos híbridos y eléctricos mientras se encamina hacia un modelo de negocio rentable y sostenible a largo plazo.
Fuente – EBRO by Newspress Spain
Imágenes | EBRO
