La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha una nueva campaña especial de control de velocidad que coincide con la activación de cinco nuevos puntos de vigilancia en carreteras de Albacete, Segovia y Soria. Esta iniciativa se enmarca en los periodos de mayor intensidad circulatoria del verano, cuando se combinan desplazamientos largos hacia zonas vacacionales con numerosos trayectos cortos.
La campaña, que se desarrollará durante una semana, cuenta con la participación de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y de las policías autonómicas y locales que se sumen. Además, se extiende a otros países europeos adheridos a la red RoadPol, lo que refleja un esfuerzo coordinado para reducir la siniestralidad.
¿Dónde están los nuevos radares?
Los nuevos dispositivos incluyen un radar fijo y dos radares de tramo bidireccionales, que en total suman cinco puntos de control. El radar fijo se ubica en la carretera CL-101, en Soria, concretamente en el kilómetro 7,020 en sentido decreciente. Los radares fijos y de tramo de la DGT están en la N-110, en Segovia, entre los kilómetros 158,7 y 161,3, y en la CM-412, en Albacete, entre los kilómetros 202,5 y 208,15. Todos ellos controlan ambos sentidos de la circulación.
Según ha informado Tráfico, todos los radares están debidamente señalizados en la vía y sus ubicaciones exactas se han publicado en la página web oficial de la DGT. Además, los operadores de servicios de información al tráfico ya disponen de estas localizaciones para incorporarlas a los navegadores, de modo que los conductores puedan conocerlas con antelación.
Primer mes informativo
Durante el primer mes de funcionamiento, los conductores que sean captados superando los límites establecidos recibirán una notificación informativa, en lugar de una multa. Este aviso sirve para advertirles de que han sido detectados por uno de los nuevos radares. Pasado ese periodo, los excesos de velocidad serán denunciados y sancionados con normalidad.
Esta medida busca dar a conocer la existencia de los nuevos controles y fomentar una conducción más segura, especialmente en tramos donde la velocidad es un factor de riesgo relevante. La DGT recuerda que la velocidad inadecuada es el tercer factor concurrente más habitual en los siniestros viales, con una presencia destacada en los accidentes mortales.
La velocidad, factor clave en los siniestros
Según los últimos datos de la DGT, en 2024 la velocidad inadecuada incidió de manera determinante en 307 siniestros mortales, lo que representa un 22% del total registrado en las carreteras de su ámbito de competencia. Estas cifras refuerzan la necesidad de mantener campañas de control y de concienciación.
El Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC) señala que reducir solo 1 km/h la velocidad media evitaría más de 2.200 fallecimientos al año en las carreteras de la Unión Europea. Por el contrario, un aumento de 10 km/h incrementa un 220% el riesgo de sufrir un siniestro mortal. Los peatones son especialmente vulnerables: a 30 km/h, el riesgo de fallecimiento en un atropello es del 5%, mientras que a partir de 80 km/h resulta prácticamente imposible sobrevivir.
Sanciones y consecuencias

Superar los límites de velocidad puede acarrear multas de entre 100 y 600 euros, además de la pérdida de hasta seis puntos del permiso de conducir. Las sanciones se dividen en graves y muy graves, dependiendo del exceso cometido. Por ejemplo, en vías con límite de 60 a 120 km/h, superar en más de 50 km/h la velocidad permitida conlleva una multa de 500 euros y 6 puntos.
En los casos más extremos, como superar en 60 km/h el límite en vías urbanas o en 80 km/h en interurbanas, el asunto pasa al ámbito penal. El Código Penal establece penas de prisión, multa o trabajos en beneficio de la comunidad, además de la privación del derecho a conducir. La DGT insiste en que el control de la velocidad es una prioridad dentro de su estrategia de tolerancia cero con los comportamientos de riesgo al volante.
Con esta campaña y la incorporación de los nuevos radares, la DGT refuerza su compromiso con la seguridad vial, especialmente en un momento del año en el que las carreteras registran un elevado volumen de tráfico. La combinación de vigilancia, información y sanción busca reducir la siniestralidad y concienciar a los conductores sobre los peligros del exceso de velocidad.