El sector de los vehículos comerciales ligeros vive un momento de transformación profunda con la llegada de las renovadas furgonetas de Stellantis. Tras casi tres décadas teniendo una estructura que apenas había variado, la nueva generación de la Peugeot Partner y la Citroën Berlingo llega para jubilar a los modelos anteriores, apostando por una base técnica mucho más moderna y eficiente. Este cambio no es solo estético, sino que implica el uso de la arquitectura europea EMP2, lo que garantiza un comportamiento dinámico y una robustez muy superiores a lo que conocíamos hasta ahora en estos furgones de carga.
El cambio de aires le sienta de maravilla a estos modelos que, aunque mantienen su enfoque como herramientas de trabajo puras, ahora se sienten mucho más cercanos a un turismo en cuanto a confort y manejo. Al fabricarse bajo estándares internacionales, el salto en calidad de materiales y ensamblaje es evidente desde el primer contacto. Se nota que Stellantis ha querido unificar su oferta global, trayendo soluciones que ya son un éxito en el Viejo Continente para satisfacer a los profesionales que pasan muchas horas al volante y necesitan algo más que un simple cajón con ruedas para cumplir con su jornada laboral.
Dimensiones y capacidad: más espacio para el día a día…

Uno de los aspectos donde más pecho sacan estos nuevos modelos es en sus cotas exteriores e interiores. Con una longitud total que alcanza los 4,75 metros, estas furgonetas han crecido considerablemente, lo que se traduce en una distancia entre ejes de casi tres metros. Este incremento permite que el volumen de carga se sitúe ahora en los 3,9 metros cúbicos, una cifra que deja atrás los registros de sus predecesoras y facilita enormemente el transporte de bultos voluminosos o incluso pallets de tamaño estándar gracias a un diseño de caja muy cuadrado y aprovechable.
En cuanto al peso que pueden transportar, la ficha técnica confirma que admiten hasta 865 kilos de carga útil. Para facilitar las tareas de carga y descarga en entornos urbanos complicados, cuentan con un portón lateral corredero y puertas traseras de doble hoja que se abren hasta 180 grados. No se han olvidado de los detalles prácticos, sumando múltiples puntos de anclaje y una iluminación específica en la zona de carga que permite trabajar con comodidad aunque el sol ya se haya puesto o nos encontremos en un almacén mal iluminado.
Motorización diésel: eficiencia y empuje…

Bajo el capó, tanto la opción de Peugeot como la de Citroën apuestan por un bloque mecánico de sobra conocido por su fiabilidad. Se trata del motor 1.6 turbodiésel de inyección directa que entrega 92 CV de potencia. Lo realmente importante para el transporte no es la velocidad punta, sino el empuje, y aquí parte de 230 Nm de par motor máximo que aparecen desde muy abajo, concretamente a las 1.750 revoluciones. Esto asegura que, aunque llevemos la furgoneta cargada hasta los topes, la respuesta al acelerador sea digna y no nos quedemos vendidos en una incorporación o un repecho.
Este motor se asocia a una caja de cambios manual de cinco velocidades con un escalonamiento pensado para favorecer el ahorro de combustible en trayectos interurbanos. Además, el conjunto mecánico viene preparado para cumplir con normativas de emisiones exigentes, manteniendo un tanque de combustible de 53 litros que otorga una autonomía bastante generosa para olvidarse de pasar por la gasolinera cada poco tiempo. La dirección ahora cuenta con asistencia eléctrica, lo que hace que ratonear por calles estrechas sea mucho menos cansado para los brazos del conductor.
Un interior pensado para tres y con mucha tecnología…

Si entramos en la cabina, el cambio es radical respecto a lo que se estilaba el siglo pasado. La gran novedad es la configuración de tres asientos individuales en la parte delantera, lo que permite llevar a dos acompañantes sin que el espacio sea un drama. El puesto de conducción se ha modernizado con un cuadro de instrumentos digital y una pantalla táctil central de 10 pulgadas. Este sistema multimedia es el centro neurálgico del vehículo, permitiendo conectar el móvil mediante Android Auto o Apple CarPlay para llevar el navegador o la música a mano de forma intuitiva.
- Asiento del conductor regulable en altura, profundidad y con soporte lumbar para evitar dolores de espalda.
- Freno de mano eléctrico que libera espacio en la consola central y aporta un toque de modernidad.
- Volante multifunción ajustable que permite controlar el limitador de velocidad y la radio sin soltar las manos.
- Huecos portaobjetos inteligentes como el espacio superior tipo capuchina para guardar papeles o herramientas pequeñas.
Seguridad y equipamiento de serie…

En el apartado de seguridad, Stellantis no ha querido escatimar, sabiendo que estos vehículos son oficinas móviles. De serie, se incluyen frenos de disco en las cuatro ruedas, algo que mejora notablemente la distancia de frenado frente a los sistemas de tambor tradicionales. También incorporan control de estabilidad (ESP), frenos ABS y doble airbag frontal. Un detalle muy de agradecer es la inclusión de la cámara de visión trasera y sensores de aparcamiento, elementos que se vuelven casi imprescindibles cuando la parte trasera es totalmente opaca y hay que maniobrar en sitios justos.
También se han añadido asistentes que antes eran impensables en este segmento, como el aviso de fatiga (Coffee Break Alert), que recomienda parar si detecta que llevamos demasiado tiempo conduciendo sin descanso. El equipamiento se completa con un sensor de presión de neumáticos y un protector de cárter de serie, ideal para proteger los bajos del motor si nos toca circular por zonas de obras o caminos que no estén en perfecto estado de revista. Todo este despliegue técnico busca reducir la siniestralidad laboral y hacer que el trabajador se sienta protegido en todo momento.
Esta actualización integral sitúa a los furgones de Peugeot y Citroën en una posición de privilegio dentro del mercado de los utilitarios ligeros. Al combinar una capacidad de carga de casi 4 metros cúbicos con una motorización diésel muy elástica y un equipamiento tecnológico que nada tiene que envidiar a un turismo medio, se convierten en una herramienta polivalente y extremadamente robusta para cualquier pyme o autónomo. El paso a la plataforma moderna no solo mejora la seguridad y el confort, sino que garantiza que estos modelos sigan siendo los reyes del reparto urbano durante muchos años más, adaptándose sin fisuras a las exigencias logísticas actuales.
Fuente – Stellantis
Imágenes | Citroën – Peugeot