Prueba BMW X1 2.0i sDrive XLine, diseño exterior e interior

BMW X1 2.0i S-Drive XLine

El diseño exterior del nuevo BMW X1 resulta espectacular

El BMW X1 es un coche muy evolucionado respecto al anterior todocamino de la marca. Las mayores diferencias se aprecian sobre todo en la sensación de calidad interior y la impresión visual. A nivel mecánico brilla a un gran nivel, ofreciendo una experiencia de conducción bastante deportiva que entusiasmará a los conductores que valoren las sensaciones más que el confort. Quienes valoren más el confort, quizá deberían mirar también el Audi Q3
Al igual que el modelo anterior, adolece de unas plazas traseras algo estrechas y unos huecos portaobjetos justos para un coche de su tamaño. Por el contrario las plazas delanteras y el espacio longitudinal del coche están a buen nivel.
El modelo que hoy probamos está animado por el motor de gasolina de 2 litros turbo y 184 CV, transmitiendo su potencia únicamente a las ruedas posteriores a través de una sensacional caja automática Steptronic de 8 velocidades. Está claro que en nuestro país esta combinación no va a triunfar mucho… y es una lástima, porque el coche es una delicia en suavidad, anda rápido y no gasta mucho a ritmos normales.

Diseño exterior con mucho empaque

El BMW X1 se parece bastante al modelo precedente, pero de un vistazo ya se aprecian importantes diferencias que indican que nos encontramos ante un coche de más “categoría”. Por ejemplo la superficie pintada es mayor que el anterior modelo, el cual lucía mucho plástico negro principalmente en la parte baja de la carrocería. Esto sería un problema para quien haga un uso frecuente fuera del asfalto, ya que necesariamente esa parte de la carrocería sufre con las piedras proyectadas y las ramas. La mayoría de los clientes preferirán esta estética más interesante antes que una mayor resistencia al trato duro.

BMW X1 2.0i S-Drive vista trasera

La pintura opcional  “Naranja Valencia” varía mucho de tono con los cambios de luz ambiental

También se aprecian unos nuevos retrovisores más trabajados que además integran los intermitentes. Mención especial merecen las ópticas frontales que incluyen faros de diseño doble con iluminación Xenon  y aros tipo LED que cumplen la función de luz diurna. Los pilotos traseros son mucho más simples pero también gozan de tecnología LED.
El aspecto exterior puede modificarse en función de diversos paquetes (paquete M, paquete X-Line, etc.) y una serie de extras (llantas, cromados, zonas pintadas en negro mate, etc.)
En general el nuevo X1 es un coche muy atractivo y no excesivamente llamativo, salvo que venga pintado en colores tan novedosos como el de nuestra unidad de pruebas (denominado “Naranja Valencia”). Ya que hablamos de colores, ahora hay cuatro pinturas nuevas más para elegir.

BMW X1 2.0i S-Drive salpicadero

Un interior de calidad

Al abrir la puerta nos encontramos una magnífica tapicería color beige con ribetes cosidos del color de la carrocería (anaranjado en este caso). Visualmente son preciosos y además cumplen bien su función de sujetar el cuerpo y proporcionar confort, pese a no contar con todos los reglajes a los que BMW nos tiene acostumbrado (como opcional a pagar).

Un detalle que me llama la atención es que pese a la vocación deportiva del acabado X-line se haya optado por la decoración mixta de aluminio y madera, en vez de utilizar aluminio-carbono o simplemente aluminio pulido. Me resulta extraña la combinación cromo-aluminio-madera del habitáculo. El toque de modernidad lo aporta la excelente pantalla de 8,8” controlada por el mando i-Drive desde donde podemos configurar y consultar multitud de información del coche. Es idéntica a la que utilizan otros coches de la marca, con más o menos funciones según el equipamiento.

BMW X1 2.0i S-Drive asientos

La tapicería beige es un extra que viste mucho el interior

La postura de conducción es muy buena, con unos amplios reglajes tanto del asiento como del volante. Curiosamente el cinturón de seguridad no tiene regulación en altura, aunque no me sorprende ya que BMW prescinde de dicho ajuste en muchos modelos. Las plazas delanteras son amplias y permiten una postura de conducción baja que nos hace olvidar que viajamos en un SUV. Pese al techo solar, la altura libre que queda es muy buena. Al igual que en otros modelos de BMW, el tacto del volante y de otros mandos (palancas de intermitentes, regulador de velocidad, etc) es espectacular, de lo mejor del mercado.
El guarnecido del asiento es cómodo y se agradece ya que los neumáticos de perfil bajo tipo Run Flat (Pirelli Cinturato P7 Runflat en medidas 225/45/R18) filtran mal las irregularidades del suelo. Pese a ser cómodos también recogen suficientemente bien el cuerpo, aunque menos que otros asientos que he probado en esta marca, que se ajustan a ti como un guante.

BMW X1 2.0i S-Drive asientos traseros
Las plazas traseras son cómodas también, permitiendo un buen acceso y salida al vehículo. El espacio para las piernas y hasta el techo es excelente, aunque como ya hemos dicho el coche en general peca de estrecho, algo que se nota sobre todo en las plazas traseras. Una vez en marcha se aprecia que los ocupantes de las plazas posteriores no van a tener mucha sujeción lateral.

BMW X1 2.0i S-Drive equipamiento interior
Los asientos delanteros llevan un recubrimiento de plástico en su parte posterior (algo que se agradece si van niños en las plazas traseras) y bolsa portaobjetos. Las plazas posteriores disponen de un reposabrazos reclinable. Los anclajes Isofix con Top Tether pueden vienen camuflados con unas tapitas de plástico, como en otros coches de la marca.

Maletero bien estudiado

El maletero tiene una capacidad de 420 litros y unas formas bien definidas y aprovechables. A ambos lados hay pequeños huecos para llevar objetos como un extintor, botiquín, etc. Toda la superficie está cubierta de moqueta de aspecto resistente, aunque no es reversible con fondo de goma como otros modelos más “duros”. Como es lógico, el respaldo es abatible en 40/20/40 para ampliar el maletero hasta los 1.350 litros. Tiene un pequeño doble fondo que oculta parte de la instalación eléctrica. Aunque no está previsto para ser usado, puede guardarse algún objeto pequeño allí.

BMW X1 2.0i S-Drive maletero
Los huecos portaobjetos no son especialmente amplios para un SUV, aunque también es cierto que no tiene vocación familiar “pura”. Eso sí, todos los huecos están bien guarnecidos y acabados. Mención especial merece el reposabrazos delantero, amplio y muy aprovechable; en cambio, la guantera nos servirá para el chaleco y poco más.
Durante la noche disfrutaremos de un coche con una iluminación ambiental muy agradable, con puntos de luz distribuidos por el techo y la zona de los pies. La instrumentación tiene la típica iluminación color ámbar de la marca bastante discreta.

Continuará…

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