Prueba BMW X2 sDrive20i

Aunque en 1999 no gustó a los más puristas que BMW, una marca con tanta historia deportiva a sus espaldas, lanzara un todo terreno como era el primer BMW X5, el tiempo le ha dado la razón a la firma bávara. Después del X5 llegarían los X3, X6, X1 y X4, comercializando solo en España más 152.000 unidades de modelos X en estos 18 años. Ahora llega un nuevo integrante, el BMW X2, que hemos podido poner a prueba durante su presentación nacional. Un coche que ha resultado ser una auténtica sorpresa.

Tomando la base del BMW X1, modelo al que citaremos en un buen número de ocasiones durante este artículo, el BMW X2 logra un enfoque más deportivo y juvenil, tanto a nivel estético como en comportamiento dinámico. Eso sí, a costa de un precio 1.500 euros superior y de perder cierto confort y practicidad en el día a día. Pero en cualquier caso, y tras ya haberlo probado, todo parece indicar que será un modelo exitoso que además traerá nuevos clientes a la marca. Y ojo, porque todavía quedan más modelos X por llegar a BMW. ¿Nos acompañas en esta prueba del BMW X2?

Juvenil, dinámico, urbano y pasional

Sin duda, la mejor baza del BMW X2 es su diseño, que se diferencia notablemente del resto de modelos de la marca. Las dimensiones de su carrocería son 4,36 metros de largo, 1,82 de ancho y 1,53 de alto, con una batalla de 2,67 metros. En comparación con el anteriormente citado BMW X1, es 8 centímetros más corto y 7 más bajo, algo que, como veremos más adelante, repercute parcialmente en la habitabilidad interior y en el espacio de carga.

Como ya sabéis, el BMW X2 está disponible con cuatro acabados de estéticas diferentes. En primer lugar tenemos un acabado que podríamos denominar como base, mientras que en un escalón por encima queda el Advantage, dando paso a los topes de gama: los BMW X2 M Sport y X2 M Sport X. Estos dos últimos tienen un enfoque más dinámico, apostando por una imagen más asfáltica en el M Sport, y detalles camperos con marcadas protecciones en los bajos en el M Sport X.

La marca bávara nos comenta que el X2 es mucho más que un nuevo modelo de su gama X, especialmente por su diseño. Dicha afirmación nos invita a pensar que la futura línea de diseño de la marca podría derivar de la estética utilizada en este modelo. Sinceramente es algo que podemos confirmar por dos lados; primero porque sus capacidades fuera del asfalto -por los ángulos de carrocería y distancia al suelo- son mínimas, y también porque en materia de diseño es muy diferente al BMW X1, del que deriva directamente. Con el BMW X2 se busca una mayor diferenciación, una estética más juvenil y urbana gracias a un diseño crossover muy trabajado. Para gustos, colores, pero si tengo que “mojarme”, reconozco que visualmente el X2 me gusta más que el resto de BMW X.

El diseño es totalmente nuevo, apostando por una imagen mucho más deportiva que en el resto de la gama SUV de BMW. En su frontal nos encontramos constantemente con marcadas y afiladas líneas de tensión, con grandes tomas de aire y con unos “riñones” -como comúnmente se conocen a las características entradas de aire centrales del frontal- a los que “se les ha dado la vuelta”, siendo más anchos en su parte inferior que en la superior. Sus faros, de LED, transmiten una mirada enfadada, terminando de completar una cara muy dinámica.

Pasando a la vista lateral continuamos apreciando diferencias con su hermano de plataforma, el X1. No hace falta tirar de metro para ver con claridad que la carrocería está cerca del suelo y de que el campo no será su hábitat. Por otro lado, los pasos de rueda son más grandes de lo que parecen, pues las grandes llantas con neumáticos de perfil bajo engañan a nuestra percepción visual.

Continuando con el costado, la cadera es muy alta y la superficie acristalada bastante contenida, demasiado me atrevería a decir, pero una vez en el interior no compromete tanto la visibilidad y la sensación de espacio como podríamos esperar. En el pilar trasero se ubica el logo de la marca, como en los deportivos coupés de antaño de BMW. Vale que el concepto de este X2 no se parece en nada a aquellos, pero es un detalle muy llamativo y que, personalmente, me gusta. La caída del techo se inicia antes del pilar C, dando una apariencia de coupé resaltada por el spoiler final.

Pero no terminan aquí las diferencias estéticas con el resto de modelos de la marca. Pues el X2 de BMW también tiene su propia retaguardia. El portón está muy trabajado estéticamente hablando, con líneas horizontales y varias curvas en su forma. Los pilotos de luces quedan divididos entre la propia carrocería y el maletero, con un diseño que combina ángulos marcados y curvas, con una disposición de luces de LED que lo hace fácilmente reconocible en la oscuridad y que le da tridimensionalidad. En la parte baja del paragolpes aparecen dos salidas de escape circulares de 90 mm, una a cada lado.

En el interior han preferido asegurar y, por otro lado, pierde algo de espacio

Mucho cambio en la estética exterior, pero no tantas variaciones en el interior. La ubicación y diseño de los diferentes mandos del salpicadero lo hacen fácilmente reconocible como un BMW, no habiendo innovado demasiado; algo que sí nos hubiera gustado viendo el trabajo y diferenciación del exterior. Eso sí, no por ser el X más pequeño de la marca han escatimado en calidades -como sí hace el T-Roc de Volkswagen, por ejemplo-, pues la sensación sigue siendo la de un vehículo premium.

Los materiales transmiten muy buenas sensaciones, aunque es cierto que las unidades que hemos conducido traían un buen número de opcionales. La consola central está ligeramente orientada hacia el conductor, los tapizados de los asientos y las puertas de nuestra unidad son de alta calidad y también tenemos una pantalla táctil capacitiva además de un head up display que proyecta las informaciones en el parabrisas.

Respecto a la habitabilidad, en las plazas delanteras notamos que no estamos tan altos como en otros modelos de tipo SUV, siendo una postura más similar a la de un compacto que a la de un todo camino. En cuanto al espacio, aquí delante nos sentimos bastante holgados, como en prácticamente todos los modelos de esta categoría, aunque es cierto que el techo queda algo más cerca que en otros vehículos. En cualquier caso, personas de 1,90 -o incluso más altura- no tendrán problemas. Pero por sus formas y dimensiones, tenemos ganas de ver qué nos deparan sus plazas traseras.

Abrimos la puerta trasera y, antes de entrar, nos fijamos bien en los detalles. El marco superior de la carrocería queda más bajo de lo deseado, por lo que tendremos que bajar la cabeza si no queremos dejarnos los cuernos, como se suele decir; aunque tampoco penséis que estamos subiendo a un coupé de los años 90. El paso de rueda también se nota al entrar, pero tampoco es algo exagerado.

Cerramos la puerta y el menor tamaño de las ventanillas se deja notar, dando un poco de sensación de estrechura en un primer momento. Dicho esto, y tras acoplarnos como es debido, aunque la habitabilidad es inferior que en el X1, cuatro adultos de talla normal (1,80, por ejemplo) pueden viajar sin problemas de espacio, pues la anchura es suficiente, como también lo es el espacio para las piernas. Para la cabeza no hay tanta distancia como en su modelo hermano, pero es más suficiente de lo que nos pensábamos por las imágenes exteriores. Eso sí, la plaza central mejor reservarla para casos especiales y, si puede ser, invitemos a utilizarla al pasajero más pequeño.

Salimos y echamos un vistazo a su espacio de carga. El maletero cubica 470 litros, una cifra buena para su tamaño exterior. Son solo 35 litros menos que en el X1, lo que no es una gran diferencia, pero es cierto que la practicidad es inferior porque la boca de carga queda en una posición alta y además es de un grosor considerable, algo que dificultará coger y dejar objetos pesados y/o voluminosos en su maletero. Si abatimos los asientos, en proporciones 40:20:40, logramos 1.355 litros.

Motorizaciones disponibles en el BMW X2

Al menos por el momento, el BMW X2 está disponible con cinco versiones mecánicas diferentes -dos de gasolina y tres diésel-, cuyas potencias oscilan entre los 140 y 192 CV. Al menos por el momento, las de gasolina solo se pueden asociar a la tracción delantera, mientras que las diésel serán versiones xDrive, pudiendo escoger también tracción delantera en la de menor potencia. De igual forma, algunas pueden equiparse con cambio manual y otras con transmisión automática.

No sabemos si en un futuro llegará alguna variante electrificada o si, en el lado opuesto, podremos disfrutar de un X2 de altas prestaciones. Pero responsables de la marca sí nos han confirmado que dentro de unos meses se ampliará la oferta mecánica con alguna motorización más accesible, por lo que pronto veremos un BMW X2 sDrive16i y/o 16d.

Conduciendo el BMW X2 sDrive20i

Ahora sí, llega el momento para el que todo coche, al menos de momento, ha sido concebido: la conducción. Como decíamos unos párrafos más arriba, la postura de conducción es notablemente más parecida a la de un modelo compacto que a la de un SUV, pues en el BMW X2 estamos 2 cm más cerca del suelo que en un X1. Algo que, personalmente, me gusta mucho.

La ruta organizada por BMW partía desde la zona de Aravaca, en Madrid, hasta el centro de la ciudad de Segovia. Primero realizábamos unos kilómetros de autovía por la A6 para posteriormente llegar a Segovia por el Puerto de Navacerrada. Para completar el recorrido elegimos el BMW X2 sDrive20i en acabado M Sport X que veis en las imágenes, cuyo motor es un 2.0 litros TwinPower Turbo que eroga 192 CV, entre 5.000 y 6.000 rpm, y 280 Nm, entre 1.350 y 4.600 vueltas de cigüeñal. Se asocia a una transmisión de doble embrague con 7 marchas.

Como no podía ser de otra forma, la energía del motor es más que suficiente para realizar adelantamientos e incorporaciones ágiles a vías rápidas, no siendo necesario acelerar a fondo para que la transmisión baje demasiadas marchas y eleve el régimen del motor a su zona más alta. El aislamiento acústico es muy bueno, aunque los neumáticos de corte deportivo en esta versión sí son algo ruidosos. En cualquier caso, solo nos daremos cuenta si prestamos atención a ello con el equipo de audio apagado.

Dejamos a un lado las vías rápidas para tomar el Puerto de Navacerrada. Aquí se nota que el centro de gravedad, pese a ser un crossover, no es alto, pues no aparecen inclinaciones a la hora de trazar curvas a ritmos elevados ni cabeceos al frenar con fuerza, consiguiendo más agarre lateral del esperado incluso con un temperaturas exteriores que en ocasiones estaban por debajo de los 0 grados, Destacar también que BMW ha logrado, una vez más, obtener un reparto de pesos del 50 % para cada eje. Esta suspensión es adaptativa, comportándose de formas distintas dependiendo de nuestra conducción y del modo de conducción escogido (Sport, Comfort y Eco).

Fluyendo entre las curvas de la sierra, el coche se muestra aplomado y transmite bastante confianza al conductor, pues la dirección es rápida, directa y tiene poca desmultiplicación, lo que aumenta nuestro disfrute al volante y la sensación de deportividad. A ello también ayuda que la caja de cambios incorpore levas, pues, aunque en ocasiones se le atraganten las reducciones fuertes y rápidas, el cambio es rápido, efectivo y para nada brusco.

BMW X2 con acabado M Sport

Precisamente la transmisión, utilizando el modo secuencial, nos dejó ver el gran empuje del sDrive20i desde abajo, pues con pendientes ascendentes del 7 % respondía con relativa contundencia y ganábamos velocidad con progresividad desde unas 1.800 vueltas. Nada mal para, recordemos, ser una mecánica de gasolina. Y es que los motores sobrealimentados nos lo ponen muy fácil en estas situaciones, no viéndonos obligados a jugar constantemente con la caja de cambios en los puertos de montaña.

En resumen

Incluso a mí, ahora que hago recapitulación de la experiencia con el BMW X2 sDrive20i, me es complicado asimilar lo anteriormente descrito. Reconozco que me lo he pasado bien por una carretera de curvas con un coche de estética crossover, con cambio automático y de tracción delantera, todo ello sin ser ninguna versión específica deportiva. Me ha recordado a MINI en ese sentido -al fin y al cabo comparte plataforma con el Countryman-. Y es que, aunque BMW haya cambiado en los últimos años y ahora produzca coches de tracción delantera y carrocerías de tipo todo camino e incluso monovolumen, los genes son los genes y el tacto deportivo no se pierde así como así.

Eso sí, me gustaría poderlo probar más detenidamente y en circunstancias cotidianas para comprobar si ese diseño tan característico penaliza notablemente en el día a día, así como para ver si la configuración más rígida del chasis pasa factura en cuanto al confort en ciudad y en vías rotas y, por supuesto, evaluar sus consumos de combustible.

Equipamientos BMW X2

El BMW X2 está disponible actualmente con cuatro niveles de acabado diferente. Empieza por el acabado de acceso, que BMW no denomina de ninguna forma particular y que nosotros hemos llamado “acabado base”. En un escalón superior queda el Advantage, que tiene un precio extra de 1.850 euros. Más arriba, por 6.250 euros, tenemos los M Sport X y M Sport, que prácticamente solo varían entre sí la estética de la carrocería, pues el equipamiento y configuración del chasis y demás es idéntico.

Acabado base

  • Llantas de 17 pulgadas
  • Volante deportivo de cuero con mandos
  • Performance Control
  • Reposabrazos delantero
  • Sensor de lluvia
  • Climatizador bi-zona
  • Active Guard
  • Llamada de emergencia inteligente
  • Servicios ConnectedDrive
  • Servicios remotos
  • Radio BMW Professional con Bluetooth
  • Garantía extendida a 3 años o 200.000 km
  • Isofix en el asiento del copiloto

Advantage

  • Faros antiniebla de LED
  • Sensores de aparcamiento delantero y trasero
  • Apertura automática del portón del maletero
  • Control de crucero

M Sport X

  • Tapicería en Alcántara/Gelb
  • Asientos deportivos
  • Llantas de 19 pulgadas
  • Suspensión deportiva con altura rebajada en 10 mm
  • Dirección deportiva M
  • Volante M de cuero
  • Paquete de iluminación
  • Paquete exterior M Sport X
  • Guarnecido interior en Antracita
  • Molduras específicas

M Sport

  • Tapicería en Alcántara/Blau
  • Asientos deportivos
  • Llantas de 19 pulgadas
  • Suspensión deportiva con altura rebajada en 10 mm
  • Dirección deportiva M
  • Volante M de cuero
  • Paquete de iluminación
  • Paquete exterior M Sport
  • Guarnecido interior en Antracita
  • Molduras específicas

Precios BMW X2

Versión Combustible Potencia Tracción Transmisión Precio
Versión Combustible Potencia Tracción Transmisión Precio
BMW X2 sDrive18i Gasolina 140 CV Delantera Manual 35.850 €
BMW X2 sDrive20i Gasolina 192 CV Delantera Automático 40.650 €
BMW X2 sDrive18d Diésel 150 CV Delantera Manual 35.050 €
BMW X2 xDrive18d Diésel 150 CV Integral Manual 38.650 €
BMW X2 xDrive20d Diésel 190 CV Integral Automático 42.700 €

Galería de imágenes del BMW X2

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Amante de todo lo que se mueva gracias a la energía de un motor y apoye en asfalto a través de neumáticos. Durante mi infancia buscaba, entre los coches estacionados, el velocímetro con la cifra de velocidad punta más alta. Por fortuna para mí, en aquellos tiempos no estaban de moda los cuadros digitales. Aprender, aprender y aprender.

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