Seat S.A., ha enviado un mensaje de tranquilidad a su plantilla en España al confirmar que no habrá más medidas de recorte de empleo en la fábrica de Martorell ni en el resto del país. La dirección de la compañía española se desmarca así del plan del Grupo Volkswagen para su mercado doméstico, donde se ha anunciado un recorte de alrededor de 50.000 puestos de trabajo en Alemania de aquí a 2030 dentro de una estrategia global de ahorro de costes.
En ese contexto de ajuste en el grupo matriz, la filial española ha querido dejar muy claro que su estrategia pasa por proteger el empleo en Martorell y apoyarse en nuevos modelos eléctricos y en la planta de baterías en Martorell para ganar rentabilidad. La empresa insiste en que la mejora de resultados prevista para los próximos años se basará en el control de costes, el impulso de las ventas y una reducción progresiva de las inversiones, pero no en despedir personal adicional en España.
Seat S.A., se desmarca de los despidos del Grupo Volkswagen…

El consejero delegado de Seat y Cupra, Markus Haupt, ha reiterado que la compañía no contempla «ningún tipo de reducción de plantilla en los próximos años» en España, pese al plan de ajuste de la matriz alemana. Según el directivo, Seat mantuvo estable su plantilla en 2025 y no prevé recortes de empleo como herramienta para mejorar su cuenta de resultados, ni siquiera con el exigente objetivo de alcanzar una rentabilidad del 6% sobre ventas en 2030.
En la rueda de prensa tras la presentación de resultados, Haupt subrayó que la automovilística con sede en Martorell no condicionará su estrategia al drástico recorte de empleo de Volkswagen en Alemania. La compañía en España se centrará en maximizar las ventas, ajustar costes y optimizar inversiones, confiando en que la nueva generación de vehículos eléctricos y la consolidación de Cupra permitan recuperar márgenes sin recurrir a expedientes de reestructuración adicionales.
Una transformación interna ya en la recta final…

Aunque Seat descarta nuevos despidos vinculados al plan de ahorro del grupo, el propio Haupt recordó que la empresa lleva años inmersa en la mayor transformación de su historia. Ese proceso ha supuesto no solo la adaptación tecnológica y productiva para integrar el vehículo eléctrico en Martorell, sino también una profunda revisión de los procesos internos, la organización y la estructura corporativa.
Dentro de esa transformación se anunció hace tiempo una reducción del 20% del personal indirecto y del 30% de las estructuras directivas, un ajuste que se está completando de forma gradual. Esta reestructuración está prevista que finalice a finales de 2026, y la dirección asegura que ya se encuentra en la fase final del plan, cumpliendo los compromisos asumidos con anterioridad sin necesidad de poner en marcha nuevos recortes de plantilla adicionales a los ya planificados.
En paralelo, el vicepresidente ejecutivo de finanzas e IT, Patrik Andreas Mayer, explicó que la compañía ha aplicado un plan de reducción de costes de estructura cercano al 20%. Esta disciplina interna forma parte de una nueva estrategia corporativa basada en la creación de valor, la excelencia operativa y el crecimiento continuado de Cupra, con la vista puesta en consolidar la rentabilidad a largo plazo sin deteriorar el empleo industrial en España.
Resultados de 2025: más ingresos, beneficio lastrado…

El ejercicio 2025 ha dejado una foto compleja en las cuentas de Seat. Por un lado, la compañía logró aumentar sus ingresos un 5,1%, hasta 15.300 millones de euros, impulsada por un récord de entregas: se vendieron en torno a 586.300 vehículos, con fuertes subidas en híbridos enchufables (+62,9%) y eléctricos puros (+65,9%). Cupra, por su parte, alcanzó el millón de unidades vendidas desde su lanzamiento y aspira a una cuota de mercado del 3% en Europa, objetivo ya superado en países como Alemania y Dinamarca.
Sin embargo, la otra cara de la moneda fue el desplome del beneficio. El beneficio operativo se hundió un 99,8%, hasta apenas un millón de euros, frente al récord de 633 millones del año anterior, en gran medida por el impacto de los aranceles adicionales de la Unión Europea al Cupra Tavascan, producido en China. En términos de normativa contable española, el resultado neto se quedó en 40,9 millones de euros, lo que supone una caída del 92% respecto a 2024.
Además, el flujo de caja libre fue negativo en 431 millones, debido en parte a que los sobrecostes derivados de los aranceles al Tavascan no se trasladaron al precio final para el cliente. A ello se sumó un esfuerzo inversor muy elevado: las inversiones en capex e I+D alcanzaron 1.300 millones de euros en el año, acumulando unos 6.200 millones desde 2020, principalmente vinculados a la electrificación y a la modernización industrial.
Alivio por la retirada de aranceles al Cupra Tavascan…

La Comisión Europea ha decidido retirar el arancel adicional del 20,7% que pesaba sobre el Cupra Tavascan, un SUV eléctrico fabricado en China. Esta decisión ha sido calificada internamente como un «gran alivio» para Seat, ya que los gravámenes habían impactado de forma directa en la rentabilidad del modelo y, por extensión, en las cuentas globales de la compañía.
El acuerdo con Bruselas implica la introducción de límites tanto al precio de exportación como al volumen de unidades que pueden entrar en Europa, con el objetivo de evitar perjuicios a las marcas del continente. Pese al cambio regulatorio, Haupt ha señalado que el Tavascan seguirá produciéndose de momento en China, al tiempo que la empresa ajusta su estrategia para aprovechar el nuevo escenario arancelario sin comprometer la competitividad frente a otros fabricantes europeos.
El Cupra Raval, piedra angular del futuro de Martorell…

En plena transición hacia el vehículo eléctrico, la pieza clave para la planta de Martorell será el Cupra Raval. Este modelo urbano se convertirá en el primer coche 100% eléctrico fabricado en Martorell, y la dirección lo considera la «espina dorsal» de la apuesta eléctrica de la marca de aquí a los próximos años. Su lanzamiento comercial está previsto con un precio aproximado de unos 26.000 euros, con la ambición de abrir un nuevo segmento de volumen elevado gracias a una estructura de costes ajustada.
Haupt ha destacado que el Raval es un proyecto desarrollado íntegramente en España y que se enmarca en la familia de eléctricos urbanos de las marcas principales del grupo (Volkswagen, Škoda, Seat/Cupra y Volkswagen Vehículos Comerciales). La plataforma MEB21, cuya implementación lidera Seat, ya ha supuesto un ahorro de 650 millones de euros en el desarrollo de coches eléctricos para el consorcio, reforzando el papel estratégico de la compañía en la península ibérica.
La empresa espera que el Cupra Raval tenga un desempeño especialmente favorable en mercados del sur de Europa como España, Italia o Francia, donde el concepto de eléctrico urbano y relativamente accesible encaja con las necesidades de movilidad diaria. En palabras del propio Haupt, el modelo puede «abrir el mercado francés a otro nivel» para la marca, aumentando volumen y mejorando los márgenes de forma gradual sin necesidad de recurrir a ajustes traumáticos en la plantilla.
Mayor carga de trabajo eléctrica en España…

El Raval no será el único eléctrico que dará oxígeno a las fábricas españolas del grupo. En Martorell ya se producen actualmente seis modelos (Seat Ibiza, Seat Arona, Seat León, Cupra León, Cupra Formentor y Audi A1), a los que se sumará, además del Raval, el Volkswagen ID. Polo, también eléctrico. Esto se traducirá en mayor carga de trabajo para la plantilla de Martorell y en una convivencia cada vez más estrecha entre motores de combustión y modelos de cero emisiones en la línea de producción.
En paralelo, la planta de Volkswagen Navarra, donde se ensamblan actualmente los modelos T-Cross y Taigo de combustión, incorporará este año dos nuevos eléctricos: el Volkswagen ID. Cross y el Škoda Epiq. Esta estrategia industrial conjunta consolida la apuesta del grupo por España como uno de los grandes polos europeos de electromovilidad, con efecto directo sobre el mantenimiento del empleo en las factorías nacionales.
Además, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado la creación en Illescas (Toledo) del nuevo centro de distribución logística de recambios y accesorios para España de las marcas Seat y Cupra. Este proyecto logístico refuerza el peso de la cadena de valor de la automoción en el país y apunta a la generación de empleo indirecto ligado a la postventa y al suministro de componentes.
Estrategia financiera: menos inversión, más control de costes…

De cara a 2026, Seat prevé un giro en su perfil inversor. Tras varios años de esfuerzos extraordinarios en electrificación y adaptación industrial, Mayer ha explicado que las inversiones productivas y en I+D alcanzaron un pico de 1.300 millones en 2025 y que a partir de ahora el objetivo será «hacer prácticamente lo mismo con menos inversión». Esto implica un enfoque más selectivo en nuevos proyectos y una priorización clara de aquellos con mayor retorno.
La compañía espera que la reducción del nivel de inversión, unida al control estricto de costes y a la mejora paulatina de los márgenes, permita revertir el flujo de caja negativo registrado en el último ejercicio. En el ámbito financiero, Mayer detalló que el beneficio de 40,9 millones en 2025, según la contabilidad española, se vio apuntalado por créditos fiscales y por los dividendos procedentes de Volkswagen Navarra, mientras que el resultado de explotación de SEAT S.A. fue negativo, en torno a -93,1 millones, antes de impuestos y otros ajustes.
Para 2030, la meta sigue siendo ambiciosa: alcanzar una rentabilidad del 6% sobre las ventas. Para ello, la hoja de ruta se apoya en el crecimiento continuado de Cupra, el refuerzo de la marca Seat con renovaciones de gama (incluidas nuevas versiones de los Ibiza y Arona) y una disciplina férrea en el gasto estructural, dentro de un entorno marcado por incertidumbre económica, tecnológica y geopolítica.
Apuesta por la electrificación y papel futuro de Seat y Cupra…

Haupt ha insistido en que «la electrificación tiene un coste«, tanto por el esfuerzo inversor como por los menores márgenes que, por ahora, dejan los vehículos de cero emisiones. Aun así, la dirección sostiene que la electrificación es «el presente» y se muestra decidida a mantener las dos marcas, Seat y Cupra, como líneas complementarias. Cupra asume el papel de marca más aspiracional y de rápido crecimiento, mientras que Seat mantiene su posicionamiento más generalista con una gama renovada de modelos de combustión e híbridos.
En lo que respecta a un futuro eléctrico bajo la marca Seat, Haupt ha sido prudente y ha dejado claro que «no ha llegado el momento» de abordar un proyecto de este tipo, al menos a corto plazo. La prioridad inmediata pasa por consolidar la ofensiva eléctrica de Cupra y por rentabilizar al máximo las inversiones realizadas en Martorell y en el resto del ecosistema industrial español, sin poner en duda la continuidad de la marca Seat ni la estabilidad de sus centros productivos.
A pesar del contexto complicado de 2025, con aranceles, presión sobre los precios y aumento de costes de producto, la dirección de Seat defiende que los resultados encajan con el esfuerzo de transformación en marcha. Tanto Haupt como Mayer subrayan que la compañía sigue «cumpliendo lo prometido», reforzando su competitividad y asentando las bases para que España se consolide como un hub de electromovilidad dentro de Europa, con la fábrica de Martorell como eje industrial y, sobre todo, con el compromiso firme de no recurrir a nuevos despidos para alcanzar sus objetivos.