El BMW iX3 se ha convertido en uno de los SUV eléctricos más comentados del panorama europeo incluso antes de que llegue masivamente a los concesionarios. Su combinación de autonomía, potencia y tecnología ha generado un interés inusual en el mercado, hasta el punto de que la marca ya se enfrenta a plazos de entrega largos por la avalancha de pedidos.
El modelo no solo refuerza la apuesta de BMW por el coche eléctrico, sino que sirve como carta de presentación de la nueva generación tecnológica Neue Klasse. Sobre esta base técnica la que la casa bávara construirá gran parte de su gama de baterías en los próximos años. Todo ello en un segmento de meracdo, el de los D-SUV premium, que apunta a ser uno de los más decisivos para la electrificación en Europa.
Demanda disparada y producción al límite…

En los principales mercados europeos, la respuesta comercial al nuevo BMW iX3 ha superado todas las previsiones internas. El modelo comenzó a admitir pedidos en otoño y, en apenas unas semanas, se registraron varios miles de reservas, muchas de ellas realizadas incluso antes de que los clientes pudieran verlo en persona o probarlo en un concesionario. Fuentes internas de la compañía en Alemania e Italia apuntan a que la tasa de conquista es especialmente alta.
Aproximadamente uno de cada tres clientes del iX3 procede de otras marcas. Este dato es significativo, porque muestra que el SUV eléctrico de BMW está atrayendo a usuarios que quizá hasta ahora apostaban por otras casas premium o incluso por motorizaciones de combustión tradicionales. El aumento de la demanda ha obligado a la marca a replantear la planificación industrial de su planta en Debrecen (Hungría), donde se fabrica el modelo.
La compañía ya trabaja en la introducción de un turno adicional antes de lo inicialmente previsto para poder responder a la fuerte entrada de pedidos. Aunque BMW no acostumbra a ofrecer demasiados detalles sobre su cartera de encargos, directivos de la marca han reconocido que prácticamente toda la producción programada para 2026 está comprometida. Esto implica que los clientes que formalicen ahora un pedido podrían tener que asumir plazos de entrega más largos de lo habitual, algo que la firma intenta paliar con el incremento de capacidad en fábrica.
Posicionamiento en el mercado europeo de SUV eléctricos…

El BMW iX3 se sitúa en el corazón del segmento D-SUV eléctrico, una franja de mercado clave para los fabricantes premium europeos. Por tamaño, precio y planteamiento, compite directamente con propuestas como el nuevo Mercedes GLC eléctrico y otros SUV de corte similar, todos ellos con autonomías muy elevadas y sistemas de carga ultrarrápidos.
Los responsables de la marca son conscientes de que este tipo de vehículo será uno de los que marque el ritmo de la electrificación en Europa, especialmente entre conductores que realizan viajes largos y buscan un coche familiar de cierto tamaño. De ahí que el iX3 haya sido elegido como modelo de lanzamiento de la plataforma Neue Klasse, adelantando soluciones tecnológicas que después se extenderán a futuras berlinas y familiares eléctricos.
En términos de precio, el iX3 se posiciona en torno a los 70.000 euros en el mercado europeo, en línea con sus rivales directos del segmento premium. La marca confía en que su combinación de rendimiento, eficiencia y equipamiento justifique este posicionamiento, sobre todo en comparación con las alternativas de combustión o híbridas enchufables de tamaño similar.
Plataforma Neue Klasse y sexta generación eDrive…

La gran diferencia del nuevo iX3 respecto a su predecesor está en la base técnica. Deja de ser una adaptación eléctrica de un modelo térmico y pasa a asentarse sobre una arquitectura desarrollada desde cero para vehículos de baterías. La Neue Klasse da más libertad en el diseño de la carrocería y del habitáculo, así como mejoras sustanciales en eficiencia y prestaciones. BMW estrena en este SUV eléctrico la sexta generación de su tecnología eDrive, que integra nuevas baterías de celdas cilíndricas y motores eléctricos de desarrollo propio.
Estas baterías permiten densidades energéticas más altas y mejor gestión térmica, lo que repercute directamente en la autonomía y en la estabilidad del rendimiento en uso intenso. Uno de los aspectos más llamativos es la capacidad de carga: el sistema admite potencias de hasta 400 kW en corriente continua. En condiciones óptimas, esto se traduce en la posibilidad de recuperar alrededor de 372 km de autonomía en unos diez minutos, reduciendo de forma muy notable las paradas en viajes largos. Además, el iX3 funciona con un sistema eléctrico de alta tensión que favorece tiempos de recarga competitivos incluso en estaciones de carga ultrarrápida compartidas con otros usuarios.
En el plano de la eficiencia, BMW ha afinado tanto la electrónica de potencia como la gestión energética de la batería. La combinación de menor peso relativo, aerodinámica cuidada y un control muy preciso del flujo de energía permite que el iX3 mantenga cifras de consumo contenidas pese a su tamaño y potencia.
Autonomía y prestaciones: cifras de referencia…

En su configuración de lanzamiento, el modelo se comercializa como BMW iX3 50 xDrive, con dos motores eléctricos y tracción total. La potencia combinada ronda los 469 CV (345 kW), lo que sitúa al SUV bávaro en la parte alta del segmento en términos de rendimiento. Con esta mecánica, el coche es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en torno a 4,9 segundos, una cifra que hace no tantos años habría estado reservada a deportivos de combustión muy especializados. La velocidad máxima, por su parte, se sitúa en torno a los 210 km/h, limitada electrónicamente, como es habitual en este tipo de vehículos.
La batería del iX3 50 xDrive tiene una capacidad útil cercana a los 108 kWh, suficiente para homologar unos 805 km de autonomía en ciclo WLTP. Esta cifra lo coloca entre los SUV eléctricos con mayor rango de uso del mercado europeo, algo que resulta especialmente relevante para quienes viajan con frecuencia o no disponen de un punto de carga rápido cerca de su domicilio o lugar de trabajo.
Aunque las cifras de autonomía siempre dependen del estilo de conducción, la temperatura y el tipo de recorrido, la capacidad total de la batería y la eficiencia del sistema permiten afrontar viajes largos con pocas paradas. En la práctica, muchos usuarios podrán completar desplazamientos interurbanos de varios cientos de kilómetros con una sola carga, y reservar las recargas rápidas para casos puntuales.
Desarrollo de una nueva versión deportiva: el futuro BMW iX3 M…

El lanzamiento del iX3 50 xDrive no será el último paso de BMW en este modelo. La marca ya está probando una variante de altas prestaciones, conocida de momento como iX3 M, que se ha dejado ver tanto en el circuito de Nürburgring como en pruebas invernales en el norte de Europa. En el interior, las primeras imágenes filtradas apuntan a un volante de corte más deportivo, muy similar al que se ofrece en el paquete M Sport Pro del X3 50 xDrive de combustión.
No faltarán asientos específicos, ajustes propios de chasis y una puesta a punto de la gestión electrónica orientada a ofrecer una respuesta más inmediata de los motores. BMW no ha comunicado aún cifras definitivas, pero las estimaciones sitúan la potencia del iX3 M en torno a los 600 CV. Esta cifra encajaría con la estrategia de la marca para sus modelos M Performance eléctricos, en la línea de lo que ya ofrece el i4 M60 xDrive.
Todo apunta a que la variante M recurrirá a motores de mayor rendimiento o a una configuración optimizada para maximizar tracción y aceleración. El fabricante prevé situar este modelo en un punto intermedio entre los BMW “M puros” y las versiones estándar, pensado para quienes buscan un plus de deportividad sin renunciar al confort y la practicidad de un SUV familiar. Su llegada se baraja para finales de 2026 o comienzos de 2027, reforzando la presencia de BMW en el nicho de los SUV eléctricos de altas prestaciones en Europa.
Impacto estratégico para BMW y para la electrificación total en Europa…

El papel del iX3 va más allá de sus cifras técnicas. Supone un paso clave en la estrategia de electrificación del Grupo BMW, que ya venía incrementando sus ventas de vehículos de baterías antes de la llegada de la Neue Klasse. El buen arranque de este SUV eléctrico refuerza la idea de que la marca cuenta con una base sólida para seguir aumentando su cuota de mercado en este tipo de propulsión.
En un contexto en el que distintos fabricantes premium compiten por liderar el segmento de los D-SUV eléctricos, el iX3 se perfila como uno de los modelos llamados a marcar tendencia. Su combinación de autonomía realista, carga muy rápida, interior avanzado y amplia oferta tecnológica contribuye a reducir algunas de las barreras que todavía frenan a parte de los conductores a la hora de dar el salto al coche eléctrico.
Para el mercado europeo, donde la presión regulatoria y las políticas de emisiones son especialmente exigentes, un SUV eléctrico con este nivel de desarrollo y aceptación comercial se convierte en un indicador de hacia dónde se dirige el sector. En los próximos años, la competencia se intensificará con la llegada de nuevos modelos, pero el iX3 ya ha demostrado que existe una demanda clara para este tipo de producto y que, bien planteado, puede incluso superar previsiones de la propia industria.
Con todo lo anterior, el BMW iX3 emerge como un modelo de transición hacia la próxima etapa de la marca: un SUV que combina alcance, rendimiento y tecnología de nueva generación, que está obligando a la compañía a reforzar su capacidad productiva y que servirá de base para futuras variantes más deportivas y para otros eléctricos de la familia Neue Klasse que irán llegando al mercado europeo en los próximos años.