La decisión que llevaba meses sonando en el sector automovilístico ya tiene luz verde definitiva. Stellantis ha confirmado que los vehículos de la marca china Leapmotor se fabricarán en España, concretamente en la planta de Figueruelas (Zaragoza), a partir del segundo semestre de 2026. El movimiento supone un paso relevante para la industria del motor en Aragón y para la estrategia eléctrica del grupo en Europa.
El anuncio lo realizó el consejero delegado de Stellantis, Antonio Filosa, en la presentación de los resultados económicos del grupo, donde detalló que la compañía combinará la expansión comercial de Leapmotor en Europa con la puesta en marcha de producción local en la factoría aragonesa. De este modo se despeja la incógnita sobre el emplazamiento definitivo en España, que durante meses se debatió entre Figueruelas y la planta de Villaverde (Madrid).
Producción en España desde 2026: el B10 estrenará la línea…

El arranque industrial del Leapmotor B10 está programado para la segunda mitad de 2026 en la planta de Figueruelas, Zaragoza. Stellantis ha oficializado que esta factoría ensamblará localmente los vehículos de la firma china, consolidando a Aragón como un núcleo estratégico para la movilidad eléctrica en Europa. La confirmación llega tras la creación de filiales específicas y adjudicaciones de ayudas públicas, cerrando un círculo que garantiza la producción de modelos clave para el mercado continental sin depender exclusivamente de las importaciones asiáticas.
Este nuevo SUV eléctrico del segmento C mide aproximadamente 4,5 metros y se ofrecerá con dos capacidades de batería distintas. La versión Pro cuenta con 56,2 kWh, mientras que la Pro Max eleva la cifra a 67,1 kWh, alcanzando una autonomía eléctrica de hasta 434 kilómetros bajo el ciclo WLTP. Ambas variantes desarrollan una potencia de 218 CV con tracción trasera, posicionándose en el corazón de la demanda europea. Además, se fabricará una versión de autonomía extendida para aquellos usuarios que requieran mayor flexibilidad en viajes largos.
En términos de mercado, el Leapmotor B10 busca competir mediante un precio agresivo que parte desde los 29.990 euros en otros países europeos. La producción en España permitirá optimizar costes logísticos y aranceles, reforzando la competitividad de estos coches eléctricos frente a sus rivales directos. Con una dinámica de conducción ya elogiada en sus primeras pruebas, este modelo se convierte en el pilar fundamental para la expansión de Stellantis, uniendo la eficiencia de la tecnología china con la capacidad industrial y calidad de la mano de obra española.
Más modelos en el horizonte: B05, B03X, A10 y A05…

Aunque por ahora Stellantis solo ha confirmado de forma oficial el inicio de producción del B10, los planes industriales contemplan sumar más modelos en los años siguientes. El director global de Calidad de Leapmotor, Ding Yongfei, ya apuntó meses atrás durante una visita a Aragón que la planta de Figueruelas podría llegar a ensamblar hasta cuatro vehículos diferentes de la marca china.
Según esos planes, el compacto B05 y los modelos A10 y A05 se incorporarían a la línea de producción a partir de 2027. El A10, un coche pequeño que se comercializa con esa denominación en China, adoptará la denominación B03X para el mercado europeo. De forma paralela, Stellantis y Leapmotor preparan una ofensiva de producto en Europa y Sudamérica con la llegada de nuevas carrocerías y versiones, incluyendo el B03X y el B05, que se situarán también en el entorno del segmento C.
Esta ampliación de gama responde al objetivo de reforzar la presencia de Leapmotor en Europa con un catálogo más amplio en los segmentos de volumen, aprovechando la red comercial y la infraestructura industrial de Stellantis. La entrada en producción de varios modelos en Figueruelas permitiría diversificar riesgos y aprovechar al máximo la capacidad instalada. La asignación de plataformas y recursos, como la plataforma STLA Small, forma parte de esa hoja de ruta.
Adaptación de Figueruelas y nueva cadena de suministro…

La llegada de Leapmotor transformará la planta de Figueruelas, que actualmente fabrica modelos como el Opel Corsa y el Peugeot 208. Stellantis adaptará la línea 2 de la factoría para integrar la arquitectura específica de estos nuevos vehículos, cuya plataforma es más ancha que la de los utilitarios tradicionales. Este ambicioso proceso de reforma comenzará de forma inminente para asegurar que la producción de coches eléctricos chinos en España arranque en 2026, consolidando a la región como un referente industrial para la marca.
Para apoyar este despliegue, se está desarrollando un potente ecosistema de proveedores locales que garantizará el suministro de componentes clave. En Borja, la empresa Lieder Automotive pondrá en marcha una nueva planta de chasis que comenzará a operar en julio de 2026, sincronizándose perfectamente con el montaje del modelo B10. Esta red de suministro regional es vital para optimizar la logística del fabricante de vehículos, permitiendo una integración eficiente de la tecnología asiática dentro de los estándares de calidad y fabricación europeos.
Aragón se consolida así como un polo estratégico para la movilidad eléctrica en el sur de Europa. La combinación de la factoría de Stellantis, una red de proveedores especializados y los futuros proyectos de ensamblaje de baterías han sido determinantes para elegir a Figueruelas. Esta apuesta industrial no solo asegura el empleo en la zona, sino que posiciona a España en la vanguardia de la producción de SUV eléctricos, atrayendo inversiones tecnológicas que marcarán el futuro del sector automotriz en los próximos años.
La gigafactoría de CATL y el respaldo del Perte VEC…

Junto a la línea de montaje de vehículos, en la zona ya ha empezado a tomar forma otro proyecto clave: la nueva planta de baterías fruto de la alianza entre Stellantis y el fabricante chino CATL. Esta instalación, que ya está en construcción, tendrá una capacidad anual prevista de alrededor de 50 GWh y debería alcanzar su pleno rendimiento en torno a 2028, con potencial para producir cerca de un millón de baterías al año. Además, en medios locales se ha informado sobre la presencia y condiciones de trabajadores vinculados a la planta.
La disponibilidad local de celdas y sistemas de almacenamiento energético resulta especialmente relevante en un contexto marcado por las tensiones comerciales y los aranceles a las importaciones procedentes de China. Para Leapmotor, concentrar en España tanto el ensamblaje de vehículos como parte de la cadena de valor de las baterías supone una forma de blindar su competitividad en el mercado europeo.
Todo este despliegue se apoya, además, en la financiación pública vinculada al Perte VEC, el programa de ayudas a proyectos de vehículo eléctrico y conectado. Diversas iniciativas asociadas a la adaptación de Figueruelas y al despliegue de su cadena de suministro han obtenido respaldo dentro de este marco. Sin estas aportaciones, la magnitud de las inversiones necesarias habría sido difícil de asumir en los plazos previstos.
Leapmotor International: reparto de roles entre China y Europa…

La expansión global de la marca se articula mediante Leapmotor International, una sociedad conjunta donde Stellantis posee el 51% del control operativo. Esta alianza estratégica gestiona la distribución y fabricación de vehículos en mercados exteriores, permitiendo que la firma china se introduzca con fuerza en el Viejo Continente. Mientras la matriz mantiene el desarrollo tecnológico en su país de origen, esta filial actúa como el brazo ejecutor para conquistar al cliente europeo con una oferta competitiva de coches eléctricos de última generación.
El grupo Stellantis estudia actualmente integrar las plataformas y sistemas de propulsión chinos en sus propias marcas europeas para reducir costes de desarrollo. Esta cooperación técnica busca mejorar la eficiencia energética de futuros modelos, permitiendo al conglomerado reaccionar con rapidez ante la presión comercial de gigantes como BYD o MG. Al aprovechar una arquitectura eléctrica ya probada, el fabricante optimiza sus inversiones industriales en un entorno de alta competencia, donde la velocidad de lanzamiento es crucial para dominar el mercado de movilidad sostenible.
No obstante, cualquier integración tecnológica debe superar estrictas restricciones regulatorias y retos geopolíticos derivados del uso de software asiático en productos europeos. Por este motivo, el enfoque actual de la compañía se centra en consolidar el despliegue industrial de los modelos de Leapmotor como marca independiente. El objetivo final es establecer una red sólida de puntos de carga y servicio posventa que garantice la confianza del consumidor, asegurando que la transición hacia el vehículo eléctrico sea rentable y cumpla con las normativas vigentes.
Proyección internacional: de Polonia a España mirado hacia Sudáfrica…

La decisión de fabricar en Figueruelas surge tras el cambio de estrategia de Leapmotor en Europa, motivado por el endurecimiento de los aranceles comerciales y la incertidumbre regulatoria. Tras suspender la producción del pequeño T03 en Polonia, la marca ha optado por un enfoque más estable en España de la mano de Stellantis. Esta nueva fase busca consolidar una implantación industrial integral que permita esquivar las restricciones a las importaciones chinas, garantizando una red de coches eléctricos con una estructura de costes mucho más competitiva y segura.
El crecimiento de la firma en el continente ha sido exponencial durante el último año, expandiéndose a mercados como Dinamarca, Suecia y Hungría. Este despliegue territorial se ha reflejado en un éxito de ventas sin precedentes, superando las 17.000 unidades matriculadas en el último trimestre de 2025. La aceptación del público europeo refuerza la necesidad de una producción local eficiente que pueda satisfacer la demanda de movilidad sostenible. Gracias a esta evolución, Leapmotor se posiciona como un actor relevante frente a los fabricantes tradicionales del sector.
Finalmente, Stellantis planea exportar el modelo de éxito español hacia Sudamérica, con la intención de iniciar la fabricación en Brasil próximamente. El conocimiento técnico adquirido en la planta de Zaragoza servirá como base para esta expansión internacional, utilizando la red de distribución global del grupo. De este modo, la alianza se transforma en un proyecto de gran escala donde los SUV eléctricos producidos en España actúan como punta de lanza. El objetivo es liderar la transición energética global mediante vehículos accesibles, tecnológicos y fabricados con estándares europeos de alta calidad.
Red comercial en expansión y objetivos ambiciosos…

La consolidación de Leapmotor en España se apoya en un despliegue masivo de su red de servicios por todo el continente europeo. Stellantis ha confirmado que la marca ya supera los 800 puntos de venta, duplicando su presencia en apenas un año para garantizar una atención al cliente de primer nivel. En el mercado español, la red alcanzará pronto los 80 establecimientos, buscando que cada usuario tenga un taller autorizado a menos de 25 minutos. Esta infraestructura es vital para dar soporte al creciente parque de coches eléctricos que circularán por nuestras carreteras próximamente.
Este entramado comercial es el pilar fundamental para alcanzar el ambicioso objetivo de vender un millón de vehículos globales en 2026. El grupo estima que el mercado europeo aportará más del 10% de este volumen total, impulsado directamente por la fabricación nacional en la planta de Figueruelas. Al producir localmente, la compañía optimiza la entrega de cada SUV eléctrico, mejorando la competitividad y reduciendo los tiempos de espera. Esta estrategia permite a la firma china escalar su negocio de forma sostenible y rentable dentro de la competitividad industrial actual.
Tras alcanzar recientemente la cifra de 50.000 matriculaciones internacionales, la marca se posiciona como el brazo tecnológico más dinámico de Stellantis fuera de China. La inercia positiva en el Viejo Continente servirá de base para expandir esta experiencia de movilidad sostenible hacia otros territorios globales en el futuro. Gracias a la combinación de tecnología asiática y calidad de fabricación europea, Leapmotor redefine el concepto de vehículo accesible. El éxito en España será, por tanto, el modelo a seguir para consolidar el liderazgo del grupo en la transición energética mundial.