Isuzu D-Max: una actualización profunda que refuerza su faceta más profesional

  • Estreno de un motor diésel 2.2 de 164 CV con mayor entrega de par a bajas revoluciones.
  • Incorporación de una transmisión automática Aisin de ocho velocidades que mejora la eficiencia y el confort.
  • Nueva variante 100% eléctrica con tracción total y capacidad de remolque de 3,5 toneladas.

Isuzu D-Max campo

El mercado de las pick-up en España está creciendo. Isuzu lo sabe bien, y por eso ha decidido mover ficha con el lanzamiento de la última evolución de su modelo estrella, la Isuzu D-Max, un coche que, aunque por fuera pueda parecer que no ha cambiado demasiado, esconde bajo su carrocería una importante renovación técnica y mecánica pensada para seguir dando guerra en el segmento profesional.

Esta actualización aterriza en los concesionarios españoles con el objetivo de pulir aquellos aspectos donde la competencia apretaba, pero manteniendo intacta esa arquitectura de chasis de largueros que tanto gusta a quienes necesitan un vehículo capaz de aguantar el trato más exigente. Se trata de un movimiento estratégico en el que la firma japonesa ha preferido centrarse en la eficacia y la fiabilidad antes que en artificios estéticos que poco aportan en el día a día de una explotación agrícola o una obra.

Un corazón más capaz para el trabajo diario

Isuzu D-Max interior

La gran noticia de esta versión se encuentra al levantar el capó. El anterior bloque de 1,9 litros deja paso al nuevo propulsor 2.2 Ddi RZ4F-TC Maxforce. Aunque sobre el papel pueda sorprender que la potencia se mantenga en los 164 CV, la clave está en cómo entrega esa fuerza. El nuevo motor logra alcanzar un par máximo de 400 Nm, lo que supone un incremento notable frente a los 360 Nm del modelo que se despide. Lo más interesante para el usuario es que ya disponemos de 255 Nm desde apenas las 1.000 rpm, algo que se agradece enormemente cuando vamos cargados hasta los topes o necesitamos salir de un atolladero.

La renovación del modelo se completa con leves retoques estéticos en la calandra, nuevos diseños de llantas y una mejora en los materiales del habitáculo para reducir el ruido que llega al interior.

Para gestionar este incremento de par, Isuzu ha jubilado la anterior transmisión automática de seis relaciones para dar la bienvenida a una nueva caja Aisin de 8 marchas. Este cambio no es solo una cuestión de confort, sino que permite que el motor trabaje siempre en su zona óptima, ayudando a que los consumos no se disparen y que la conducción en carretera sea bastante más relajada. Para los que prefieren el control total de toda la vida, se mantiene en el catálogo la opción de la caja manual de seis velocidades.

Tecnología al servicio del 4×4 y la seguridad

Isuzu D-Max 4x4

Si hay algo que define a este vehículo es su capacidad para moverse por donde otros se lo pensarían dos veces. El sistema de tracción integral se ve ahora reforzado con la función Rough Terrain, un sistema electrónico que trabaja codo con codo con el bloqueo del diferencial y el control de tracción. Esta tecnología es capaz de frenar de forma selectiva las ruedas que pierden adherencia para enviar el par a las que sí tienen agarre, funcionando tanto en los modos 2H y 4H como en el modo reductora 4L.

Los ángulos inferiores de la carrocería son 30,5 grados en ataque, 24,2 en salida y 22,9 en ventral, con un mínimo de 24 centímetros para la altura libre al suelo.

En lo que respecta a la seguridad, el salto es más que evidente. La marca ha instalado una nueva cámara que mejora el funcionamiento del control de crucero adaptativo. Además, se añade el sistema DMS, que utiliza sensores para vigilar si el conductor se distrae o presenta síntomas de fatiga, que como sabéis es obligatorio por normativa europea. Para quienes tengan que maniobrar en espacios estrechos, el acabado más alto incluye una visión de 360 grados que resulta ser un aliado fundamental para no golpear los bajos contra rocas o pilares.

La llegada de la electrificación total

Isuzu D-Max trasera

Isuzu no ha querido quedarse atrás en la transición energética y ha presentado la D-Max EV, una versión totalmente eléctrica que apunta directamente a empresas que operan en zonas de bajas emisiones o entornos controlados. Este modelo monta dos motores eléctricos, uno en cada eje, que entregan una potencia combinada de 190 CV. Gracias a su batería de iones de litio de 66,9 kWh, homologa una autonomía de hasta 263 kilómetros en ciclo combinado.

A pesar de ser eléctrica, no pierde sus galones como vehículo de carga. Mantiene la capacidad de remolque de 3.500 kg y una carga útil cercana a la tonelada. Eso sí, para esta versión se ha optado por una suspensión trasera de tipo Puente De Dion, que mejora el comportamiento dinámico del conjunto eléctrico, aunque prescinde de la reductora y el bloqueo de diferencial trasero, ya que la gestión electrónica de los motores compensa esa ausencia de componentes mecánicos tradicionales.

Configuraciones y precios para el mercado español

Isuzu D-Max pick-up

La gama se estructura de forma muy versátil para adaptarse a cualquier necesidad profesional. Tenemos la carrocería Single de dos plazas para los que necesitan el máximo espacio de carga, la Space con configuración 2+2 y la Crew de cinco plazas para un uso más polivalente. Los precios en España arrancan en los 33.000 euros para la versión de acceso Single B-Strong manual, llegando hasta los 45.300 euros del acabado Nitro Sport con cabina doble y cambio automático, siempre hablando de importes sin IVA.

Imágenes – ISUZU


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