Alfa Romeo ha aprovechado el Salón del Automóvil de Bruselas para mostrar una de las berlinas deportivas más llamativas del momento. Se trata del Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio Luna Rossa, una edición especial que lleva al límite el concepto de la berlina de altas prestaciones y que nace de la colaboración con el prestigioso equipo italiano de vela Luna Rossa.
Esta versión extrema del Giulia Quadrifoglio se ha concebido dentro del universo de personalización BOTTEGAFUORISERIE, el laboratorio creativo que Alfa Romeo comparte con Maserati. El objetivo es claro: transformar un modelo ya muy deportivo en una pieza casi de colección, con un trabajo artesanal centrado en la aerodinámica, los materiales y el vínculo con la Copa América.
Una serie limitada a 10 unidades, todas adjudicadas
El Giulia Quadrifoglio Luna Rossa es una serie ultralimitada de solo 10 coches para todo el mundo. Cada unidad se ensambla en la planta de Cassino y después pasa por un proceso de transformación manual con la participación de proveedores italianos especializados. La marca ha confirmado que los diez ejemplares están ya vendidos, aunque el precio final no se ha hecho público. Teniendo en cuenta que un Giulia Quadrifoglio estándar supera la barrera de los 100.000 euros, se da por hecho que esta edición se sitúa bastante por encima.
Con este proyecto, Alfa Romeo no busca volumen ni cifras comerciales, sino construir un escaparate tecnológico y de imagen. El Luna Rossa se convierte así en el Giulia Quadrifoglio más extremo fabricado hasta la fecha, tanto por aerodinámica como por exclusividad, y se coloca en la cúspide de las series especiales de la marca en Europa.
Colaboración con Luna Rossa y vínculo con la Copa América

El nacimiento del Giulia Quadrifoglio Luna Rossa está ligado a la alianza firmada entre Alfa Romeo y el equipo Luna Rossa, uno de los grandes referentes de la vela internacional. Alfa se ha convertido en patrocinador oficial del conjunto, con la mirada puesta en la 38ª Copa América, que se disputará por primera vez en Italia, en la Bahía de Nápoles, a partir de 2027.
Esta colaboración no se queda en un simple acuerdo de logotipos: la marca y el equipo han trabajado en común en el intercambio de conocimientos sobre aerodinámica, materiales avanzados y gestión de flujos.
Aerodinámica: cinco veces más carga que el Giulia de serie
El gran eje del proyecto es la aerodinámica. El Giulia Quadrifoglio Luna Rossa incorpora un kit específico de fibra de carbono diseñado para aumentar la carga aerodinámica sin disparar la resistencia al avance. Según los datos oficiales, este paquete permite generar alrededor de 140 kilos de apoyo a 300 km/h, es decir, aproximadamente cinco veces más carga que el Giulia Quadrifoglio de producción.
En la parte frontal se añaden unos apéndices laterales en el paragolpes. También se ha incorporado un perfil adicional en la zona baja del frontal, que refuerza el efecto suelo y genera “succión” del coche hacia el asfalto, mejorando el agarre cuando se rueda rápido. A lo largo de los laterales se montan faldones específicos en fibra de carbono que reducen turbulencias y contribuyen a que el aire circule de forma más ordenada desde el frontal hasta la zaga. Todo ello sin penalizar de forma importante la velocidad punta.
Un alerón trasero de inspiración náutica

El elemento más llamativo es el alerón trasero de doble perfil, sustentado por dos soportes centrales. Su diseño se inspira en los contrapuntos del Luna Rossa AC75, unos apéndices hidrodinámicos que en el barco se encargan de “levantar” el casco sobre el agua. En el Giulia, Alfa Romeo invierte ese principio: la sección se coloca al revés para que el flujo de aire genere fuerza hacia abajo, pegando la berlina al asfalto.
Dice la marca que logra una carga elevada con una superficie relativamente contenida. De esta forma, el coche mantiene una velocidad máxima de unos 300 km/h, pero gana en aplomo y confianza a ritmos muy altos, tanto en recta como en curvas rápidas.
Motor V6 biturbo de 520 CV y prestaciones de primer nivel
Bajo el capó no hay sorpresas: el Luna Rossa conserva el conocido V6 biturbo de 2,9 litros, un bloque de aluminio desarrollado en colaboración con Ferrari. En esta edición especial entrega 520 CV y un par máximo de 600 Nm, cifras que se combinan con un diferencial mecánico autoblocante en el eje trasero para mejorar la tracción al salir de las curvas.
El motor se asocia a una caja de cambios automática de ocho relaciones con convertidor de par, firmada por ZF, y a un esquema de propulsión trasera en la mayor parte de las versiones descritas, con variantes que citan configuración Q4 en función de la fuente, aunque el enfoque principal del proyecto se mantiene en la tracción trasera. La marca indica que la berlina supera la barrera de los 300 km/h y puede acelerar de 0 a 100 km/h en menos de cuatro segundos, manteniendo la velocidad máxima del Quadrifoglio convencional pese al fuerte incremento de carga aerodinámica.
Chasis, estabilidad y escape específico

El aumento de apoyo aerodinámico se combina con un ajuste del chasis orientado a la precisión. El diferencial autoblocante permite aprovechar mejor el par disponible y contribuye a que el coche salga de las curvas con más tracción y menos pérdidas de adherencia. La mayor carga sobre el eje trasero también ayuda a contener los movimientos de la carrocería cuando se rueda al límite.
En algunas unidades se incluye un sistema de escape Akrapovic, que modifica el sonido del V6 para hacerlo más presente sin caer en estridencias. Aunque Alfa Romeo no ha detallado cifras concretas de mejora en aceleración frente al Quadrifoglio base, la combinación de mayor agarre, apoyo y gestión de par debería permitir rebajar ligeramente los registros habituales en uso intensivo en circuito.