Audi Sport GmbH: un modelo de éxito deportivo

Después de haber publicado sendos artículos sobre las versiones más deportivas de BMW y de Mercedes-Benz, y como no podía ser de otra forma, le toca el turno a las versiones de aire más deportivo que podemos encontrar en los concesionarios de Audi.

Cuando entre 1964 y 1968 Volkswagen se hizo cargo de la marca el posicionamiento comercial de Audi fue ciertamente confuso y no fue hasta los años 80 cuando Audi comenzó una renovación de sus modelos con el objetivo claro de situarse a nivel de BMW o de Mercedes-Benz. El primer modelo de esta “nueva” etapa fue el Audi 100 C3 de 1982, una berlina de 4’79 metros de longitud que ya desde su lanzamiento contó con mecánicas de cuatro y cinco cilindros con una potencia máxima de 136 caballos.

Este nuevo vehículo, contaba con varios niveles de equipamiento, entre los que destacaba el denominado “CS”, un acabado intermedio entre el lujoso “CD” y más básico “CC” que tenía un ligero toque deportivo y que se convirtió en el protagonista del famoso anuncio de la ascensión en el trampolín de Kaipola, en Finlandia. Esta experiencia se repitió en el año 2005 con un Audi A6 C6 con motivo del 25 aniversario de sistema de tracción integral de la marca.

Quattro GmbH

Competir de tú a tú con las dos grandes marcas alemanas era el objetivo de Audi y para eso no sólo mejoró la calidad percibida en sus nuevos vehículos, sino que también se fijó en la organización empresarial de BMW y Mercedes-Benz como un modelo a seguir. De esta forma, en octubre del año 1983 creó su propia filial deportiva Quattro Gmbh tal como habían hecho con anterioridad sus dos nuevos competidores. Esta nueva división de Audi instaló su sede en la antigua factoría de NSU.

Durante años, la actividad de Quattro GmbH se basó en la organización de los distintos equipos deportivos de competición y en la comercialización de algunos accesorios de corte deportivo para los modelos de la marca.

Audi S2: el primer “S”

El famosísimo Audi Coupe B2 encontró su sustituto en el Audi Coupe B3 Typ 8B lanzado en el mercado europeo en 1988. Este nuevo vehículo estaba basado en el Audi 80 B3 aunque contaba con una menor distancia entre ejes respeto a éste. El diseño frontal de la parrilla y el sistema de suspensión sí eran diferentes y los usaría posteriormente el Audi 80 B3 de 1991.

Cuando esté cupé llegó al mercado lo hizo con usa oferta mecánica bastante modesta en relación a lo que ya ofrecían sus competidores. Esta situación cambio en el año 1990 con el lanzamiento del Audi S2 equipado con un motor de cinco cilindros con 220 caballos de potencia máxima y 309 newton metro a sólo 1.900 revoluciones por minuto. Este vehículo alcanzaba los 100 kilómetros por hora en 6’1 segundos, por lo que resultó más rápido que el BMW E30 M3 y más seguro gracias a la tracción integral Quattro®. Este motor no era nuevo; lo había estrenado en 1989 el Audi 200 C3 2.2 20v Turbo.

En 1993 se introdujeron unas mejoras en el bloque motor que permitieron mejorar las cifras de potencia, de par y de aceleración. Además, comenzó la comercialización de los modelos S2 con carrocería berlina y Avant (familiar).

Una curiosidad de este modelo es que no fue desarrollado por la división Quattro GmbH sino que fue fruto de una colaboración de Audi con la empresa Konrad Schmidt Motorsport GmbH, especializada en transformaciones deportivas y hoy convertido en uno de los más importantes concesionarios del grupo Volkswagen en Alemania.

El Audi RS2: el primer “RS”

Basado en el Audi 80 B4, en 1994 apareció en el mercado el Audi RS2 con un motor de cinco cilindros en línea de 2.226 centímetros cúbicos de capacidad sobrealimentado capaz de ofrecer 315 caballos y de permitir que alcanzase los 100 kilómetros por hora en menos de cinco segundos gracias al agarre que ofrecía la tracción integral. A la hora de frenar no era menos capaz gracias a unos frenos de cuatro pistones y equipo de rueda derivados de los que equipaba el Porsche 911 933. De hecho, se pueden observar algunos anagramas Porsche repartidos por en distintas partes del coche como, por ejemplo, en las pinzas de freno coloreadas en rojo. Las primeras unidades contaban con discos de freno de 304 milímetros de diámetro aunque posteriormente fueron sustituidos por otro de 322 milímetros.

Este motor estaba preparado para funcionar con combustible de 98 octanos, aunque gracias a los ajustes de la inyección a través de sensores de picado permitía el uso de combustible de 95 octanos con una leve pérdida en sus prestaciones. La única trasmisión disponible era el cambio manual de seis velocidades y la tracción integral Quattro® con un sistema de bloqueo utilizable hasta 25 kilómetros por hora.

Curiosamente, y para sorpresa del gran público, este nuevo súper deportivo estaba disponible sólo con carrocería familiar y, supuestamente, en una corta serie de 2.200 unidades, lo que multiplico la exclusividad de ese nuevo producto convertido rápidamente en un objeto de deseo por gran parte del su potencial público que vio como al final se llegaron a fabricar 2.891 vehículos, 691 más de los inicialmente previstos.

En la ejecución del vehículo también se podían observar elementos tomados directamente del banco de recambios de Porsche, como los pilotos de los paragolpes delanteros, las llantas o los retrovisores. Otros elementos, como las aletas, estaban modificadas al “estilo” del icónico modelo de Stuttgart.

El Audi RS2 contaba con un interior exclusivo que, según el color exterior, podía ser rojo o gris. Contaba con asientos deportivos Recaro de regulación eléctrica que podían estar tapizados en cuero y tejido alcántara o íntegramente en cuero “seda”. Además, para acentuar la exclusividad y la independencia respecto a otros modelos, incluso los radios del volante podían estar tapizados en tejido alcántara o cuero.

Como elementos de seguridad destacados, el Audi RS2 equipó ya desde su lanzamiento el famoso Procon-Ten, culpable del retraso de Audi en materia de airbags, aunque como opcional a coste cero, se ofrecía el airbag del conductor, aunque es este caso se sustituía el volante original por otro de diseño más tradicional. Como equipo opcional con coste adicional se podía contar con climatizador automático, techo corredizo o control de crucero.

Para su utilización en el día a día, el Audi RS2 tenía un serio problema de maniobrabilidad, pero no le impidió ser un gran éxito que abrió las puertas a toda una generación de modelos que, a día de hoy, son imprescindibles para entender la marca y que, a falta de la presentación de su sustituto, tienen en el Audi RS6 C6 Performance su máximo exponente gracias a los 605 caballos de su motor. Sin duda, el sueño de todos a los que nos gustan los “fruteros” (vehículos familiares de altas prestaciones).

Audi Sport GmbH

En 1996 esta filial deportiva cambia su nombre a Audi Sport GmbH y, al igual que hicieron sus competidores, divide su trabajo en varias líneas de actuación.

  • Desarrollo de las líneas S y RS de cada modelo de Audi
  • Fabricación de accesorios deportivos
  • Organización y participación en competición.

El Audi R8 Typ 42: El primer (y único) “R”

En el salón internacional del automóvil de Frankfurt del año 2003, Audi presentó un vehículo concepto con motor central y tracción integral denominado Audi Le Mans Quattro desarrollado para celebrar los éxitos de la marca en las 24 Horas de Le Mans. El vehículo tuvo una muy acogida y sólo tres años después se presentó el modelo definitivo en el salón internacional de automóvil de Paris: el Audi R8.

Este nuevo Audi fue el primer vehículo, y único por ahora, desarrollado y fabricado en exclusiva por el departamento Quattro Sport GmbH, con lo que nuevamente sucede lo que primero habían hecho Mercedes AMG y BMW M Sport.

En formato de gran deportivo y con una altura de sólo 1’25 metros, este nuevo producto supo recoger todo lo aprendido por la marca en competición y en lo que a vehículos de calle se refiere para ofrecer al entusiasta (que lo pudiera pagar) un vehículo con 420 caballos (ó 430, según el mercado) sumamente ligero gracias a la construcción integral en aluminio que además contaba con un magnifico comportamiento en carretera gracias al motor longitudinal central trasero (por primera vez en un Audi), al concepto de cabina adelantada en el bastidor y a la estudiada aerodinámica.

El bloque motor era el mismo que ya usaba el Audi RS4 B7, con ocho cilindros en uve y 4.163 centímetros cúbicos, aunque contaba con el sistema de lubricación ligeramente modificado para rebajar el centro de gravedad, para adecuarlo a su nueva ubicación y, por qué no decirlo, para que quedase “bonito” a la vista. Con este bloque, el Audi R8 declaraba una velocidad máxima de 301 kilómetros por hora, una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora de 4’6 segundos y un consumo medio de 7 litros.

Este vehículo contaba con tracción integral inteligente con un reparto máximo del 35% de par al eje delantero. En lo que se refiere al cambio, de serie equipaba una caja manual de seis velocidades aunque de forma opción con coste adicional se podía montar el cambio pilotado R-Tronic.

A partir del año 2009 comienza la comercialización de una nueva versión 5.2 FSI con un motor de diez cilindros en uve, con 5.204 centímetros cúbicos y nada menos que 525 caballos y 530 newton metro. Este bloque, compartido con el Lamborghini Gallado, permitía al modelo de Audi alcanzar los 316 kilómetros por hora y acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en 3’9 segundos.

A lo largo del año 2013 se sometió al Audi R8 a una ligera actualización que traería algún retoque estético y la introducción de la nueva caja de cambios S-Tronic. El modelo de acceso, el 4.2 FSI, homogeneizó su potencia en todos los mercados en 430 caballos y del modelo más potente, el 5.2 FSI, apareció una nueva versión denominada V10 Plus con 550 caballos de potencia y frenos carbocerámicos. Además ofrece algunas soluciones encaminadas a la reducción del peso total del conjunto como la utilización de algunos elementos fabricados de fibra de carbono.

Con estas medidas, el Audi R8 5.2 FSI V10 Plus alcanza los 317 kilómetros por hora, acelera de 0 a 100 kilómetros por hora en 3’5 segundos y homologa un consumo medio de 7’6 litros, algo totalmente incompatible con las cifras anteriormente citadas.

Series limitadas: más potencia aún

El Audi R8 5.2 FSI V10 Plus fue el modelo más potente pero sólo de los fabricados en serie. Ya en el año 2009 y a modo de serie limitada, se fabricaron 666 ejemplares (la mitad cupé y la otra mitad descapotables) comercializados como Audi R8 GT con 560 caballos y una velocidad máxima homologada de 320 kilómetros por hora. Posteriormente, en el año 2012 se fabricó otra serie limitada a ochenta unidades llamada China Edition (sobra explicar el destino comercial) numeradas del 1 al 99. La razón es que se omitió cualquier número que llevase la cifra “4”, considerado desafortunado en la cultura china.

En el año 2014, como despedida al final de su ciclo comercial, se lanzó otra serie limitada a 99 unidades denominadas Audi R8 LMX con una potencia máxima de 570 caballos y un par de 540 newton metro. Alcanzaba los 320 kilómetros por hora y en 3’4 segundos era capaz de alcanzar los 100 kilómetros por hora partiendo de parado. Las 99 unidades equipaban el cambio S-Tronic de siete velocidades y se convirtió en el primer vehículo homologado con el sistema de iluminación Led Matrix, una combinación de tecnología led con diodos láser. A nivel estético se le reconocía por su alerón trasero fijo para aumentar la carga aerodinámica.

Sobra decir que la acogida comercial de este vehículo fue espectacular. En los dos primeros años completos de comercialización, 2007 y 2008, se fabricaron 4.125 y 5.656 unidades respectivamente. Además Audi lanzó en 2015 una segunda generación, algo que, por ejemplo, el BMW M1 no tuvo.

Eso sí, el Audi R8 también tuvo sus sombras:

  • Se proyectó una versión diésel que no llego a pasar de la fase de prototipo.
  • Se llegó a fabricar una versión eléctrica lanzada a bombo y platillo pero no tuvo la acogida esperada y desapareció discretamente.

Audi S Line Edition

Puede parecer repetitivo, pero nuevamente siguiendo los pasos de BMW y de Mercedes-Benz, el departamento más deportivo de Audi desarrolló una línea específica para sus modelos “de calle” que les otorga un aspecto más deportivo.

Con el paso de los años y gracias a la calurosa acogida del público, este paquete pasó a formar parte del equipamiento opcional de todos los modelos que Audi comercializa en la actualidad, desde el A1 hasta el A8. Como os podréis imaginar, el Audi R8 Typ 4S ya lleva de serie el paquete deportivo por ser un modelo desarrollado por Audi Sport GmbH y no por Audi AG.

Sin embargo, a pesar de que pueda parecer que las tres marcas alemanas trabajan al unísono, la línea S Line de Audi tiene a mi parecer (opinión totalmente personal) una serie de ventajas sobre las líneas deportivas que ofrece Mercedes Benz o BMW.

  • Por un lado el precio del paquete deportivo S Line es mucho más económico que los AMG de Mercedes Benz  o que el M Sport de BMW.
  • Audi ofrece la posibilidad de montar el paquete deportivo completo, sólo la parte exterior o sólo la parte interior. BMW no contempla esa opción y Mercedes-Benz la ofrece, pero no en España.
  • El diseño exterior del paquete deportivo de Audi, quizás la clave de su éxito, aporta un toque deportivo al vehículo que en ningún caso lo vuelve agresivo a la vista. En este sentido, quizás el paquete AMG de Mercedes-Benz sea más parecido al que ofrece la marca de los cuatros puesto que el paquete M Sport de BMW ofrece unos aditamentos estéticos que pueden llegar a ser exagerados según en qué versiones.

A diferencia de lo que sucede con los paquetes deportivos de BMW y de Mercedes-Benz, lo anteriormente descrito hace que el paquete S-Line de Audi sea plenamente compatible con toda su gama. De hecho, ese discreto toque deportivo que le da al vehículo lo hace tan válido a un familiar como el Audi A4 Avant, a un urbano como el Audi A1 o a una gran berlina como el Audi A8.

Otra de las ventajas de los paquetes deportivos de Audi es que se están integrando en la gama como un acabado más, el S Line Edition y permite al comprador elegir entre varios tipos de tapizados y varios colores. No hace muchos años, los paquetes interiores S-Line estaban disponibles sólo con tapizados negros.

Audi Sport GmbH

Cambiado en el año 2016, éste es el nuevo nombre de la división más deportiva de Audi. Ahora que la competición ha pasado a un segundo plano, la función empresarial de Audi Sport GmbH dentro del grupo es:

  • Diseño, prueba y producción de modelos Audi de alto rendimiento, como el R8.
  • Modificaciones de elementos mecánicos de Audi enfocados a una mejora en sus prestaciones o comportamiento dinámico, como las suspensiones deportivas
  • Diseño de elementos deportivos para las gama Audi, como los paquetes deportivos.
  • Comercialización de complementos (Audi Lifestyle), como un monedero.

En los últimos años, la división deportiva de Audi ha desarrollado una nueva línea de producto, Audi Exclusive, dirigida al cliente que desea personalizar su vehículo con nuevas pinturas personalizadas, tapizados en piel de altísima calidad e inserciones interiores en maderas provenientes casi de cualquier lado del mundo. Así, si tomamos como ejemplo el buque insignia de la marca, podemos elegir un color personalizado por 3.785 euros o un exclusivo tapizado interior en color gris por 17.840 euros (que obliga a otros 10.000 euros de opciones vinculadas). Todo es cuestión de “echar cuentas” en un modelo que parte desde los 100.000 euros en su configuración más básica (precios según el configurador para el Audi A8L).

Lo curioso de esta nueva división ultralujosa es que no modifica para nada aspectos mecánicos ni dota al coche de una apariencia más deportiva, lo que en teoría choca de frente con el supuesto cometido de Audi Sport Gmbh ¿Es esto algo nuevo? No sé; quizás la gente de BMW Individual Manufaktur tenga la respuesta…

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Audi, Especiales

Soy un asturiano afincado en Barcelona que aprendió a conducir muy joven y desde entonces no he parado. De pequeño conocía los coches por el ruido de motor. Ahora prefiero conducir tranquilamente, lo me permite observar mi entorno, ser crítico con él y describirlo de una forma ácida y simpática.

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