El mercado de coches usados en España cerró 2025 superando la barrera de los 2,2 millones de turismos vendidos, consolidando al vehículo de ocasión como la puerta de entrada principal al automóvil para la mayoría de conductores. Las cifras muestran un sector muy dinámico, con incrementos generalizados en prácticamente todo el país y con el coche usado manteniendo una clara ventaja frente al vehículo nuevo en número de operaciones.
Al mismo tiempo, el crecimiento de las ventas llega acompañado de un parque automovilístico cada vez más envejecido, unos precios al alza y una dependencia notable de modelos antiguos diésel y los costes de mantenimiento. Esta combinación ha encendido las alertas del sector, que insiste en la necesidad de políticas públicas más ambiciosas para acelerar la renovación del parque y rebajar las emisiones.
Más de 2,2 millones de coches usados vendidos en 2025
Según los datos de GANVAM, Faconauto y Ancove, en 2025 se transfirieron 2.218.824 turismos de segunda mano en España, lo que supone un aumento aproximado del 4,2% respecto a 2024. Si se añade el segmento de los vehículos comerciales ligeros, el mercado total de ocasión (turismos + furgonetas) alcanza las 2.589.154 unidades, con un crecimiento del 4,3%.
La comparación con el vehículo nuevo deja clara la brecha: por cada turismo nuevo matriculado se vendieron en torno a 1,9 usados. Mientras el mercado de turismos y todoterrenos nuevos se situó en unas 1,15 millones de unidades, el de ocasión prácticamente lo duplicó. Solo en diciembre, las operaciones con turismos usados sumaron 217.332 unidades, un 2,1% más que en el mismo mes del año anterior.
El tirón del usado ha permitido incluso superar los niveles de transacciones previos a la pandemia. Las casi 2,22 millones de ventas de 2025 suponen alrededor de un 5,5% más que las registradas en 2019, confirmando que el comprador medio sigue viendo en el mercado de ocasión una alternativa más accesible en precio y disponibilidad.
Un parque envejecido: más de la mitad supera los diez años
El reverso de este fuerte dinamismo es el envejecimiento del parque. Cerca del 57% de los turismos de segunda mano vendidos en 2025 tenía más de diez años, un porcentaje que se mantiene prácticamente calcado al de 2024 y que refleja la dificultad para retirar de la circulación los modelos más antiguos y contaminantes.
Los datos de las patronales detallan que el 41,4% de los coches vendidos (unos 918.000 turismos) superaba los 15 años, mientras que otro 15,8% se movía en la franja de 10 a 15 años. Sumando ambos grupos, casi seis de cada diez operaciones corresponden a vehículos muy veteranos, muchos de ellos con tecnologías de emisiones muy alejadas de los estándares actuales.
Como consecuencia, la edad media del coche de ocasión vendido en España se sitúa en 11 años. Cuando la operación se realiza entre particulares, la cifra sube todavía más, hasta superar los 15 años de media. Este escenario hace que España se mantenga entre los países europeos con un parque más envejecido, con una edad global por encima de los 14 años.
Pese a todo, se empiezan a ver señales de cambio en los vehículos más jóvenes. Las ventas de modelos de entre tres y cinco años crecieron un 8,8% en 2025, es decir, al doble de ritmo que los coches de más de diez años (+4,6%). También ganan peso los turismos de 2 a 3 años, mientras que el único tramo que pierde fuelle es el de 12 a 24 meses, donde las matriculaciones de usados descendieron frente al año anterior.
Canales de venta: dominio del particular y auge de las importaciones
Al analizar el mercado por canales, las operaciones entre particulares siguen siendo las más frecuentes. Este canal representa en torno al 65% del total, con aproximadamente 1,44 millones de transferencias anuales y un crecimiento cercano al 3,3%. Son precisamente en estas transacciones donde se concentra la mayor antigüedad de los vehículos, con una edad media que supera ampliamente los 15 años y factores a la hora de comprar coches usados.
En paralelo, las importaciones se han convertido en uno de los motores de crecimiento del mercado de ocasión. Representan alrededor del 6% de las operaciones totales, pero son el canal que más se ha disparado: en torno a 138.000 unidades y un incremento de algo más del 20% interanual. Este tirón explica el fuerte avance de los modelos de entre cinco y diez años, que aumentaron un 13,7% impulsados por la llegada de coches procedentes de otros países europeos.
El canal empresa también ha reforzado su peso. Las compañías incrementaron sus ventas de vehículos usados un 6,2% hasta alcanzar unas 326.075 unidades. Mientras tanto, los canales de renting y alquiladoras se han mantenido en volúmenes similares a los del año anterior, con 164.412 y 146.365 unidades respectivamente, consolidándose como fuentes estables de vehículos seminuevos para el mercado de ocasión y surgiendo nuevas fórmulas como vender coches de segunda mano en Amazon.
Diésel al mando y eléctricos al alza, pero residuales
Si se mira el mercado por tipo de combustible, los datos dejan una imagen muy clara: el diésel sigue siendo el gran protagonista en el coche usado. En torno a la mitad de las operaciones (cerca del 49-50%) corresponden a modelos diésel, aunque sus ventas descendieron ligeramente, en torno a un 0,8% respecto a 2024. Además, entre los modelos diésel persisten problemas técnicos como los fallos AdBlue en ciertos vehículos veteranos.
La gasolina se mantiene como la segunda opción más habitual, con alrededor del 36-37% de las ventas y un crecimiento en el entorno del 2,3%. Entre ambas tecnologías tradicionales siguen concentrando cerca del 86% del mercado de turismos usados, una proporción que refleja tanto el parque existente como las preferencias de quienes buscan un vehículo económico en el mercado de ocasión.
Los híbridos y los vehículos electrificados ganan peso, pero siguen siendo minoritarios. Las distintas modalidades de híbridos representan ya alrededor del 11-12% de las ventas de segunda mano, impulsadas por el interés en modelos con etiquetas medioambientales más favorables.
En el caso de los eléctricos puros de ocasión, las operaciones registradas en 2025 rondan las 28.800 unidades, con una cuota aproximada del 1,2-1,3% del mercado. Aunque su presencia todavía es testimonial, destacan por su ritmo de crecimiento: las ventas de eléctricos usados subieron en torno a un 53% frente al año anterior. Por su parte, los híbridos enchufables alcanzaron cerca del 2% del total y crecieron alrededor de un 44% interanual, señal de que empieza a haber más oferta joven disponible.
Distribución territorial: Madrid, Andalucía y Cataluña lideran
La evolución del coche de ocasión no ha sido homogénea en todo el territorio, pero sí bastante generalizada. Prácticamente todas las comunidades autónomas han cerrado 2025 en positivo, con la excepción de Baleares y Galicia, donde las ventas de turismos usados retrocedieron ligeramente.
En términos de volumen, Andalucía se sitúa a la cabeza con unas 410.084 operaciones, lo que supone cerca del 18,5% del total nacional. Le sigue de cerca la Comunidad de Madrid, que con 347.521 turismos de ocasión vendidos acumula aproximadamente el 15,7% del mercado y, además, registra uno de los crecimientos más intensos, con un avance del 17,2% frente a 2024.
Cataluña completa el podio con unas 301.127 unidades y un peso cercano al 13,5% de todas las operaciones realizadas en el país. Tras estas grandes comunidades, la demanda también se ha mostrado sólida en regiones como la Comunidad Valenciana, aunque en este caso el crecimiento (en torno al 1,7%) se ha quedado por debajo de la media estatal.
En el resto del mapa se aprecian avances generalizados. Aragón, por ejemplo, cerró el año con 56.138 turismos usados transferidos, un 4,6% más, y 9.993 furgonetas (+8,1%), superando las 66.000 unidades de vehículos de ocasión en total. Castilla-La Mancha también mostró un comportamiento notable, con un incremento anual del 2,7% y cerca de 139.000 vehículos usados transferidos.
El peso de los mercados locales: el caso de Málaga
Más allá de las cifras autonómicas, algunos mercados provinciales han tenido un papel destacado. Málaga es uno de los ejemplos más llamativos, al haber cerrado 2025 con más de 103.000 transacciones de vehículos de ocasión, superando por primera vez la barrera de las cien mil unidades en un solo año.
Según los datos sectoriales, la provincia malagueña registró un crecimiento cercano al 4% respecto a 2024, con más de 50.200 ventas ya en el primer semestre y superando ampliamente los niveles previos a la pandemia. Aproximadamente 90.000 de esas operaciones correspondieron a turismos de segunda mano, mientras que en torno a 14.000 fueron vehículos comerciales seminuevos.
El perfil de la oferta en Málaga encaja con la tendencia nacional: predominio de modelos diésel con más de diez años, que representan aproximadamente la mitad de las transacciones, combinados con un aumento progresivo de los vehículos electrificados y de los seminuevos de menos de seis años. Aunque estos últimos siguen siendo minoritarios, van ganando terreno y podrían contribuir a rejuvenecer el parque móvil local si se mantiene la tendencia.
En cuanto a los modelos más buscados, el comportamiento malagueño también refleja patrones del conjunto de España. Compactos y utilitarios con buena relación calidad-precio copan los primeros puestos, con nombres como Volkswagen Golf, Seat León, Renault Clio, Toyota Corolla o Peugeot 3008 entre los favoritos de los compradores de ocasión.
Modelos más vendidos en el mercado de ocasión
Si se mira el ranking de modelos, el protagonismo recae en vehículos muy conocidos y extendidos. El Volkswagen Golf se mantiene como el coche de segunda mano más vendido en España, con más de 67.000 unidades transferidas en 2025 y un ligero crecimiento respecto al año anterior.
Tras él aparecen dos modelos del mismo grupo y con fuerte presencia industrial en España: el Seat Ibiza y el Seat León, con alrededor de 60.700 y 50.800 operaciones, respectivamente. A continuación se sitúan el Renault Clio, con unas 45.000 unidades, y el Ford Focus, que ronda las 43.500 ventas pese a que su producción en Europa ha ido a la baja.
El top 10 del mercado de ocasión lo completan modelos bien asentados en el parque español, como el Renault Mégane, el BMW Serie 3, el Opel Corsa, el Citroën C3 y el Audi A3. En conjunto, esta lista pone de relieve la fortaleza de los compactos y utilitarios, así como la influencia de la producción nacional y europea en la oferta disponible de segunda mano.
El coche usado se encarece pero se mantiene como alternativa
Otro factor que ha marcado el año ha sido la evolución de los precios. Según el barómetro de portales especializados, el precio medio de oferta del coche de ocasión cerró diciembre de 2025 en torno a los 17.808 euros, lo que supone un incremento del 2,4% respecto a la misma fecha de 2024.
Si se observa el conjunto del año, la media anual se situó en unos 17.758 euros, un 6,1% más que en 2024, cuando rondaba los 16.727 euros. En términos prácticos, comprar un turismo usado es hoy en día alrededor de 1.000 euros más caro que hace un año, aunque la evolución no ha sido lineal: fuertes subidas en el primer semestre, un máximo en septiembre, con precios por encima de los 18.200 euros, y una cierta corrección en el último tramo del ejercicio.
Pese a esta escalada, el sector considera que el coche de ocasión sigue siendo una opción realista para muchos bolsillos, especialmente si se compara con el incremento de precios en el vehículo nuevo. Además, el aumento de disponibilidad de stock joven procedente de renting, empresas e importaciones está ayudando a ofrecer más variedad en tramos de edad intermedios, aunque todavía no sea suficiente para rejuvenecer de forma significativa el parque. Consumidores deben tener en cuenta también qué hacer si un mecánico daña tu coche al comprar de ocasión.
El debate sobre la renovación del parque y los planes de ayuda
El contexto descrito ha llevado a las patronales de la distribución y de los concesionarios a redoblar su presión para que se ponga en marcha una estrategia clara de renovación del parque. GANVAM y Faconauto reclaman incentivos eficaces al achatarramiento, de forma que resulte más interesante económicamente retirar de la circulación un coche antiguo y contaminante que venderlo en el mercado de segunda mano.
Ambas organizaciones insisten en que las ayudas a la compra de vehículos electrificados deben ir acompañadas de un plan nacional de renovación que incluya también determinados modelos de combustión moderna, en particular aquellos que cumplen la normativa de emisiones Euro 6d (los matriculados desde 2020 aproximadamente). La referencia que ponen sobre la mesa es un programa similar al antiguo Plan Renove, contemplado ya en la Ley de Movilidad Sostenible.
Mientras tanto, el Gobierno centra sus esfuerzos en un plan específico de apoyo al coche eléctrico y al híbrido enchufable, conocido como Plan Auto+, lo que ha generado cierta inquietud en el sector sobre el calendario real para aprobar incentivos a la renovación del parque de combustión. Desde patronales y asociaciones se advierte de que, sin ese complemento, el mercado de ocasión seguirá creciendo sobre la base de vehículos muy antiguos, con el consiguiente impacto en emisiones, seguridad y costes de mantenimiento para los usuarios. En paralelo, hay presiones políticas como la de España ante Bruselas para mantener el veto sobre ciertas prohibiciones.
2025 se cierra con un mercado de coches usados que sigue ganando terreno al vehículo nuevo, con más de 2,2 millones de turismos de ocasión vendidos, un aumento cercano al 4,2% y un claro protagonismo de los modelos de más de diez años. El tirón de las importaciones, el encarecimiento gradual de los precios, la tímida expansión de los electrificados y el liderazgo del diésel dibujan un escenario en el que el coche de segunda mano continuará siendo la opción preferida por muchos conductores, pero en el que la gran asignatura pendiente sigue siendo rejuvenecer un parque que acumula demasiados kilómetros y demasiados años.