El mundo del motor acaba de recibir un sacudida en toda regla con la noticia de que Fernando Alonso planea aterrizar de nuevo en el Dakar. El asturiano, que no sabe lo que es quedarse quieto, ha decidido que quiere volver a medirse contra las dunas, pero esta vez no lo hará como un novato que va a ver qué pasa, sino con un proyecto que huele a victoria desde el primer momento.
Lo más curioso de esta aventura es el coche. No estamos ante un desarrollo nacido en los talleres de Aston Martin desde cero, sino ante una operación de «maquillaje» técnico y visual. El vehículo es, en esencia, el Dacia Sandrider, una bestia que ya ha demostrado su valía ganando la última edición de la prueba, y que ahora cambiará sus colores para vestir de verde británico bajo la gestión de la mítica firma Prodrive.
El Aston Martin Dreadnought: El heredero de un campeón

El coche que llevará Alonso, bautizado con la identidad de Aston Martin y cuya estética buscará asemejarse al prototipo Dreadnought diseñado para Call of Duty, es técnicamente un T1+. Esta máquina es la continuación del programa Sandrider de Dacia, el cual termina su ciclo en 2026. Prodrive, que ha sido el cerebro detrás del diseño y la gestión deportiva del equipo rumano, ha aprovechado la salida de Dacia para buscar un socio que quiera heredar una estructura ya laureada.
No se trata simplemente de cambiar pegatinas. Para que el coche sea homologado como Aston Martin, se llevará a cabo una transformación exterior completa y ajustes técnicos pertinentes. No obstante, el valor reside en que no parten de una hoja en blanco; utilizan el conocimiento acumulado y un chasis que ya ha conquistado el desierto, evitando así los costes astronómicos y el tiempo que supondría crear un coche de raid desde cero.
Ficha técnica y secretos mecánicos

Bajo la carrocería de fibra de carbono, el vehículo esconde un corazón diseñado para resistir los castigos más brutales del desierto. Estas son las especificaciones clave del prototipo:
- Motorización: Monta un bloque V6 biturbo de 3.0 litros (exactamente 2992 cm³), que entrega una potencia de 360 CV y un par máximo de 539 Nm.
- Chasis y Peso: Posee una estructura tubular de acero extremadamente ligera, logrando un peso total de unos 2.010 kg, unos 15 kg menos que sus competidores directos.
- Transmisión y Tracción: Cuenta con una caja de cambios de 6 marchas y un sistema de tracción 4×4 con suspensiones de doble triangulación para absorber los saltos y baches.
- Dimensiones: Sus medidas son 4140 mm de largo, 2290 mm de ancho y 1810 mm de alto, con una distancia entre ejes de 3000 mm.
- Neumáticos: Utiliza la última generación de BF Goodrich, optimizados para evitar pinchazos y maximizar el agarre en arena.
Además, el coche implementa tecnologías punteras como un sistema eléctrico de alta tensión para los accesorios y un pigmento especial en el carbono que repele los rayos infrarrojos, evitando que el habitáculo se convierta en un horno.
El equipo y la estrategia de Fernando Alonso
Para este regreso, Alonso no quiere dejar nada al azar. Ha vuelto a elegir como copiloto a Marc Coma, el cinco veces campeón en motos que ya le acompañó en su primera incursión en 2020. En aquel debut, Alonso terminó 13º, una proeza considerando que era su primera vez, pero ahora llega con la experiencia en la mochila y un coche que es, literalmente, el actual campeón.
En la parte técnica, el asturiano contará con la supervisión de Daniel Gratacós, un ingeniero con un bagaje impresionante que ya trabajó codo con codo con Nasser Al-Attiyah. Los primeros tests ya están en marcha en el Reino Unido, donde los coches y camiones de asistencia se encuentran actualmente sin la rotulación de Dacia, esperando su nueva piel de Aston Martin.
Sostenibilidad y legado del Sandrider
Es importante mencionar que este vehículo nació bajo una filosofía de «ir a lo esencial». Dacia y Prodrive diseñaron el Sandrider eliminando cualquier pieza decorativa superflua para ganar eficiencia. Incluso el capó fue diseñado para ser corto e inclinado, mejorando la visibilidad de la tripulación. Para reducir la huella ambiental, el motor utiliza combustibles sintéticos de Aramco, creados con hidrógeno renovable y CO2 capturado.
El palmarés que hereda el proyecto Aston Martin es envidiable. El Sandrider no solo ganó el Dakar 2026 con Al-Attiyah y Lurquin, sino que también triunfó en el Rally de Marruecos y el Abu Dhabi Desert Challenge. El hecho de que todos los Sandrider llegaran a meta en su última campaña demuestra que es una máquina extremadamente fiable, algo fundamental cuando te enfrentas a casi 8.000 kilómetros de terreno hostil.
La vuelta de Alonso al Dakar se presenta como un desafío paralelo a su compromiso en la Fórmula 1, ya que la prueba se celebra a principios de enero, permitiéndole compaginar el desierto con la temporada de GP. Con un coche ganador, un copiloto legendario y la gestión de Prodrive, el piloto ovetense busca borrar el recuerdo del Toyota Hilux y escalar hasta lo más alto del podio utilizando una base técnica que ya sabe lo que es ganar.