La posibilidad de ver a Fernando Alonso de nuevo en el Dakar ha dejado de ser una simple especulación. Diversos medios especializados, entre ellos SoyMotor y MARCA, han confirmado que el piloto asturiano tiene encaminada su participación en la próxima edición del raid más duro del calendario, y lo harÃa con un vehÃculo vinculado a Aston Martin. Aunque el anuncio oficial todavÃa no ha llegado, las fuentes consultadas apuntan a que el acuerdo está en su fase final.
La operación tiene un componente llamativo: no se parte de un proyecto desde cero, sino de un coche ya ganador. En concreto, se trata de un antiguo Dacia Sandrider gestionado por Prodrive que será reconvertido y carrozado como Aston Martin. La idea es que Alonso vuelva al desierto con un vehÃculo competitivo, algo que no es moco de pavo, y rodeado de un equipo con experiencia en este tipo de desafÃos.
Un coche ganador con nueva piel
El punto de partida es el Dacia Sandrider con el que Al-Attiyah se llevó el triunfo en el Dakar 2026. Aston Martin hereda ese material y lo adaptará a su imagen, con una carrocerÃa de inspiración Dreadnought, el prototipo que la firma británica ha diseñado para el videojuego Call of Duty. Su aspecto exterior buscará unir competición y guiño tecnológico.
Prodrive será la estructura encargada de dar forma al proyecto, una casa con experiencia en el Dakar y en vehÃculos de competición. El coche llegará procedente de la etapa en la que Dacia y Prodrive lograron el triunfo con Al-Attiyah, y ahora cambiará de marca para competir bajo el paraguas de Aston Martin. La operación, según las informaciones publicadas, estarÃa pensada en principio para la edición de 2027.
Coma y Loeb, un equipo de altura
Alonso no estará solo. A su derecha repetirá Marc Coma, copiloto que ya le acompañó en su primera aventura dakariana y que conoce perfectamente la navegación en el desierto. En el mismo equipo se espera a Sebastien Loeb, otro nombre habitual en los rallies de raid. La combinación de experiencia, velocidad y lectura del terreno es uno de los argumentos más sólidos de esta apuesta.
Hay que recordar que Fernando Alonso ya disputó el Dakar en 2020, una experiencia que le sirvió para conocer de cerca una prueba muy distinta a los circuitos. Ahora, con más bagajey con un coche de primer nivel, el reto adquiere otra dimensión deportiva.
Un Dakar pendiente de ubicación
La cita también llega en un momento delicado para la prueba. La organización maneja dos escenarios: un recorrido por Arabia Saudà o, como plan alternativo, una carrera de alrededor de ocho etapas en Marruecos. La situación en Oriente Medio ha obligado a preparar alternativas y todavÃa no se ha decidido dónde ni cómo se disputará exactamente.
En el caso de que la carrera acabe en Marruecos, se trabaja con un formato más corto y con menos kilómetros. Ese escenario podrÃa afectar al atractivo para los participantes, por lo que la presencia de Fernando Alonso funcionarÃa como un imán. Su tirón mediático y el de Aston Martin ayudarÃan a compensar una edición con menos dÃas y más incertidumbre.
Confirmación y futuro inmediato
De momento, el acuerdo no es oficial. Las informaciones hablan de últimos flecos contractuales y de que el anuncio podrÃa producirse en las próximas semanas. La noticia ha sido adelantada por medios especializados y confirmada por fuentes consultadas, pero todavÃa no hay una comunicación formal por parte de las partes implicadas. Eso sÃ, el movimiento encaja con el deseo de Alonso de volver a vivir una experiencia distinta fuera de la Fórmula 1.
La operación también se entiende como una oportunidad para un Dakar que busca mantener su atractivo. Con un fabricante como Aston Martin y un piloto de la talla de Alonso, la prueba gana foco mediático en Europa y, en especial, en España. No es comparable a una carrera de Fórmula 1, pero el interés por ver al asturiano en el desierto será muy alto.
El regreso de Fernando Alonso al Dakar con un Aston Martin de Prodrive toma forma. El proyecto parte de un Dacia Sandrider ganador, será reconvertido por Prodrive, tendrá a Marc Coma como copiloto y a Sebastien Loeb como compañero, y aún debe concretar su anuncio oficial y el lugar donde se disputará la prueba. Entre Arabia Saudà y Marruecos, la cita busca salvar las dificultades del contexto internacional, y la presencia del piloto español se presenta como uno de sus grandes reclamos. Habrá que esperar a los próximos movimientos para conocer todos los detalles, pero la sola posibilidad de ver a Alonso de nuevo en el desierto ya ha puesto el foco sobre el Dakar.