El veto al coche “contaminante” ya llegó a Barcelona

Fiat 500 clásico

En los últimos meses, los conductores hemos pasado de los avisos o amenazas de veto a los coches más contaminantes a episodios de restricciones reales, bastante selectivas y muy discutibles como las vividas en Oviedo o en Madrid. Siempre en pro de una interesada interpretación de lo que es la ecología y culpando al vehículos privado de los males ambientales, en diciembre de 2015 Oviedo decidió cortar el acceso por la autopista Y, la que une la capital del Principado con Gijón y Avilés, a todos los vehículos. Por su parte, Madrid ha llegado a prohibir la circulación según la paridad de la matrícula o incluso la prohibición del aparcamiento en la vía pública a los no residentes, pero no en los aparcamientos privados. Realmente da la sensación de que alguien del ayuntamiento de Madrid planta un árbol en El Retiro cada vez que un coche entra en un aparcamiento público.

Pero, ¿y qué pasa en Barcelona con la contaminación?  Pues sólo unos días después de contaros en este blog el veto de los coches más contaminantes en Madrid nos toca ahora poneros al corriente de las medidas que ha tomado el ayuntamiento de la ciudad condal.

¿Es algo nuevo el tema de la contaminación?

La ciudad de Barcelona está situada a nivel de costa pero en un plano que se eleva hacia la sierra de Collserola, que cuenta con picos como el Tibidabo que tiene una altura de 512m y que se divisa desde casi toda la ciudad. Esta situación geográfica tiene una seria incidencia sobre los vientos que actúan sobre la ciudad: frena a los que vienen del mar y resguarda a la ciudad (y a sus partículas contaminantes) de los vientos que vienen del interior. Otro aspecto, tal como reconoce la universidad de Barcelona a través de su servicio de publicaciones, es que la ciudad condal tiene un plano irracional caracterizado por el alarmante déficit de zonas verdes. Si a esto le sumamos por último el clima tan adorado por los turistas, con predominio de episodios anticiclónicos respecto a los ciclónicos, podemos catalogar a la capital catalana como una ciudad contaminada y con dificultades naturales para disipar las partículas.

Imagen que refleja el alto nivel de contaminación que hay en Barcelona

A pesar del descenso en los niveles de polución de origen industrial, debido más al desmantelamiento y traslado de este tejido económico que a razones ambientales, ya en el año 2010, en el transcurso de la jornada europea de ciudades y regiones para la mejora de la calidad del aire, ya se puso de manifiesto el alto grado de contaminación de Barcelona, superándose los valores máximos en prácticamente toda la ciudad. Durante estas jornadas, participadas por expertos de todo el mundo, se determinó que, en caso de la ciudad condal, las partículas y los dióxidos de nitrógeno provenían mayoritariamente del tráfico, de la construcción y de la demolición de edificios, señalando al tráfico como el origen de más del 50% de estos elementos contaminantes. Estos expertos mundiales también pusieron de manifiesto que la altura de los edificios de Barcelona suponía un freno a la regeneración natural del aire.

Tres años más tarde, en 2013, un estudio de la Agencia del Cáncer de la Organización Internacional de la Salud realizado en varias ciudades europeas entre las que figuraba Murcia y Navarra determinó la relación directa entre el cáncer de pulmón y la contaminación.

En 2014, el catedrático de la universidad Pompeu i Fabra y doctor en medicina y cirugía Jordi Sunyer afirmó en una entrevista que sólo en Cataluña se producen unas 3.000 muertes al año como consecuencia de la contaminación y denunció nuevamente el incumplimiento de Barcelona en lo que se refiere a los límites fijados por la Unión Europea. Este experto aseguró que todo esto no era nuevo ni para los científicos ni para la clase política; ya en 1984 se había hecho público un estudio que relacionaba el aumento de los casos de asma y de los infartos de miocardio con las vías con mucho tráfico rodado.

Detalle de la salida de un tubo de escape

En el año 2015 había más de 200 ciudades europeas en las que se había puesto en marcha algún tipo de medida restrictiva a la circulación con el fin de reducir los elevados niveles de contaminación, pero no había ninguna ciudad Española a pesar de que los valores de contaminación medidos en la ciudad de Barcelona no habían mejorado en ningún aspecto aún a pesar de que la crisis económica de la que aún España está recuperándose redujo notablemente el tráfico en la capital catalana.

¿Qué medidas ha tomado el ayuntamiento de Barcelona?

Una vez puestos en antecedentes y contado con la opinión de los profesionales y organizaciones anteriormente citadas y respetadas a nivel internacional, cabe preguntarse qué medidas del ayuntamiento de Barcelona han pasado de la fase de proyecto a la de ejecución y cuál era la finalidad última de servicio de vigilancia y control del aire de la Generalidad de Cataluña. Estas dudas toman especial relevancia ahora que en el año 2017 parece que todo sin prisas y que todo es culpar a los conductores.

Con anterioridad a la llegada a la alcaldía del nuevo equipo liderado por Ada Colau, se había publicado ya un plan de mejora de la calidad del aire que debería ponerse en vigor entre el año 2015 y 2018. Ahora que ya estamos en el año 2017, y aprovechado que en la actualidad yo resido en la capital catalana, voy a revisar algunos puntos de este plan:

HU5- Plan del verde y la biodiversidad – En Barcelona seguimos contando con uno de los porcentajes más bajos de la ciudad en lo que se refiere a superficies verdes por habitante. Su cuidado y su mantenimiento es de vital importancia por las ventajas que aporta a la salud y bienestar de los ciudadanos, pero ¿qué parques se han inaugurado o ampliado en este período?

Vehículo de la línea 6 de TMB

EL02- Mejora del transporte público en colaboración con el departamento de territorio y sostenibilidad y de la Autoridad del Transporte Metropolitano – No sé si la mejora en este aspecto incluye la línea 9 de metro, inaugurada en una pequeña parte ya que al inicio de la crisis económica se detuvieron las obras. Por cierto, que llegar al aeropuerto tiene un precio de 4’5€, lo que tampoco es que sea especialmente barato.

EL06- Fomento del carsharing o coche multiusuario. Suena hasta simpático leer esto cuando importantes multinacionales del carsharing (en inglés, porque suena mejor) como Car2Go o DriveNow ya no saben que más pueden hacer para conseguir la licencia que les permita operar en Barcelona. Actualmente en Barcelona sólo está operativa la empresa Avancar, filial de la americana de Zipcar, que recientemente ha cerrado su servicio en la ciudad de Madrid, donde sí tenía que competir con la competencia que en Barcelona no tiene.

EL36- Tarificación especial del aparcamiento en zonas azules y verdes en función del potencial contaminante del vehículo. En Barcelona los coches con etiqueta ecológica 0 no pagan aparcamiento; para el resto no hay diferencia.

Estación de coches eléctricos

Smart ED & Twizy ZE charging in Rome

Lo cierto es que no quiero pensar mal, pero me parece que mucho tendrán que trabajar desde el ayuntamiento de Barcelona en estos meses que quedan. En cualquier caso, lo que sí podemos tener todos muy claro, es que las primeras medidas en adoptarse serán aquellas que repercutan en el bolsillo del conductor.

Ahora llega la prohibición

Con las prisas que caracterizan a todas las decisiones políticas de los últimos años, se ha hecho público en los últimos días la decisión del ayuntamiento de Barcelona de prohibir circular a partir del 1 de enero de 2019 a todos los vehículos con más de veinte años, pudiéndose limitar su circulación a partir del 1 de diciembre de 2017 en episodios de alta contaminación.

Antes de pasar a explicar este paquete de medidas, conviene aclarar que en la ciudad de Barcelona hay una densidad de 6.000 vehículos por kilómetro cuadrado, el triple que en Madrid o en Londres, ciudad de la que parece que todos los grandes ayuntamientos quieren copiar su sistema de peaje interno. Conviene tener claro también que si tenemos en cuenta sólo y exclusivamente el área de la ciudad de Barcelona es lógico pensar que la mayor parte de la contaminación proviene del tráfico rodado, aunque también considero que es un punto de vista tan hipócrita como insolidario, habida cuenta de gran parte de los desplazamientos que se producen en la ciudad condal en días laborables se hacen por motivos laborales.

En este caso, la noticia ha sido dada por el consejero de territorio y sostenibilidad de la Generalidad de Cataluña, el señor Josep Rull, señor que tiene a su disposición coche oficial y cuyo sueldo no ha dejado de crecer a pesar de los años de crisis hasta situarse en unos cómodos 110.000 euros al año, detalle que puede sonar improcedente pero que le diferencia de los miles de personas que trabajan en Barcelona y que viven fuera de la ciudad porque sus sueldos no les permiten ni comprar ni alquilar una vivienda digna dentro de la ciudad. Recordemos también todos que este señor es miembro del partido que supuestamente cobra(ba) una comisión del 3% por cada pestañeo.

BMW 5 E39 que no podría circular por Barcelona tras la prohibición

La medida estrella de cuentas se han tomado, es la prohibición de circular por el área urbana de la gran Barcelona a todos los turismos matriculados antes del 1 de enero de 1997 y a todas las furgonetas matriculadas antes del 1 de octubre de 1994. ¿Por qué? Lo cierto es que me pregunto si un coche matriculado el 30 de diciembre de 1996 contamina mucho más que si fuera matriculado el 2 de enero de 1997. Tampoco entiendo por qué a las furgonetas se les da 27 meses más de vida. De veras que al desconocer el motivo de la elección de esta fecha no puedo opinar nada al respecto excepto expresar mi desacuerdo con esa decisión aleatoria y más bien poco fundada.

Se supone, y sólo se supone, que la intención es hacer desaparecer de la capital catalana y de su entorno a los vehículos anteriores a la normativa de emisiones Euro1, así que nuevamente me pregunto si no hay ningún turismo matriculado antes del 30 de diciembre de 1996 que cumpla esta normativa o si es que por cosas de la vida y de la ciencia, las emisiones contaminantes dependen más de la fecha de matriculación que de la de fabricación.

Se calcula que esta prohibición afectará al 7% de los turismos y al 16% de las furgonetas y su finalidad es reducir en un plazo de 15 años hasta el 30% las emisiones contaminantes vinculadas al tráfico en los 40 municipios vinculados al proyecto. Realmente no me salen las cuentas.Citroën antiguo que tampoco podrá circular por Barcelona

Cada vez que desde el ayuntamiento de Barcelona o desde el gobierno de Cataluña se pretende instaurar alguna medida que puede resultar polémica, los diarios “afines al régimen” suelen aburrir durante días con artículos que defienden la actuación política a base de unos informes rara vez realizados por los periodistas y que en ocasiones llegan a contradecirse entre ellos. Con el tema de las emisiones y el ataque a los coches antiguos no iban a ser menos y durante días se han llegado de artículos y gráficos comparativos interesadamente estudiados y redactados para no mentir pero tampoco decir toda la verdad.

Poniendo una fecha al azar

En varios periódicos se podían ver comparaciones como que un coche antiguo emite tantas partículas en suspensión como 36 nuevos y tantos óxidos de nitrógeno como 5 coches nuevos. En caso de que estas cifras fueran ciertas, que no lo pongo en duda, me parece poco creíble que por eliminar de la circulación al 7% de los turismos y al 16% de las furgonetas vaya a reducirse la contaminación en un 30%, máxime cuando se ponen un plazo de 15 años para conseguirlo.

Señores periodistas y señores políticos: un coche matriculado antes de 1997 y que aún está en circulación es porque no hace muchos kilómetros al año, así que no conviene olvidar que la gran ventaja de los motores de combustión es que cuando están parados no contaminan.

Jaguar XJ40

Otro aspecto que podría contradecir opiniones y comentarios vertidos tanto por la clase política como por la prensa es que con esta prohibición todo el tema de la ITV podría quedar más que en entredicho. ¿De qué sirve entonces la ITV? ¿por qué unos autorizan a conducir y otros no? De verdad que no sé por qué no se ponen de acuerdo ni entre ellos mismos. En cualquier caso, recordemos todos que en Cataluña, el tema de las estaciones de ITV, sirvió también para que un miembro de la familia de Jordi Pujol, cabeza histórica del partido del señor Rull, se arreglase un poco la jubilación.

También sería importante saber qué pasará con la gente que viva dentro del área de aplicación esta prohibición y cuenten con un vehículo con más de 20 años. Lo tendrán que vender, ¿no? ¿Y que valor tendrá un coche que, con independencia de su estado, no podrá circular?

Pero bueno, no podemos exigir que nuestros políticos tengan conocimiento de todo cuando el mismo señor Rull afirmó que los vehículos con más de 20 años de antigüedad “contaminan tanto como diez coches que utilizan combustible fósil”, a lo que yo me pregunto qué combustible usan los coches de más de 20 años. En cualquier caso, a buen entendedor pocas palabra bastan y otra vez más no hay correlación alguna entre la supuesta contaminación de los coches antiguos y la mejora prevista en el aire que respiraremos en Barcelona en el año 2034.

Más medidas y más prohibiciones

Otra medida que el equipo del señor Rull ha anunciado es que los vehículos que no dispongan de la etiqueta eco-ilógica, que la Dirección General de Tráfico ha comenzado a enviar con asombrosa parsimonia, no podrán circular ni por la rondas de Barcelona ni por el espacio delimitado por ellas a partir de diciembre de 2017 en casos de episodios de alta contaminación. Esta prohibición sea total a partir del año 2020. ¿Será que el señor Rull nos va subir el sueldo a todos los españoles? ¿Será que el departamento que él dirige nos va a regalar un coche a cada español? ¿Será que el gobierno de la Generalidad de Cataluña tiene miedo ya a los continuos avisos de la Unión Europea sobre la contaminación en Barcelona? Nunca lo sabremos.

Atasco en la ciudad de Barcelona

Por último, y esto ya con gran acierto, la consejería de gobernación abogó por la liberalización de los horarios laborales de funcionarios públicos y trabajadores de grandes empresas para “mejorar la movilidad y no concentrarla”. Respecto a esto, que me parece una medida muy buena y oportuna, debo decir que la última vez que la propuse, el típico “hater” de internet, amparado por la valiente cobardía que da la privacidad y anonimato de un perfil hecho en una red social, me llamó de todo y dijo que esto nunca lo veríamos en España.

¿Existe algún incentivo?

Como es de esperar, todas estas medidas restrictivas (llámese medida restrictiva o llámese prohibición) vienen acompañadas de algunos incentivos con los que se espera que el barcelonés se deshaga de su coche. Por ejemplo la llamada tarjeta verde metropolitana permitirá disfrutar de forma gratuita del servicio público y durante tres años a todos aquellos que den de baja un vehículo “contaminante” y que no adquieran otro durante la vigencia de dicha tarjeta. Lógicamente, esta medida con la que muchos se llenan la boca está llena de indeterminaciones: si bien las restricciones ya tienen fecha de entrada en vigor, la puesta en marcha de esta tarjeta no la tiene. Otro tema es que el transporte público tenga la calidad esperada y la capacidad de absorber el supuesto incremento en el número de viajeros. A día de hoy, cruzar Barcelona desde la plaza de Levante hasta la plaza de los jardines de Tokio nos llevará en coche 20 minutos y en servicio público 65 minutos (calculado con Google Maps). ¿Qué sucedería si desapareciesen de Barcelona  la mitad de los vehículos y se duplica la demanda del servicio público?Peaje urbano de Londres

Dicho esto, se acabaron las buenas noticias, porque paso a contaros otra que nuevamente afectará a nuestros bolsillos: un peaje urbano. Esta decisión no se tomará hasta más o menos finales de año, pero la cuestión es clara: se ve que hay alguien que aún piensa que en Cataluña hay pocos peajes o que es justo pagar 6’68 euros por los poco más de 10 km que hay entre Les Botigues de Sitges y la salida de Quint mar. ¿A cuánto sale el kilómetro? Quizás sea mejor no calcularlo… Curiosamente, resulta poco más que extraño que un gobierno al que le gusta tanto mirar a Europa no haya dicho nada, por ejemplo, de la gratuidad del servicio público en capítulos de elevada contaminación, como pasa en la capital del estado vecino.

Por último se pretende implantar un recargo sobre el precio de los carburantes para financiar el transporte público. Sin olvidar lo que pasó recientemente con el céntimo sanitario, no puedo dejar de dudar sobre la legalidad de esta medida. Por cierto que tampoco nadie explica si este suplemento se aplicará en las gasolineras de la ciudad de Barcelona, en el área metropolitana, en cualquier surtidor situado en cualquier lugar de España si es que el conductor se dirige hacia Barcelona…

¿Realmente toda la culpa es del conductor?

Soy consciente de la importancia de cuidar el medio ambiente y de la repercusión que tiene la contaminación en la salud humana, creo firmemente que hay medidas no opresoras ni restrictivas para mejorar la movilidad como Barcelona y considero que las distintas administraciones públicas deberían tener un papel más activo en lo que respecta al tema y no culpar de todo a los conductores, no aprovecharse más de sus bolsillos y no castigarnos con una prohibición tras otra. Y es que el gran problema de este país es que cuando un gobierno local, autonómico o estatal habla de medidas disuasorias se refiere a que nos van a confiscar hasta la ropa interior. ¿Por qué no un aparcamiento gratuito a la entrada de las grandes ciudades como elemento disuasorio? o si es que nos van a hacer pagar, ¿por qué no regalar el servicio público a quienes dejen el coche en un aparcamiento en la periferia? Seamos claros, sólo pido un lugar decente donde aparcar que me “disuada” de entrar con el coche hasta el centro de la ciudad. No pido ni que me laven el coche, ni que me vayan a recoger los paquetes al súper; sólo pido aparcar. Aparcamiento

Las “ayudas” del gobierno

Las supuestas ayudas que da el gobierno para la renovación del parque móvil es también objeto de serias controversias. De la “ayuda” inicial, la mitad corre a cargo de la marca y la otra mitad, la estatal, se considera una ganancia patrimonial que debe incluirse en la base imponible general del impuesto a la renta de las personas físicas. Esto quiere decir que, para un sueldo que oscile entre los 20.000 y los 30.000 euros al año, la ayuda real del estado se queda en unos discretos 700€. ¿Es esto un incentivo o una burla?

El Smart Fortwo es el coche eléctrico más barato

La viabilidad de las ayudas para los coches eléctricos no se quedan tampoco atrás por muy bien que suenen: hasta 5.500€ para vehículos con más de 90 km de autonomía eléctrica y hasta 1.000 euros para la instalación del cargador. Primero miramos los precios de los coches eléctricos y descubrimos que, con la excepción del Smart 453, debemos disponer de un presupuesto de más de 25.000 euros, luego calculamos los impuestos que gravan las ayudas y por último, nos peleamos con la comunidad para instalar el cargador en nuestro aparcamiento. Por cierto que este último paso sólo es viable para aquellas personas que tengan la plaza en propiedad (la discusión, no el éxito) porque los que tenemos las plazas de aparcamiento en régimen de alquiler, no nos merece la pena ni intentarlo. Y sobre las instalaciones públicas de carga pues mejor ni hablar porque son escasas y fallan más que una escopeta de feria…

Haciendo un resumen rápido de este artículo puedo afirmar que la clase política tiene muy claro cuándo y cómo va a eliminar de la vía pública los vehículos más antiguos:  a base de una prohibición tras otra. El problema es que mientras nuestros dirigentes sueñan con una utópica mejoría de la calidad del aire, nos quieren seducir con una serie de medidas sin ningún tipo de concreción ni en fechas ni en contenido y todo ello mientras esperamos la renovación de unas ayudas para la renovación del parque móvil con demasiada letra pequeña. No me juzguéis muy rápido, pero aún sabiendo cómo son nuestros políticos, esperaba más de ellos.

Y por cierto señores políticos, no se les olvide que aún hay cuatro millones de españoles atrapados en la precariedad laboral, casi el 30% de la población en riesgo de pobreza y exclusión social y que son ustedes los de forma indirecta, han de darles trabajo y vivienda, que el coche, los que lo tengan, ya lo cambiarán cuando quieran…

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Un comentario

  1.   carvice69 dijo

    yo cuanto mas alto rango ostenta una persona menos respeto le tengo esta comprobado salimos a escandalo diario y no son pequeños las grandes fortunas y señores sono son mierda comprobado !!!!!!!!!! se amparan en las leyes que ellos mismos constituyeron para salvarse el culo el dia de mañana asco de pais justicia y mirar por el pueblo ??? jajajajajajajaja

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