La temporada del Campeonato del Mundo de Rallyes bajó el telón en Cerdeña con un cierre lleno de tensión, cambios de guion y un campeón que no pudo respirar tranquilo hasta los últimos metros. Elfyn Evans se llevó el título después de que Oliver Solberg, dominador de buena parte del rally, cometiera un error casi en la meta. La prueba italiana ocupó el hueco dejado por la cancelación de la cita saudí y se despidió de la era de los Rally1 actuales con Alghero como cuartel general, una localidad que ya ha acogido este rally en diez ocasiones.
El recorrido no fue sencillo: 17 especiales y 307,02 kilómetros cronometrados sobre un firme de tierra, pedregoso y habitualmente duro con los neumáticos. La posibilidad de chubascos intermitentes llegados desde el mar amenazó con complicar aún más las cosas, algo que habría acercado la cita a escenarios de supervivencia vistos en Paraguay o Chile. En España, la cita se pudo seguir a través de DAZN gracias a RallyTV, con comentarios en castellano.
Cerdeña toma el relevo como final anticipado
La última parada del calendario no estaba prevista en Cerdeña, pero la cancelación de la prueba en Arabia Saudí obligó a recolocar el desenlace del campeonato. La isla italiana asumió ese papel con un formato repartid entre el jueves y el domingo, desde el shakedown de Monte Baranta y la exhibición inicial de Ittiri hasta la decisiva Wolf Power Stage de Sassari-Argentiera. Los horarios italianos (UTC+2) dejaron una hora menos en Canarias y la misma referencia que en la Península para los aficionados españoles.
- Jueves: shakedown de Monte Baranta (09:01) y primera especial, Ittiri Arena Show (16:05).
- Viernes: dobles pasadas por Tula-Erula, Su Filigosu-Lerno y Monti di Ala-Sa Conchedda-Lerno.
- Sábado: dos bucles por Lerno-Sa Conchedda-Monti di Ala, Coiluna-Loelle y Solorche.
- Domingo: Osilo-Tergu en dos ocasiones y Sassari-Argentiera, la Power Stage final a las 14:15.
Un plantel de Rally1 con acento español
La categoría principal reunió once coches Rally1. Toyota desplegó cinco unidades, Hyundai tres y M-Sport Ford otras tres. Entre los nombres destacados estuvo el de Dani Sordo, que volvió a subirse a un Hyundai en Cerdeña y estrenó pareja de copiloto con Patricia Sáiz. Su presencia era una de las grandes noticias para el público español, aunque su participación se torció el viernes con una salida de pista en la séptima especial que dañó de forma irreparable su i20 N Rally1.
Hyundai también alineó a Thierry Neuville y Adrien Fourmaux, mientras que Toyota contó con Elfyn Evans, Oliver Solberg, Sami Pajari, Sébastien Ogier y Takamoto Katsuta. En M-Sport, Martins Sesks se sumó a los pilotos habituales. La igualdad mecánica y la dureza del terreno convirtieron cada jornada en un examen de resistencia, con pinchazos y cambios de rueda que alteraron las posiciones.
Neuville y Fourmaux encienden el viernes
El viernes dejó un duelo muy apretado en Hyundai. Adrien Fourmaux y Thierry Neuville se intercambiaron golpes en los tramos de tierra, con el belga arrebatando el liderato a su compañero por solo cuatro décimas al cierre del día. Fourmaux había llegado a tener algo de margen, pero Neuville gestionó mejor los neumáticos y firmó una remontada ajustada. Dani Sordo también enseñó velocidad al marcar uno de los mejores tiempos en Tula-Erula antes de su percance.
Mientras tanto, Elfyn Evans pagó el precio de abrir pista y terminó sexto, sin poder pelear por el ritmo de los Hyundai. Oliver Solberg, que necesitaba remontar en la general, fue de menos a más y acabó tercero tras una actuación muy sólida. Sami Pajari y Sébastien Ogier también se vieron envueltos en una lucha de tiempos, con pinchazos y reparaciones que condicionaron sus resultados.
Solberg aprieta y el campeonato se descompensa
El sábado cambió por completo la película. Oliver Solberg atacó con una agresividad que le permitió liderar el rally con 33,6 segundos sobre Sébastien Ogier y casi minuto y medio sobre Sami Pajari. Neuville, que venía de mandar el viernes, dijo adiós al rally al perder la rueda trasera izquierda de su Hyundai en el tramo 11. Fourmaux también sufrió un pinchazo y perdió más de un minuto y cuarenta segundos al cambiar el neumático.
La situación en la pelea por el título se volvió un rompecabezas. Evans cayó hasta la quinta plaza, condicionado por su posición de salida, pero los problemas de sus rivales le permitieron mantener una ventaja mínima sobre Solberg. Pajari ascendió a la tercera posición y Ogier se colocó segundo. Con diez puntos todavía en juego el domingo, cualquier error podía cambiar el nombre del campeón.
Evans sonríe y Solberg se queda a las puertas
La última jornada fue puro suspense. Solberg llegó a tener el título en la mano y rodaba con ventaja suficiente para conquistarlo, pero a unos cien metros de la meta se fue por el exterior en una curva a derechas y perdió el tiempo necesario para que Evans le superara en la clasificación general. El sueco aún pudo llevarse la victoria en Cerdeña, su cuarta en la categoría principal, mientras el galés firmaba su primera corona mundial tras varios años llamando a la puerta.
El triunfo en la prueba italiana fue para Oliver Solberg, con Sébastien Ogier a 57,6 segundos y Sami Pajari a 1:37.4. Adrien Fourmaux acabó cuarto, Elfyn Evans quinto y Takamoto Katsuta sexto. La clasificación final del Mundial dejó a Evans con 243 puntos, cinco más que Solberg y seis más que Pajari, lo que certificó un podio de pilotos copado por Toyota. Ogier terminó cuarto, Fourmaux quinto y Katsuta sexto.
WRC2 y el balance de marcas
En la categoría secundaria, Robert Virves se proclamó campeón del WRC2 con Skoda. El piloto de la marca checa cerró la prueba en novena posición, con Roope Korhonen y Yohan Rossel completando el podio de la temporada. La firma checa dominó una temporada en la que también hubo presencia de Toyota y Ford en diferentes pruebas.
En el apartado de fabricantes, Toyota ya había asegurado el título antes del desenlace italiano, sumando su sexto entorchado consecutivo. Hyundai cerró segundo y M-Sport Ford quedó por detrás. El dominio de la firma japonesa quedó reflejado en la general de pilotos, con cuatro de sus representantes en las primeras plazas.
Lo ocurrido en Cerdeña queda como un final de temporada difícil de olvidar: Evans rompió su mala racha de subcampeonatos, Solberg convirtió su velocidad en una victoria agridulce y la cita italiana sirvió para cerrar el curso tras la cancelación de Arabia Saudí. La afición española pudo seguir de cerca la presencia de Dani Sordo, aunque su rally se quedó lejos de lo deseado, y el campeonato de WRC2 sonrió a Robert Virves. Con el telón bajado, el WRC ya mira hacia una nueva etapa sin los Rally1 actuales.
