El Mercedes-Benz Clase C eléctrico representa una nueva etapa para la berlina más emblemática de la marca en el segmento D. Desarrollado desde cero como un coche eléctrico, combina un diseño más aerodinámico, una avanzada arquitectura digital basada en MB.OS, un elevado nivel de confort y una autonomía de hasta 760 kilómetros según el ciclo WLTP. Con este modelo en Mercedes-Benz buscan redefinir el concepto de berlina premium eléctrica, manteniendo el refinamiento y la calidad que siempre han caracterizado al Clase C.
El principal reto comercial del Mercedes-Benz Clase C eléctrico será consolidarse en un mercado cada vez más competitivo, donde deberá enfrentarse a rivales como el BMW i4, el Tesla Model 3 o las nuevas propuestas de fabricantes chinos. Además de convencer a los clientes tradicionales del Clase C, Mercedes-Benz pretende acelerar su estrategia de electrificación ofreciendo una berlina capaz de combinar prestaciones, eficiencia, carga ultrarrápida y tecnología de última generación, reforzando así su posición en el segmento de los coches eléctricos premium.
Una fábrica pensada para la flexibilidad y la sostenibilidad a largo plazo…
La planta de Kecskemét, situada en Hungría, desempeña un papel estratégico dentro de la red industrial de Mercedes-Benz y será la encargada de producir el nuevo Mercedes-Benz Clase C eléctrico. Estas instalaciones han sido transformadas para fabricar vehículos con distintas tecnologías de propulsión sobre una misma línea de montaje, lo que aporta una elevada flexibilidad y permite adaptar la producción a la evolución de la demanda del mercado sin comprometer la eficiencia industrial.
La fábrica ha sido diseñada desde cero siguiendo criterios de sostenibilidad, incorporando procesos de producción más eficientes, una mayor digitalización y un uso optimizado de los recursos. Además, Kecskemét apuesta por reducir la huella de carbono con el empleo de energías renovables, sistemas logísticos inteligentes y tecnologías avanzadas que mejoran la eficiencia energética durante todas las fases de fabricación. Esta estrategia refuerza el compromiso de Mercedes-Benz con una producción cada vez más limpia con el medio ambiente.
Gracias a esta transformación, la planta de Kecskemét en Hungría se convierte en uno de los centros industriales más avanzados de la compañía y en una pieza clave para acelerar la ofensiva de coches eléctricos de la marca. La flexibilidad de sus procesos les permitirá fabricar diferentes modelos sobre arquitecturas comunes y responder con rapidez a las necesidades del mercado, consolidando el futuro del Mercedes-Benz Clase C eléctrico y fortaleciendo la competitividad global de la firma alemana.
Así es y esto ofrece el nuevo Mercedes-Benz Clase C eléctrico: autonomía y carga ultrarrápida…

El Mercedes Clase C eléctrico comparte la plataforma MB.EA-M con sistema de 800 voltios, lo que le permite alcanzar potencias de carga de hasta 330 kW. Su batería de 94 kWh le otorga una autonomía homologada de 762 kilómetros bajo el ciclo WLTP, una cifra que lo sitúa entre los eléctricos más eficientes del segmento. El propulsor trasero cuenta con una transmisión de dos velocidades, y en las versiones AMG se incorporan motores de flujo axial para un rendimiento aún más deportivo.
Uno de los aspectos más destacados es que componentes esenciales como las piezas de carrocería y las baterías se fabrican directamente en la planta húngara. Esto acorta las cadenas de suministro y mejora la capacidad de respuesta ante la demanda, un factor crítico en un mercado tan volátil como el del vehículo eléctrico. La nueva sección de la fábrica está dedicada exclusivamente a modelos eléctricos, mientras que la línea anterior permite una producción flexible de vehículos de combustión y eléctricos en la misma cadena de montaje.
Con esta apuesta, Mercedes-Benz no solo refuerza su presencia en Europa del Este, sino que también demuestra que la producción local de baterías y componentes es viable a gran escala. El Clase C eléctrico llega para competir directamente con rivales como el Tesla Model 3 o el BMW i3, aunque con la ventaja de una plataforma modular que permite adaptarse a diferentes carrocerías. En el futuro, la planta también acogerá la versión compacta de la Clase G, ampliando aún más su portfolio.
Fuente – Mercedes-Benz
Imágenes | Mercedes-Benz