¿Por qué los coches de Dacia son tan baratos? ¡Sorpresa! (vídeo)

Prueba Dacia Duster perfil frontal

Seguro que en más de una ocasión os habéis preguntado qué hace Dacia para ofrecer coches tan económicos en comparación con el resto del mercado. Y es que la diferencia con respecto a la competencia es muy notable. Lógicamente, lo que la marca rumana hace es ahorrar costes. Esto nos ha llevado a hacernos algunas preguntas. ¿Se nota a simple vista? ¿A qué afecta ese ahorro? ¿Podríamos identificar muchos detalles de ahorro sin ser expertos?

Coincidiendo que teníamos con nosotros un Dacia Duster de prueba, hemos querido mostraros los aspectos principales donde, a simple golpe de vista, se aprecia un claro ahorro en componentes. No han sido precisamente pocos los detalles que cualquiera de nosotros puede ver donde la calidad, el componente o la solución transmite sensación de lowcost. Para hacerlo aún más visible, hemos preferido crear un vídeo donde puedas apreciar mejor los detalles. ¡No te lo pierdas!

El Dacia Duster es el SUV más económico de su tamaño. Destaca porque realmente ofrece unas buenas capacidades offroad pero, sobre todo, por su precio. Parte de poco más de 14.000 euros. Sin embargo, nuestra unidad lleva el acabado más alto y algún que otro extra, por lo que el precio asciende hasta los 18.000 euros según el configurador de la compañía. Veamos todos esos detalles y, después, valora si el ahorro merece la pena.

Bombín de la cerradura

Nada más acercarnos al coche ya podemos ver el primer detalle “low cost”. Tenemos el bombín de la cerradura a la vista y separado totalmente de la propia manecilla de apertura. La verdad es que me cuesta recordar algún otro modelo fuera de la marca Dacia que lleve el bombín en la puerta y tan a la vista.

Llave de tipo tarjeta

Esta unidad lleva una llave mando tipo tarjeta manos libres, como las que Renault lleva años ofreciendo en muchos de sus modelos. Sin embargo, en este caso se encuentra muy arañada y el plástico transmite un tacto poco agradable. Y eso que el coche solo tiene unos meses de uso y muy poquitos kilómetros. Además, si abrimos la tarjeta, vemos que lleva el espadín de la llave un poco suelto, sin que quede bien sujeto.

Frenos traseros de tambor

También antes de subirnos al coche podemos darnos cuenta de otro detalle. Es un coche relativamente grande, que en ocasiones irá bien cargado porque tiene unas plazas traseras y maletero aprovechable. Sin embargo, en el tren trasero no monta discos de freno, sino frenos de tambor. Y esto, en todas las versiones. No es que el coche no vaya a frenar, pero el tacto y la resistencia en frenadas prolongadas, como descendiendo un puerto de montaña con bastante carga, no va a ser la misma que si se utilizara discos de freno.

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Ajustes en posición de conducción

Una vez dentro, como es de imaginar, lo primero que debemos hacer al subirnos al coche es ajustarnos asiento, volante, cinturón y espejos, ¿verdad? En este caso tenemos ajuste en altura de asiento y regulación lumbar, pero no en los acabados de acceso. En el caso del volante, ocurre lo mismo, es decir, tiene un ajuste muy limitado en las versiones más económicas. En este acabado Prestige, la regulación en profundidad no es amplia y no logramos obtener una posición del todo adecuada. Por último, el cinturón no se puede regular.

Horquilla del cinturón a la vista

Y ya que hemos hablado del cinturón, hay un detalle que me ha llamado la atención y que me ha hecho recordar a coches de principios de los 90. En los coches modernos, el cinturón se “esconde” a la altura del pilar central mediante el guarnecido interior. En este modelo no, quedando a la vista una pieza que hace las veces de horquilla para guiar al propio cinturón. Lo puedes ver mejor en el 3:09 del vídeo.

Cuentarrevoluciones sin línea roja

Prueba Dacia Duster cuadro de instrumentos

Tras ajustarnos, lo siguiente que hacemos es arrancar el motor, ¿verdad? El caso es que cuando nos fijamos en el cuadro de instrumentos nos percatamos de que no tiene la típica zona roja para evitar un sobre régimen y, a su vez, marcar la zona del corte de inyección. ¿Por qué? Para aprovechar el mismo cuadro en las versiones diésel y gasolina. No sé cuál será el ahorro real, pero la verdad es que llama la atención. Por cierto, en los diésel la zona roja debería empezar alrededor de las 4.500 rpm, mientras que en los de gasolina cerca de las 6.000.

Freno de mano tradicional

Siguiendo con los puntos de ahorro, en el interior también nos encontramos un freno de estacionamiento tradicional, es decir, de palanca y trinquete. Como toda la vida. Y es que, como todas las variantes tienen freno de tambor trasero, no se puede disponer de un freno de estacionamiento eléctrico. No es que tener una palanca en lugar del botón eléctrico me preocupe demasiado, pero es el nivel de acabado superior y entramos en los años 20 dentro de solo unos días.

Elevalunas eléctricos

En este nivel de acabado Prestige del Dacia Duster contamos con cuatro elevalunas eléctricos. Pese a ello, solo el del conductor cuanta con función automática, también conocida como confort. Si queremos subir o bajar la ventanilla del acompañante o de las puertas traseras tenemos que mantener el botón pulsado.

Climatizador monozona

Mientras tanto, en las versiones de acceso encontraremos un sistema de climatización tradicional; es decir, un climatizador manual, el aire acondicionado de toda la vida. Las versiones más equipadas vienen con climatizador automático monozona. Tampoco es algo que perjudique mucho, sinceramente, pero ahí está el detalle.

Pantalla de 7 pulgadas mejorable

Prueba Dacia Duster navegador

Es cierto que el sistema de infoentretenimiento ha mejorado considerablemente en el Dacia Duster durante los últimos años. Ahora, las versiones más equipadas vienen con una pantalla táctil de 7 pulgadas para todas las funciones principales, equipo de radio y, además, viene con navegador, Apple CarPlay y Android Auto. No está mal para el precio y tipo de coche, pero no es menos cierto que se ve mal cuando el sol incide directamente sobre ella y que su tacto es bastante mejorable.

Solo una toma USB

Si buscamos tomas USB, solo encontraremos una. Hoy en día, que somos prácticamente esclavos del móvil, no está de más tener más de una toma USB. Además, bajo mi punto de vista, debería haberse ubicado en otro lugar, en una zona más baja. Se encuentra en una posición elevada, por encima de la pantalla, por lo que el cable queda colgando por toda la zona central.

Aislamiento del interior

Cambiando un poco de tema, hablemos de aislamiento. Y es que conduciendo este Dacia Duster se nota que en este apartado hay un claro ahorro en materiales. Se nota bastante el ruido aerodinámico, el ruido de rodadura e incluso los ruidos producidos por la suspensión al trabajar cuando pasamos por un bache. Esto al final se traduce en un menor confort de marcha, nos da la sensación de ir a una velocidad superior a la real y, también, hace que nos fatiguemos antes.

Tapizado del maletero

Como podéis apreciar en el vídeo, concretamente en el 7:35, el tapizado del maletero es muy mejorable. El piso, por ejemplo, es muy fino y no está bien rematado, tanto que ni encaja correctamente con las formas. Además, podemos levantar fácilmente esta moqueta y, ¿qué nos encontramos? ¡Sí, chapa a la vista!

Sonido al cerrar las puertas

Un aspecto que suele demostrar si estamos ante un coche de cierta calidad es el sonido que producen las puertas al cerrar. Cuando tenemos un sonido uniforme y bien amortiguado en todas las puertas, es porque la compañía pone empeño en cuidar los detalles. En el caso de Dacia no es así. El sonido está muy poco amortiguado. Otro punto más donde el Dacia Duster ahorra unos cuantos céntimos en cada unidad.

Motor al descubierto

Prueba Dacia Duster 1.3 130 CV motor

Al abrir el capó delantero, me ha llamado la atención que el motor está totalmente al descubierto. No es un gran problema, ya que es un motor muy silencioso y que apenas vibra, por lo que no es necesario tampoco una gran protección y aislamiento en ese sentido; pero la verdad es que los motores de hoy en día no son precisamente bonitos con tanto manguito, tubo rígido, tubería flexible, etc. Las tapas suelen venir bien para disimular el aspecto de las mecánicas actuales. Curiosamente no tenemos tapa, pero sí dos amortiguadores para elevar y mantener levantado el capó. Desde luego, me esperaba la tradicional y espartana varilla.

Reposabrazos conductor

Volvemos al interior, porque todavía hay detalles aquí dentro donde se nota que la marca ahorra costes. Otro de los que más me han sorprendido es el reposabrazos que viene de serie en el acabado superior. No es el típico reposabrazos central con cofre entre los dos asientos, sino un reposabrazos solo para el conductor que parte del mismo asiento. No tiene regulación en altura y mucho menos en profundidad. O lo pones o lo quitas. Su aspecto es bastante pobre y es demasiado blando. Eso sí, el Dacia Duster tiene algunos accesorios aparte entre los que sí se encuentra un verdadero reposabrazos central con hueco interior, pero este es el que viene originalmente en el coche.

Plástico duro interior

Como era de esperar en un coche como este, el salpicadero y prácticamente todo el interior está conformado por plásticos duros, que son más económicos que materiales mullidos. Eso sí, no todo es negativo, ya que el aspecto es bueno, también el tacto y tiene unos ajustes más que buenos. La sensación es que no envejecerán mal con el paso del tiempo.

Partes de la carrocería visibles en habitáculo

Tampoco denota mucha calidad que desde el interior queden a la vista algunos partes de la carrocería, sin ni tan siquiera tratar de disimular utilizando algún que otro plástico. Desde el interior, por ejemplo, se ve claramente la chapa de la puerta en las puertas; sobre todo en las traseras.

Sin retroiluminación en mandos principales

Prueba Dacia Duster volante

Algo que puede pasar totalmente desapercibido durante el día, pero que echaremos totalmente de menos en conducción nocturna es la nula iluminación del interior. Es de entender que no haya iluminación ambiental en puertas, salpicadero y pies, por ejemplo, pero es que ni tan siquiera se retroiluminan los mandos del volante. De este modo, por la noche, no es fácil activar o gestionar cosas tan básicas como el control de velocidad. Sin duda, no deberían de haber prescindido de la iluminar estos mandos.

No trae alfombrillas

Por último, y aunque no es la única compañía que lo hace, el Dacia Duster en su acabado más alto ahorra hasta en las alfombrillas. Y no porque sean de calidad justa o de goma, no, es porque ni siquiera las trae. Personalmente, ver un coche sin alfombrillas es algo que me molesta bastante. Otro punto donde la marca rumana perteneciente a Renault ahorra unos cuantos euros en su tarifa final.


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  1.   Manu SM dijo

    Pues por debajo de los 20.000€ tienes un Tucson, y me gusta, por 17,500€!
    Ahí lo dejo