Prueba Abarth Grande Punto. Una semana de sensaciones (parte II)


Abarth Grande Punto (17)

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En Marcha (continuación)

Sin haber salido aún de la ciudad, destaca sobremanera el escaso sonido que emite el motor, pudiendo incluso pasar desapercibido al ralentí. Igualmente el nivel de vibraciones es bajo, para tratarse de un motor de 1.4 litros. La dirección asistida es suave siempre que tengamos la función Sport Boost desactivada y no demasiado dura si lo está. Personalmente, salvo que seamos unos entusiastas de los cambios ágiles de carril, recomiendo circular con dicha función desactivada ya que el consumo se resiente sobremanera en ciudad. Normal, ya que la respuesta del motor crece enormemente en bajas.

Abarth Grande Punto (13)

Callejeando, la faceta de deportivo queda muy enmascarada por una suspensión que digiere los baches y guardias tumbados asombrosamente bien, teniendo en cuenta lo que es capaz de hacer luego a alta velocidad en zonas reviradas. Como punto negativo, los frenos son excesivamente contundentes para el uso diario y hay que acostumbrarse porque el pedal es duro y tiene poco recorrido. Este handicap se transforma luego en virtud en carretera abierta. El pedal del embrague es también suave, tanto que transmite sensación de debilidad, aunque considero que esta sensación carece de importancia.
Tras hace unos 140 km en tráfico urbano en diferentes días y entornos, el consumo mínimo que obtuve fue de 7,8 litros/100 km lo cual está muy bien. Hay que decir que me empleé con la conducción eficiente y no utilicé la función Sport Boost.

Salgamos de la ciudad

Abarth Grande Punto (71) []

Incluso al límite gira muy plano…

Una vez fuera de la ciudad y en autovía el Abarth Grande Punto funciona como un utilitario/compacto de gasolina más. Utilizando marchas “largas” el sonido del motor es bajo, pese a los desarrollos cortos del cambio. Solamente la firmeza de la suspensión y asientos nos recuerda que vamos en un Abarth, donde algún acompañante me llegó a sugerir que “rebota mucho, igual se ha pinchado una rueda o algo”.

Abarth Grande Punto (15)

¡Este Abarth frena como un demonio!

Evidentemente las ruedas de 17 pulgadas estaban correctamente infladas, simplemente es el precio a pagar por una suspensión capaz de hacerte girar plano cual tabla. En este entorno es donde te das cuenta de las bondades del climatizador bizona automático y lo útil del equipo Blue&Me, seña de identidad de los últimos coches de Fiat. Cuando llegan los puertos de montaña lo único que tendrás tiempo de hacer es poner el clima en “Full-Auto” y desconectar el equipo de sonido con subwofer.

Abarth Grande Punto (41)

Para dar guerra a ritmo de bajos

Lo bueno llega en la montaña.

Yo este verano he escogido montaña, al menos durante la semana que he tenido el Abarth. Su entorno natural son las curvas, preferiblemente con buen asfalto ya que los firmes rotos le hacen perder mucha precisión, como suele ser habitual con este tipo de calzado y suspensión. Viendo como digería los baches y badenes de ciudad supuse que proporcionalmente funcionaría mejor en carreteras muy bacheadas, pero lo cierto es que los asfaltos buenos es donde aflora todo su potencial. Los apoyos son firmes y rápidos y solo al límite aparece su condición de subvirador. En cambio, el eje trasero es bastante nervioso y sensible a cambios de apoyo fuerte, con lo que es fácil redondear las curvas deslizando. El buen trabajo de calibración del ESP se hace aquí patente, ya que no interviene prácticamente nunca  y cuando lo hace no es de manera despiadada.
Para mí, lo mejor de encarar una curva con este coche es que antes hay que frenar…y ¡como frena! El tacto duro y corto del pedal se vuelve un valioso aliado y la resistencia es enorme. Siquiera bajando “a cuchillo” en puertos de montaña he notado que desfallezcan, y terminaron la prueba de varias vueltas en circuito sin inmutarse. Si el equipo “de serie” frena así, como lo hará el Esseesse. Por suerte en frenadas la trasera no se sale fácilmente de la trayectoria, como esperé en un principio al ver como “redondeaba” en curvas. En este sentido, las frenadas me han parecido muy potentes y bastante estables.

Abarth Grande Punto (80) []

Puede llegar a cruzarse…aunque no es lo habitual

El punto negativo viene del consumo. Para la potencia que desarrolla, en montaña y a todo gas es posible hacer medias de 18 litros/100km, lo cual no es ninguna broma.
Tras hincharme a puertos de montaña y gracias al Automóvil Club Mirandés, decidí ir un paso más allá y enfrentar al Abarth Grande Punto a un retorcidon y estrecho circuito.

Abarth Grande Punto (156)

Continuará con las sensaciones en circuito, video y la comparativa con el Fiat Grande Punto Multijet


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Un comentario

  1.   Ades dijo

    A ver cuando publicas la comparativa con el 1.9 130 CV que es el coche que yo tengo. salu2

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