Prueba Mazda 6 SKYACTIV-D 150 CV, motor, conducción y consumos (con vídeo)

Prueba Mazda 6 SKYACTIV-D 150 CV

Seguimos con nuestra prueba del Mazda 6 2.2 SKYACTIV-D de 150 caballos. Ayer hablábamos de su diseño, de su interior y de su habitabilidad, pero hoy vamos a poner a prueba sus capacidades dinámicas y su innovador motor.

Desde luego, Mazda ha puesto todo su empeño en ofrecer un producto innovador en cuanto a tecnología, y es que no ha sucumbido al llamado downsizing o a la sobrealimentación para reducir consumos y emisiones. Mazda cree que optimizando lo ya presente se puede ofrecer un resultado mejor. Vamos a verlo.

Una sencilla gama de 4 motores

Vamos a empezar por el punto fuerte que, a su vez, es el punto flaco del Mazda 6, su gama de motores. No se presenta demasiado extensa, contando con sólo 4 alternativas gasolina y diésel, pero todos destacan por un refinamiento y eficiencia altamente contrastada. Nuestra unidad diésel no es una excepción.

Precisamente en este combustible el Mazda 6 cuenta con 2 opciones, un mismo motor de 2.2 litros y diferentes ajustes para proporcionar 150 y 175 caballos. El primero lo probamos hoy, y el segundo, el más potente, ya pudimos analizarlo en nuestra prueba del Mazda CX-5, por lo que todo es extrapolable al “6”. Además, homologan un consumo medio de 3,9 L/100 km y 4,8 L/100 km respectivamente.

Si optamos por un motor de gasolina tendremos que escoger entre el 2.0 de 145 caballos y el 2.5 de 192. Son motores atmosféricos que prometen un consumo medio de 5,5 L/100 km y 6,3 L/100 km respectivamente, una gran hazaña para motores de gasolina y esta cilindrada.

Mazda 6 SKYACTIV-D 2.2 150 CV

En un conjunto de tecnologías denominadas por la marca SKYACTIV, entre las que se encuentra la optimización de motores, de cajas de cambio o la reducción de peso, entra el propulsor que acogía el vano motor de nuestro Mazda 6, el 2.2 SKYACTIV-D de 150 caballos, asociado a un cambio manual de 6 marchas.

Prueba Mazda 6 SKYACTIV-D 150 CV

Espectacular. Esta es probablemente la palabra que mejor define a este motor. En cuanto a refinamiento, funcionamiento y consumo, más cuando vemos la potencia y la cilindrada, poco podemos criticar. Sorprende, por encima de todo, su respuesta.

El motor funciona bien en la parte baja del cuentavueltas, incluso por debajo de 1.500 revoluciones se muestra voluntarioso, pero es que también realiza bien su trabajo en la parte alta. En definitiva, aun tratándose de un motor diésel, no parece tener un abrupto fin una vez la aguja de revoluciones sube.

Todo esto se traduce en una suavidad de conducción realmente alta, es más, en alguna ocasión he salido desde parado en segunda sin enterarme hasta ir a echar mano a la palanca. Todo ello sin el mínimo titubeo. Además, hay que sumarle un refinamiento realmente logrado, tanto por vibraciones como por sonido, aunque este último apartado se ve algo afectado a bajas temperaturas.

Prueba Mazda 6 SKYACTIV-D 150 CV

El cambio, además de situarse en una óptima posición y acudir a una palanca realmente pequeña y agradable, presenta un funcionamiento cercano a lo delicioso, con recorridos cortos y precisos. Tampoco va mal el escalonamiento, pero desde septiembre se han alargado los desarrollos para reducir los consumos. Nuestra unidad es anterior, aunque Mazda segura que la respuesta apenas se verá afectada.

Aunque nada de esto tendría sentido sin un consumo acorde, y el Mazda 6 con este motor también sorprende. En una prueba de cerca de 1.200 km, con un 70% del recorrido por autovía, el ordenador de a bordo firmaba un consumo medio de 5,1 L/100 km. Por ciudad la cifra se eleva hasta los 7, pero en carretera podemos alcanzar cifras cercanas al 4,5. El Start/Stop, por su parte, realiza rápido su función, aunque no es el más suave.

Cómodo más que deportivo

A pesar de que el look del Mazda 6 pueda tener un cierto toque deportivo, lo cierto es que va orientado más hacia el confort. Esto no quiere decir que se mueva mal, pero será más un coche ideal para el que busca el confort que para el que busca sensaciones en esta berlina.

Prueba Mazda 6 SKYACTIV-D 150 CV

Su tamaño no lo hace ágil en carretera revirada, algo que se ve contrarrestado por una suspensión firme que no permite excesivos balanceos, y los que hay, quedan atenuados por la excelente sujeción de los asientos. En contrapartida, el equilibrio resulta realmente acertado, con un buen aplomo en carretera y una dinámica más que suficiente.

En ciudad, su tamaño nos pondrá las cosas difíciles a la hora de callejear, pero también a la hora de aparcar, aun contando con sistemas de ayuda al aparcamiento. La dirección, por otro lado, es bastante directa y ofrece un tacto bastante agradable, resultando bastante comunicativa para lo que se suele estilar.

Sin embargo, sí encuentro un punto a criticar. Se trata de la insonorización. No es mala, pero debería de ser mejor en cuanto al ruido de rodadura o los ruidos aerodinámicos provenientes de los retrovisores. A 120 km/h el ruido es algo notable, aunque no llega a ser incómodo ni excesivamente intrusivo.

Prueba Mazda 6 SKYACTIV-D 150 CV

El Mazda 6 es, pues, un excelente vehículo para realizar trayectos largos, por espacio, como decíamos al comienzo de la prueba, por comodidad y por consumos. Pero, si el tamaño no es problema, puede ser un coche realmente polivalente dada la respuesta del motor, excelente en prácticamente cualquier situación.

Aparcamos nuestro Mazda 6 por hoy con la sensación de un trabajo bien hecho por parte de la marca. Un trabajo que mañana veremos a qué precio podemos disfrutarlo, si realmente merece la pena y para qué en nuestra clásica valoración final. Nos vemos.

Más información – Prueba Mazda 6 SKYACTIV-D 150 CV, diseño exterior e interior, Prueba Mazda CX-5 SKYACTIV-D 175 CV, motor, conducción y consumos

¿Cuánto vale tu coche?
¿Quieres saber cuánto vale tu coche? ¿Estás pensando en venderlo? Te tasamos tu coche gratis y si te interesa, también te lo compramos.
Tasar coche GRATISTasar y vender coche
Te puede interesar

Escribe un comentario